LA IGLESIA PARROQUIAL DE TORREJÓN EL RUBIO (CÁCERES)

POR JOSÉ ANTONIO RAMOS RUBIO,  CRONISTA OFICIAL DE TRUJILLO (CÁCERES)

San Miguel en Torrejón el Rubio

 

La iglesia parroquial de San Miguel Arcángel es el edificio más monumental de Torrejón el Rubio. Una interesante fábrica comenzada a finales del siglo XV y construida en su mayor parte en el siglo XVI, siendo su principal mecenas don Francisco de Carvajal y Trejo, II señor de Torrejón, que mandó construir el templo y la edificación de una capilla de la familia de Carvajal. Las obras comenzaron entre 1475-1480; como prueba de su mecenazgo manda esculpir su escudo, formado por la unión del de los Carvajales y el de los Trejos, en el exterior de la capilla, así como parte fundamental en la majestuosa bóveda estrellada que cubre la iglesia. El escudo que preside la capilla mayor desde lo más alto es el de Carvajal, mientras los otros escudos menores lo forma también con el de los Trejo. Es una de las características más interesantes de la iglesia, dado que no existen tantos templos en los que exista esta decoración en las claves. Las obras debieron finalizar a comienzos de la década de 1490, ya que es en esta época cuando Francisco de Carvajal y Trejo, funda la capellanía, otorgándosela a Juan Pérez.

Se accede al interior por una sola puerta que se encuentra en el lado de la Epístola, portada pétrea de sencillo arco de medio punto sobre pilastras y sin motivos ornamentales. Tiene una sola nave sencilla rectangular de dos tramos separados por un arco apuntado y techumbre de madera, que enlaza mediante un arco triunfal, también ligeramente apuntado, con la cabecera. La iglesia tiene coro alto a los pies, sustentado por doble arco carpanel. La capilla mayor es de planta cuadrada y de mayor altura que la nave, construida mediante una combinación de mampostería y ladrillo, se cubre con bóveda de crucería estrellada descansando sobre ménsulas que se ornamentan con motivos vegetales; en las claves campea el escudo del mecenas de la capilla, Francisco de Carvajal y Trejo, sobresaliendo la gran clave central que es el escudo de los Carvajal. Los nervios de la bóveda están totalmente pintados. Con el Altar Mayor comunica la sacristía, con acceso en arco apuntado, de finales del siglo XV. En su interior destacamos dos esculturas en mal estado de conservación, un San Sebastián popular y un San Francisco, ambas imágenes barrocas. Aún quedan restos de esgrafiados con motivos ornamentales vegetales en las paredes de la sacristía.

La carcoma destrozó el retablo mayor que cubría la cabecera del templo, quedando exclusivamente los cuadros que representan a los cuatro Evangelistas con sus símbolos parlantes, también a San Pedro y San Pablo; en el ático la Crucifixión, y a ambos lados del ático, San Joaquín con Santa Ana, y Santiago Matamoros. Preside el retablo mayor una imagen de San Miguel, titular de la parroquia. Toda la estructura de obra donde están situados los cuadros fue ejecutada a mediados del siglo XX. El sagrario, con su acabado barroco, incluido un expositor, proviene de otra iglesia y fue ubicado en la iglesia  a principios del siglo XX. Tenemos constancia del dorado y estofado de la custodia del retablo mayor -desaparecido- fue obra del pintor Alonso de Paredes y el platero Martín Gómez, vecinos de Plasencia, el 17 de diciembre de 1619, este trabajo había sido inicialmente contratado con el pintor placentino Juan de Quintana. A raíz de la muerte de este artista su viuda, Ana de la Peña, traspasó la obra en favor de Alonso de Paredes según dos escrituras otorgadas ante Antonio de Morales Quintano el día 5 de septiembre de 1614 y el 11 de abril de 1618[1]. Gracias al Hospital de la villa, se sufragaron gastos para poder abonar lo que se adeudaba al pintor Alonso de Paredes por el antiguo retablo mayor[2]. Al otro lado del retablo, una imagen de calidad artística que representa a Santa Lucía, obra del siglo XVI, en mal estado de conservación.

