POR OSCAR GONZÁLEZ AZUELA, CRONISTA DE LAGOS DE MORENO, JALISCO (MÉXICO) La personalidad de mi tía Carmen era arrolladora; recuerdo que de niño me enseñó las claves para poder hacer una reunión espiritista con la que podía sorprender a mis amigos adivinando personajes ya muertos; gran narradora de cuentos, recuerdo cuando le escuché a escondidas Continuar Leyendo