SIGNO DE DISTINCIÓN

ESTE AÑO PASADO, 2018, CESÓ LA VIDA PARA EL PERIODISTA, CRÍTICO DE ARTE Y CRONISTA OFICIAL DE MURCIA PEDRO SOLER

Pedro Soler, cronista oficial de Murcia.

Uno de los valores diferenciales de la Región es la cultura. En cualquiera de las artes encontramos exponentes, y eso no debe ser una casualidad, porque no es solo producto de esta época, sino cuestión de identidad. Forma parte de nuestra forma de ser. Ni más ni menos que en otros lugares de España, y no debería provocarnos complejo admitirlo. A lo largo de este 2018 que se escapa de las manos hubo muchas ocasiones para confirmar este axioma.

Cloto, Láquesis y Átropos eran las tres deidades romanas asociadas a la muerte. Las Parcas hilaban, devanaban y cortaban, cuando se diera el caso, el hilo de la vida. En la mitología griega las diosas del destino entremezclaban hilos de oro, por los momentos gloriosos, con lana negra, por los aciagos. Este año pasado, 2018, cesó la vida para dos hombres que creían y defendían la cultura en la Región: el programador de La Mar de Músicas Paco Martín y el periodista, crítico de arte y cronista oficial de Murcia Pedro Soler. Ambos comulgaban con la utilidad de la cultura como torrente transformador de un pueblo. Ese es el aporte sincero de ese «conjunto de conocimientos que permite a alguien desarrollar su juicio crítico», afina la RAE.

En 2018 Totó la Momposina, divulgadora del folclore del Caribe, abandonó las aguas del río Magdalena para celebrar en Cartagena que ahora es cuando se empieza a respetar la cultura de los indígenas. El año en que Dora Catarineu contó a Antonio Arco, a propósito de su antología en el Muram, que es «desparramaDora», «trastornaDora», «fascinaDora», «conversaDora», «abusaDora» y «animaDora».

El año en que Antonio López, maestro del realismo, reveló en Murcia que está de acuerdo con aquello que decía Truman Capote de que la superpoblación es un peligro real, y que hoy el hombre no trata con suficiente sensibilidad el mundo en que vive. Este año será recordado por José Carlos Martínez, el coreógrafo y bailarín que hizo que la nieve caída sobre el escenario del Auditorio Regional con ‘El Cascanueces’ dure para siempre en la memoria de los murcianos. Un año de abundancias y todos, en mayor o menor medida, podemos seguir dando ejemplos.

Fuente: https://www.laverdad.es/ – MANUEL MADRID

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