MUY ILUSTRE Y NOBLE ORDEN DE CABALLEROS DE LA CUCHARA DE PALO ENTREGA DE SUS PREMIOS ANUALES

EN UN ARTÍCULO TITULADO “CUCHARAS DE PALO”, JOSÉ MARÍA SUÁREZ GALLEGO, MAESTRE DE LA ORDEN Y CRONISTA OFICIAL DE GUARROMÁN (JAÉN), NOS ILUSTRÓ SOBRE LOS PREMIOS DE ESTE AÑO

El jueves se celebró el día de San Antonio Abad y la tradición popular es que la noche de antes se hagan las lumbres en la ciudad de Jaén, así lo recuerdo yo desde mis tiempos de estudiante en el colegio San Agustín, hoy desaparecido. Ahora hay una controversia sobre la conveniencia o no de trasladar de fecha, al sábado, la celebración de las luminarias con el fin de conseguir una mayor asistencia y vistosidad a nivel nacional e incrementar el turismo. No es mi intención opinar sobre este asunto que atañe a una de las tradiciones más arraigadas en nuestra capital de provincia, solo deseo que se encuentre un consenso y se siga quemando el pelele y los enseres viejos y cantando en esa fiesta tan popular ejemplo de convivencia y alegría, tal como yo la he vivido cuando era joven y la recuerdo a la hora en que escribo este artículo y me dispongo a hablar de otro acto anual muy importante, también relacionado con la festividad de este santo eremita, pues la Muy Ilustre y Noble Orden de Caballeros de la Cuchara de Palo lo tiene como Patrón y suele celebrar la entrega de sus Premios Anuales coincidiendo con dicha festividad.

El sábado día de San Canuto, al que algunos iletrados agradecen su impagable asistencia para intentar hacer la O, y concepto ambiguo en sus múltiples acepciones actuales (ahí me quedo), tendrá lugar un acto solemne que ya forma parte del acervo cultural de nuestra tierra, puesto que va por la edición número veintiocho y por tanto, merece toda la atención de aquellos que nos sentimos unidos por el común denominador del amor a la cultura y la forma de ser y vivir en Jaén. Me refiero a la entrega de los Premios Nacionales de la Cuchara de Palo que este año se realizará en el Auditorio de los Descalzos de la ciudad de Baeza.

El pasado diciembre en un artículo publicado en ese diario, titulado “Cucharas de Palo”, José María Suárez Gallego, maestre de la orden y cronista oficial de Guarromán, nos ilustró sobre los premios de este año y los méritos de los galardonados, y nada podría yo añadir a lo ya expuesto por él, excepto mi enhorabuena a todos y mi reconocimiento a la orden de la Cuchara de Palo que los hace realidad. No obstante, si quiero abundar en la glosa de la orden, porque su gran labor en el campo de la investigación y puesta en valor de la gastronomía de nuestros pueblos, la defensa de los valores de la cultura del aceite de oliva y su pasión por mostrar al mundo lo mejor que atesora esta tierra merecen el respeto y el reconocimiento de todos. La Orden de la Cuchara de Palo es ya un referente cultural a nivel nacional que se extiende año tras año como mancha de aceite, de buen aceite virgen extra, porque sus miembros y su maestre tienen el tesón que es preciso para construir día a día una hermosa obra, para dar forma como artesanos a una nueva visión de la cultura culinaria de esta tierra, cultura que atesoran con la misma sabiduría y liturgia con que practican sus ágapes, como el que tendrá lugar después de la entrega de los Premios. Con motivo de unas Jornadas Gastronómicas que se celebraron en la Escuela de Hostelería de la Laguna, tuve el honor de conocer hace ya algunos años a José María Suárez, Maestre, artífice, alma mater y tronco del olivo del que nacen las ramas y los mejores frutos de la Orden de la Cuchara, que se extienden por todos los confines de esta tierra para mayor gloria de su gente. No existe, que yo conozca una semblanza autorizada de su persona, ni tampoco hasta el momento se ha reconocido la labor que desde hace tantos años desarrolla este granadino de nacimiento y jiennense de corazón que aparece una y otra vez como impulsor, inductor, actor y miembro inasequible al desaliento en todas las asociaciones, actividades, juntas promotoras e incluso grupos de amigos que estén dispuestos a dar a conocer y realzar todas las tradiciones, historias y valores ancestrales de los pueblos de Jaén, con especial énfasis por las Nuevas Poblaciones a las que hoy todos conocemos como Olavidia, gracias a su noble empeño. Yo tuve el honor de ser galardonado con uno de los Premios Nacionales de la Cuchara de Palo hace ya algunos años y me siento más que agradecido y honrado con el título honorífico de Comendador de dicha Orden. Me gustaría estar presente el día en que a José María y la Orden de la Cuchara se les reconozca y se les premie como Jiennenses del Año. Desde esta tribuna tengo el honor y el atrevimiento de ofrecer esta iniciativa a quien corresponda.

Fuente: http://www.diariojaen.es/ – Francisco Casas

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