El otro retablo es un relicario magnífico barroco bajo el cual hay un yacente de gran valor artístico en una urna de cristal. Es una talla barroca de gran calidad. Junto al relicario un Niño Jesús del primer cuarto del siglo XVIII,  posee cabellera de rizos, finas cejas, nariz chata y mejilla, pertenece al grupo de los denominados “Niños de Pasión”, la cruz que portaba en su mano diestra ha desaparecido y se le ha añadido una moderna.  Al lado, una imagen moderna de Santa Bárbara.

Próximo al Altar Mayor, en el lado de la Epístola, se encuentran dos retablos. el retablo de la Virgen del Rosario, obra de vestir del siglo XVII, en las cuentas de la cofradía de Nuestra Señora del Rosario, sita en la iglesia parroquial, se refleja un descargo de 481 reales por los 750 que debían pagar a Tomás Cuadrado por las andas de Nuestra Señora y su dorado, en el año 1699[3]. Bajo el retablo de la Virgen del Rosario, se encuentra la tumba en alabastro del señor de Torrejón y su esposa en la que reza en un epitafio: “AQVI ESTAN EL MUI MANIFICO CAVALLERO DON GARCI LOPEZ DE CARVAJAL SEÑOR DE ESTA VILLA Y DOÑA CATALINA  MANRIQVE SV MVGER SE AMARON TANTO EN LA VIDA COMO EN LA MVERTE NO SE APARTARON MVRIO DE VEINTE Y SIETE ANOS A VEINTE Y QVATRO DE MAYO DE MILL Y QVINIENTOS Y QVARENTA Y SEIS AÑOS”.  También destacamos la escultura de San Blas, obra del siglo XVIII; un San José del siglo XX y un Cristo con la cruz a cuestas de los años 50 del siglo XX.

El arco apuntado donde se sitúa está culminado con los escudos de los Carvajal y de los Manrique de Lara. Hay evidencias del uso de la iglesia como panteón familiar en el testamento de de don Bernardino Lope de Carvajal, Cardenal en Roma, que atestigua el legado de sus reliquias al panteón.

En el lado del Evangelio se abren dos capillas bajo arcos apuntados. Una de las capillas utilizadas para orar ante el Sagrario, con las imágenes modernas del Sagrado Corazón de Jesús y una Inmaculada de Olot, de hacia 1910. Seguidamente, otra de las capillas acoge un retablo modernista de la primera mitad del siglo XX con las imágenes modernas de San Miguel pisando al demonio y una Dolorosa.  Colgado en la pared un cuadro que representa a la Virgen del Puerto, posiblemente ejecutado por algún pintor placentino en el segundo tercio del siglo XVIII. En el lado de la Epístola un San Sebastián moderno de Olot, de hacia 1940; una imagen de San Isidro, moderna, y un cuadro que representa a la Virgen del Carmen salvando las Ánimas del Purgatorio en un retablito neogótico.

[1] Archivo Histórico Provincial de Cáceres. Protocolos notariales de Plasencia. Escribano Jerónimo Navarro, legajo 1822. MÉNDEZ HERNÁN, V: El retablo en la diócesis de Plasencia, siglos XVII y XVIII. Cáceres, 2004, 130.

[2] Archivo Histórico Provincial  de Cáceres, Protocolos notariales de Plasencia. Escribano Jerónimo Navarro, legajo 1825, 26 de octubre de 1623.

[3] Archivo parroquial de Torrejón el Rubio, Libro de Cuentas y Visitas de la Cofradía de Ntra. Sra. del Rosario, 1653 a 1740, fols. 152 vº-153. MÉNDEZ HERNÁN, 2004, 597.

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