CHALETS Y CASONAS DE INDIANOS EN PARRES (V)

POR FRANCISCO JOSÉ ROZADA MARTÍNEZ, CRONISTA OFICIAL DE PARRES-ARRIONDAS (ASTURIAS)

LA TEYERÍA (Villa Isolina)

LA TEYERÍA (fachada orientada hacia el Sur).

LA TEYERÍA (fachada principal).

Nido de ametralladoras situado en la ladera baja de las inmediaciones de la Peña Villar, en el costado Oeste de la Teyería.

Con capital mexicano de Anastasio del Valle se levantó este edificio en 1911. Presenta dos alturas sobre podio, además de sótano y bajocubierta. Con techo a cuatro aguas cuenta con tres buhardillas cubiertas a dos aguas, una en la fachada principal y dos en las laterales. Una escalera de doble tiro conduce al porche de entrada, en el que dos pilares sustentan un balcón con balaustrada de piedra, al que se accede por un triple vano -más ancho el central-. Las calles laterales de la fachada se articulan de forma simétrica, con dos vanos verticales en el piso bajo y otros dos -con balaustrada- en el piso superior. La fachada posterior difiere de las demás, al presentar un enlistonado de madera en toda su superficie. La fachada sur ofrece también simetría desde su planta baja, con alta puerta adintelada central sobre la que se sitúa una galería acristalada y, sobre ésta, otro mirador también acristalado, en madera y con balcón central en arco de medio punto. Con una decoración que evidencia diferentes influencias, puede enmarcarse el chalet en el estilo ecléctico. Bajo el alero, un friso recorre la fachada principal y laterales, y todos los vanos del piso superior se decoran mediante una moldura quebrada que, a modo de alfiz, va representando en sus claves diferentes bustos sobre una concha de fondo. Tiene amplio jardín en su zona frontal, cerrado con muro y valla de forja, igual que la puerta de acceso al recinto.

Este edificio es conocido por todos como La Teyería, por haberse situado en el mismo solar en otro tiempo una “teyera”, aunque realmente el edificio actual recibió el nombre de Villa Isolina, como era habitual en la época, donde se daba el nombre de la esposa del dueño -o de alguna de sus hijas, sobrinas, etc.- a la nueva residencia, algo habitual también en las muchas minas que había en el oriente de Asturias.

Pesa sobre este edificio un amargo pasado, pues en él se vivieron duras escenas relacionadas con denuncias, incriminaciones y torturas durante los convulsos años de la Guerra Civil, al ser habilitado a modo de comisaría y cárcel, lugar del que algunos salieron después absueltos, otros condenados a prisión o a trabajos forzados y -otros más- salieron de allí arbitrariamente condenados a muerte; de algunos se supone dónde quedaron sus restos, de otros ni siquiera eso…

LA CASONA

FACHADAS PRINCIPALES DE LA CASONA.

FACHADA POSTERIOR DE GALERÍAS DE LA CASONA, ORIENTADA HACIA EL SUR.

MAGNÍFICA PUERTA PRINCIPAL DE ACCESO A LA CASONA.

Fue construida en 1929 por los hermanos Faustino y Manuel García Miyar, ambos emigrantes en Cuba.

Edificio de piedra labrada y artesonado de madera, con una artística entrada principal que se presenta sobre pilares estriados y rematada con una cabeza de león en la clave del arco de medio punto. Una artística forja en hierro ante la cristalería de esta entrada le aporta una solemne elegancia. La fachada es de una gran simetría en su conjunto, especialmente en los dos pisos y en el mirador.

En la primera planta las ventanas se presentan con un arco rebajado, mientras las superiores son de medio punto, tanto en sus cuerpos laterales como en el saliente mirador central, cuya parte superior presenta una acristalada galería de madera. Los vanos son adintelados en el lienzo oeste del edificio. La fachada orientada hacia el Este reproduce los cánones o características de fábrica de su “hermana mayor” -la que mira a la Plaza Venancio Pando- excepto la puerta de entrada. El edificio presenta sillar en el zócalo y esquinales de la planta situada a nivel del suelo (al igual que lo hace la entrada principal) y -en el caso del recerco de vanos de esta planta baja- el sillar combinado crea un agradable efecto visual.

Las molduras de sus fachadas enmarcan arcos, realzan alféizares y separan plantas, además de embellecer los aleros, al presentase bajo las mensulillas de éstos, de modo que crean un atractivo conjunto de cuidadas proporciones y simétricas líneas.

La fachada posterior es toda ella de madera y cristal, con tres grandes galerías, la superior de menor tamaño que las otras dos; toda esta fachada se fija sobre pilares de cemento que ahora quedan en el interior de una terraza, también acristalada y utilizada como restaurante. La mayor parte del resto del edificio está actualmente destinado a hotel.

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