LOS HIJOS, LOS GARBANZOS Y LA DUDA DE DON FRANCISCO

POR JOSÉ ANTONIO FIDALGO SÁNCHEZ, CRONISTA OFICIAL DE COLUNGA (ASTURIAS)

Con estos días de frío, aunque soleados, “entra” pero que muy bien un cocidín de garbanzos “a los probe”, con su sopina bien caliente y sustanciosa. Y con esta idea, y esta realidad, ya madrugamos para ponernos “manos a la obra”.

Al olor y al calor de la olla rápida, mientras “cocía el cocido”, me acordé de una anécdota de aquel gran sacerdote, coadjutor-organista en Colunga, que fue don Francisco Suárez Bustillo. Una persona “de aparatosa bondad y de inteligencia un poco pasada de rosca”, como así lo definió uno de mis lectores y amigo personal.

La historia fue que por los años de 1960 el entonces vicario de pastoral y canónigo de Oviedo , el vallisoletano don Teodoro Cardenal Fernández (1916-2006), después Obispo de Osma-Soria y finalmente Arzobispo de Burgos, dio una charla a los sacerdotes del Arciprestazgo de Colunga acerca de los “problemas morales” que podían surgir como consecuencia de la aplicación del llamado método de Ogino-Knaus relativos al CONTROL DE LA NATALIDAD aprovechando los días infértiles de la mujer durante el ciclo menstrual para, así, satisfacer una “sexualidad completa”.

Don Teodoro, doctor en Teología por la Universidad Gregoriana de Roma, argumentaba la opinión eclesial católica con citas y más citas de eminentes teólogos y moralistas… y don Francisco escuchaba en inquieto silencio y con manifiesto malestar interior.

Cuando la situación superó su malestar, exclamó:

.- ¡Oiga, don Teodoro! Y si una familia, a la que conozco y sé de su humildad, viene a mi confesonario a contarme sus problemas y yo sé que LOS HIJOS QUE TIENE SON MÁS QUE LOS GARBANZOS, ¿qué debo aconsejar?

Silencio sepulcral en la audiencia y miradas de asombro en todos los asistentes.

Respuesta de don Teodoro: “Usted actúe según su conciencia pues si se equivoca en algo “supplet Ecclesia”.

Respiro general de tranquilidad y sonrisa amplisima de don Francisco. “Eso ya me lo enseñaron en el Seminario hace más de medio siglo!”, dijo el sabio sacerdote, el “de la inteligencia un poco pasada de rosca”.

Hoy sería “mano derecha” del Papa Francisco;

Pues aquí está mi COCIDO DE GARBANZOS para el frío de hoy y de mañana.

Con dos carcasas de pollo (muy baratas en algunos supermercados), un puerro y una zanahoria, hicimos un caldo. Ya colado lo aprovechamos para cocer en él unos garbanzos pedrosillanos (pequeños, picudos, arrugaviejados y de culo apanderado), ya en remojo desde ayer noche, y con ellos un trozo de lacón con su tocino, un muslo de pollo, un buen trozo de costilla de ternera con su carne y unas patatas. Aparte, cocimos un chorizo asturiano.
Ya en su punto de cocción, sacamos el caldo y con el hicimos una sopa de fideos finos (dejé un par de tazas para “tomar las once”). Los garbanzos, las patatas y el compango, a reposar en la cazuela hasta la hora de comer.

¡Ah!.- Y nada de colorante amarillo; azafrán del bueno.

¡Ah!, de nuevo.

Si ustedes tienen duda sobre algún asunto moral, consúltenme, que “tengo escuela de don Francisco para dar y tomar”.

El otro día recordaba una lectora que don Francisco les daba consejos sobre cómo disponer el paraguas para que no “lo violtiara” el viento si, cuando llovía, iban desde Coceña a la escuela de Gobiendes.

¿Saben una cosa?

He aquí una pregunta que yo solía poner en mis “cambios de impresiones” (exámenes) sobre cálculo vectorial: ¿Por qué cuando llueve, aunque no haya viento, debe llevarse el paraguas ligeramente inclinado hacia adelante?

Justifica tu respuesta mediante un diagrama de sistema de vectores.

Ya lo ven: “¡Coses de don Francisco y de esti ‘chifalu’, servidor de ustedes!”.

Sin Comentarios.

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