EL LEÓN Y LA COLUMNA. LOS PERROS DEL SEÑOR (BADAJOZ)

ARTÏCULO DE ALBERTO GONZÁLEZ RODRÍGUEZ, CRONISTA OFICIAL DE BADAJOZ

Iglesia de Santo Domingo en Badajoz

La fachada del convento de Santo Domingo luce una serie de escudos y alegorías que constituyen todo un tratado de información.

Los situados en los machones laterales, un sol a la izquierda, y cinco hojas de higuera a la derecha, corresponden a los falsos Duques de Badajoz, ya citados en esta sección, Hernán Gómez de Solís y su esposa, Catalina de Silva, que en 1556 fundaron el monasterio, cuyo guardián o primer gestor fue nada menos que fray Luis de Granada, que aprovechó la estancia en nuestra ciudad para escribir su famosa “Guía de Pecadores”.

Copia de la columna en HOY de Alberto González.

Sobre la portada de estilo renacentista el repertorio no puede ser más completo. En la hornacina central, el titular de la casa, Santo Domingo de Guzmán sobre un perro echado a sus pies, y a ambos lados el escudo de la orden: Una cruz flordelisada con bordura de estrellas alusivas a la luz de la verdad, sobre fondo cuartelado negro y blanco, colores de su hábito, que también luce en el interior del templo. En su versión completa el escudo está rodeado por el lema “Alabar, Bendecir, Predicar”, indicativo de sus funciones

Junto a ellos aparecen dos perros con la lengua fuera, cola en actitud sumisa, y una estrella sobre el lomo, símbolos del espíritu de la orden dominica, cuya esencia radicaba en ser los “Domini Canis” o “perros del Señor”; esto es, sus más leales servidores, y su carisma de la palabra, también expresado en el apelativo OP, “Orden de Predicadores”, que los identifica, figurado en la lengua de los animales. Expresiva paranomasia, la de Domini canis/dominicos, alusiva a la fidelidad a Dios y a su fundador.

Los dominicos permanecieron en el convento hasta su exclaustración por las leyes desamortizadoras de 1822 en que, salvo la iglesia, fue incautado por el estado para convertirlo en cuartel de caballería y luego de la Guardia Civil. Sobre sus huertas y otras zonas se erigieron el matadero y el Parque de Castelar. En 1927 lo ocuparon los Padres Paules, que aún lo regentan. Su fachada fue remodelada en los años treinta del siglo pasado.

Aunque a quien en rigor correspondería es al fundador, Fray Luis de Granada, el monumento que se alza ante él, obra del artista José L. Gamero, inaugurado en 2010, está dedicado a San Vicente de Paúl.

Fuente: Publicado en el diario HOY de 5 de noviembre de 2018

 

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