POTERES Y UN GUISÍN DE POTARRINOS

POR JOSÉ ANTONIO FIDALGO SÁNCHEZ, CRONISTA OFICIAL DE COLUNGA (ASTURIAS)

Ayer una de nuestras amigas lectoras se interesó por el origen de la palabra POTERA aplicada al «engaño» con que se pescan los calamares.

Rápidamente respondió otra seguidora de mis «Histories» reproduciendo una información obtenida en internet.

Información que ahora, en plan «verduscón» de viejo verde, voy a ampliar.

Dentro de los moluscos cefalópodos decápodos (es decir, que tienen diez pies en la cabeza), y con un aspecto de forma muy parecido al calamar, están las POTAS o POTARROS, animalejos que los científicos denominan, si son de nuestros mares, Ommatostrephes sagittatus Lamk. o Totorodes sagittatus. En Asturias a las potas de tamaño medio-pequeño se les llama POTARRINOS.

Son muy similares a los calamares, si bien se diferencian de estos en el color (pardo tenue o violáceo), en la forma triangular de sus aletas situadas al final del cuerpo y que en conjunto ofrecen un aspecto romboidal, en la gran longitud de dos de sus tentáculos, …y ya en la cocina, en su sabor fuerte y característico más «ordinario» que el suave y delicado del calamar.

Su precio de mercado es notablemente inferior al de los calamares.

¿Y por qué POTA?

Les decía que estos cefalópodos, que son carnívoros, tienen dos largos tentáculos provistos de fuertes ventosas con las que atrapan sus presas. El verbo latino «pangere» tiene significado de clavar, fijar, sujetar… y su participio femenino pacta dio cuna a las palabra castellanas pauta y POTA, esta indicando «garra».

Y ahora viene la «verdusconada sexual»; la «guarrería española» en frase de Chiquito de la Calzada.

Calamares y potas, en épocas de primavera-verano. son unos enamoradizos «calentorros» y allí donde ven, o creen ver, a un colega de sexo opuesto se abrazan a él por el aquel del achuche y la coyunda.

Y en esto consiste el arte de su captura. Engañaremos al animalito con un artefacto de colorinos en forma de pequeño pez, calamarín o potarrín, provisto de varios anzuelos que semejen tentáculos… y a esperar el abrazo del amor y el «enganche» del enamorado.

Si con este -dispositivo se pescan POTAS pues la cosa esta muy clara: se le llamará POTERA.

Vayamos a la cocina.

Los potarros están muy ricos asados a la plancha con su aderezo de ajo y perejil; también en fritura cortados en tiras como rabas de calamar, en guisos con arroz… A mi me gustan mucho en GUISO CON PATATAS.

En una olla exprés (o rápida) echo un sofrito (previamente preparado en sartén) de cebolla, ajo, pimiento verde, pimiento rojo y salsa de tomate.

Añado los potarros (limpios y troceados al gusto), cierro la olla y cuezo el conjunto durante unos 15 minutos.

Tras una espera para que disminuya la presión, abro la olla, llevo todo a una cazuela, añado patatas escachadas en trozos medianos, unos langostinos pelados, unas almejas (opcional), un chorro de vino blanco, un toque de azafrán… y a cocer hasta que las patatas estén a punto. A última hora se rectifica de sal.

Si resultara muy caldoso, se espesa aplastando unas patatas como puré.

Reposa durante un tiempo… ¡y a comer!

Sin Comentarios.

Responder

Mensaje