EL BELÉN DE MORANTE (BADAJOZ)

POR MANUEL GARCÍA  CIENFUEGOS, CRONISTA OFICIAL DE MONTIJO Y LOBÓN (BADAJOZ)

Belén de Morante

Cuentan que las familias Thomas y Carbonell fraguaron su actividad en la industria del corcho. Los Thomas, en sus inicios, descarnaban los alcornoques de la Muela y San José de Morante, enviando el corcho a la industria taponera. Allí, en aquellos cortijos se daban jornales a hombres y mujeres y enseñanza a los hijos de los trabajadores.

La familia Thomas fueron a finales del siglo XIX mayordomos de la capilla de San Antonio. Unos años antes (1873) la generosidad de doña Teresa Olalla, propició, con su dadivoso anticipo, que un obrador cordobés labrara el resplandor de plata de Ntra. Señora de Barbaño, Patrona de Montijo.

En 1917 don Juan Pérez Amaya, párroco de San Pedro Apóstol, en un intento de hacerse el Ayuntamiento con la Mayordomía, aprobó el nombramiento de mayordomos de la Virgen de Barbaño en las personas de don Ruperto y doña Josefa Thomas, inaugurándose así un largo período de mandato y gobierno sobre la Patrona de Montijo que llegó hasta 1995.

La familia Thomas, en 1943, entregó a los franciscanos, casa para vivir y huerta para trabajar, frente a aquella su “casa grande” de la plazuela de San Antonio. La familia Thomas abrió bienes y hacienda a los hijos de San Francisco, para que éstos impartieran asistencia espiritual, formación religiosa y cultural para el pueblo de Montijo, bajo su beneficioso saludo de “Paz y Bien”.

Junto a Josefa, Ruperto, Joaquín, Trinidad, Petra Thomas y Juan Bauzá, anduvo un fiel servidor de la casa, Francisco Antolín Rodríguez. Sus manos artesanas cuidaron durante muchos años el ajuar de la Virgen de Barbaño.

De su pincel salieron cuadros que hoy decoran, entre otros lugares, la ermita de Barbaño y la casa de Morante. Destacan la copia de los exvotos del cólera morbo y el moro converso, y los evangelistas en la sacristía de Barbaño. Junto con el cuadro del primer viático en San José de Morante al paralítico Toribio Gragera Tejada.

Francisco Antolín ayudó a los franciscanos en la organización de la Velá de San Antonio. Él fue quien llevó a la Exposición Iberoamericana de Sevilla de 1929 el castillo de Herodes, obra construida por él en madera y corcho.

La religiosidad de esta familia, junto al afecto que siempre profesaron hacia el carisma franciscano, al que hay que añadir el buen hacer artesano de Francisco Antolín, fueron las causas para que emularan la bella tradición cristiana del belén, que iniciara en 1223 San Francisco de Asís, en la ciudad italiana de Greccio.

Amablemente Pepe y Juan Bauzá Thomas, hace unos años, me abrieron la finca y la casa de San José de Morante, para que conociera esta explotación agrícola-ganadera que fue pionera en su tiempo, modelo a imitar y centro de experiencias. En su construcción se mezcla el aspecto residencial con el agrícola y ganadero, así como sus funciones hacia el ocio, la práctica religiosa y la cultura.

Su casa construida a finales del siglo XIX, la capilla, edificada en 1916, con un rótulo en el que reza: “Con la ayuda de Dios, el trabajo y los productos de la finca se construyó esta capilla”.

Los patios, la carpintería, la herrería, el taller mecánico, la clínica veterinaria, la escuela, la biblioteca, el cine-teatro con capacidad para cien personas, los campos de fútbol y tenis, y el amplio y bello parque forman un conjunto al que se une un excepcional belén formado por cientos de piezas bellísimas que, al estar en una finca y casa privada, la familia decidió hace años que éste no sea visitable.

Tras haber visto la capilla y la sacristía contemplé el esperado, hermoso y completísimo belén, con escenas cotidianas y costumbristas y otras religiosas como la matanza de los inocentes, el anuncio a los pastores o la venida de los Reyes Magos. Muchas de estas figuras pueden ponerse en movimiento y están dispuestas sobre una bóveda estrellada de medio cañón. Para todos, Feliz Navidad.

[1] El profesor José Maldonado Escribano, doctor en Historia del Arte, expuso en las IX Jornadas de Historia de Montijo (año 2010), la ponencia: “San José de Morante ayer y hoy. Desarrollo histórico-artístico y transformación agropecuaria”.

 

 

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