COFIÑO

POR FRANCISCO JOSÉ ROZADA MARTÍNEZ, CRONISTA OFICIAL DE PARRES-ARRIONDAS (ASTURIAS)

IGLESIA PARROQUIAL DE SAN MIGUEL DE COFIÑO.

Retablo.

1728. Uno de los libros de la parroquia.

Cofiño está a 391 metros sobre el nivel del mar, es evidente que su nombre procede del latín confinium=límite, confín.

No olvidaremos citar aquí la estela que se encontró en la falda del Sueve, en una tierra de labor de Cofiño, en 1876 (ahora expuesta en el Museo Arqueológico de Oviedo) y que podemos situar en el año 265 de nuestra era. Esta lápida arenisca contiene una inscripción según la cual sabemos que era un monumento a los dioses Manes y que estaba dedicada por S. Corcia a la memoria de su hija adolescente Amia Celionica, fallecida con quince años, del clan Penios, siendo cónsules en Roma Póstumo y Victorino.

La actual iglesia de San Miguel es del siglo XVIII, de estilo barroco popular; fue remodelada posteriormente varias veces. Iglesia de nave única con dos capillas en su planta a las que se accede bajo arcos de medio punto, mientras otro elegante arco toral -también de medio punto- da paso al presbiterio. Las capillas laterales y la segunda mitad de la nave se cubren con madera plana. La cubierta del presbiterio recrea -con recursos pictóricos- una cúpula, mediante un muy conseguido efecto óptico. En su lado derecho tiene la sacristía, con puerta adintelada y -a la izquierda de ésta- un muy interesante sepulcro de inspiración gótica -aunque es del siglo XIX- que sirve como sepulcro a P. Luis de la Fuente. La capilla lateral de la izquierda o lado del Evangelio (1865) se dedica a la Virgen Milagrosa, mientras la de la derecha (1875) está bajo la advocación de la Sagrada Familia; ésta última acoge también una notable pila bautismal. En su muro testero presenta un elegante retablo en mármol veteado presidido por el arcángel San Miguel, con las imágenes de Santa Bárbara y Santa Lucía en sus laterales. A los pies del templo se sitúa el coro, en su mitad sostenido por una robusta columna de piedra.

Son muy interesantes las piezas románicas del siglo XII que se conservan empotradas en sus muros, pertenecientes a la antigua iglesia medieval. Destaca una ventana de dos arquivoltas decoradas con molduras y flores de cuatro pétalos, con bola central que -a su vez- descansan sobre cimacios lisos o con decoración geométrica. Bajo esta ventana aparece un alféizar con repisa labrada en ajedrezado que descansa sobre cuatro canecillos con decoración vegetal, animal y antropomorfa (un cuerpo humano engullido por un ser monstruoso); mientras diversos motivos vegetales y geométricos se disponen en metopas entre los citados canecillos. Todos ellos son elementos decorativos procedentes de talleres románicos de notable factura.

Se cree que -en su origen- podría haber sido un convento levantado en el año 800 que -a su vez- se construyó sobre un templo levantado al dios Mitra. Recibe la luz por ventanas dispuestas en el muro sur y por óculos abiertos en ambas capillas. Cubre su fábrica a tres aguas en la cabecera, nave y capillas, y a una en el pórtico y la sacristía.

En el exterior del muro norte, a los pies de esta iglesia -en su imafronte de mampostería vista- se haya empotrado un interesante bajorrelieve con una representación antropomorfa de la Luna.

A finales de cada mes de septiembre (en torno al día 29) el pueblo de Cofiño honra a su santo patrono con la correspondiente fiesta.

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