‘LA CROQUETA’, UN RESTAURANTE TORREVEJENSE EN HSINCHU (TAIWÁN)

POR FRANCISCO SALA ANIORTE, CRONISTA OFICIAL DE TORREVIEJA

Puerta Este.

Hsinchu, conocida por “La Ciudad Ventosa”, se encuentra en la parte norte de Taiwán, en la costa oeste. La presencia española le viene de lejos: a Teckcham, antiguo nombre con que se conocía. Llegaron, en 1626, misioneros españoles cuando en aquel lugar vivían los taokas, taiwaneses aborígenes de etnia malaya.

En 1920, bajo el dominio japonés, Shinchiku Cho, que así pasó a llamarse, fue elevada al estatus de ciudad. En 1930, fue denominada como Shinchiku. De 1994 a 1999, cuando Taiwán hizo su transición de un gobierno autoritario a una democracia moderna se establecieron regulaciones para el autogobierno de Hsinchu.

En la actualidad, el ‘Parque Científico de Hsinchu’, establecido en 1978, es la residencia de más de 360 empresas de alta tecnología. La ciudad tiene el nivel de ingresos más alto de Taiwán, con una importante posición en el desarrollo económico de la isla, gran reconocimiento internacional y un centro global de fabricación de productos de alta gama.

Por su forma de vida, Hsinchu ha obtenido por dos años consecutivos el título de la ‘Ciudad más feliz de Taiwán’, que incluye factores como la educación y el empleo. Además, tiene una alta calidad de vida, mantenida gracias a su cuidado en la salud, interacción social y condiciones de trabajo.

En Hsinchu hay muy buenos restaurantes, casas de té, cafeterías, asadores, tiendas de fideos y puestos de comida. Sumergiéndote en la antigua ciudad, hallamos un nostálgico rincón torrevejense, el restaurante ‘La Croqueta’, de cocina auténticamente española, regido por Francisco Sala Sánchez, miembro de la ‘COFRADÍA DEL COCIDO CON PELOTAS’, establecido en el centro de Hsinchu, próximo a la antigua ‘Puerta del Este’, contiguo al Ayuntamiento y muy cerca del exótico templo taoísta de Chenghuang, en el típico ‘Mercado Dongmen’, un lugar tranquilo con recuerdos del pasado, formado por callejones que han visto el paso de la historia de la ciudad.

El mercado tiene una larga historia, es el más grande de Taiwán, siendo reconstruido a mediados de los años sesenta del pasado siglo, con 570 puestos, en el solar donde anteriormente ya existió otro. En 1977, Dongmen era el más “modernizado” de Taiwán. Fue el primer mercado tradicional situado en un edificio y con la primera escalera mecánica de Hsinchu. Además de verduras y carnicerías, se establecieron restaurantes, talleres de arte y tiendas de antigüedades. Constantemente fluían visitantes, aunque en las últimas décadas, con el auge de los supermercados y las grandes superficies, llegó a alcanzar un mal estado, siendo abandonado gradualmente.

En los últimos años, con la inversión del gobierno de la ciudad, se ha activado para promover la llegada de una nueva generación de establecimientos. Hoy el ‘Mercado Dongmen’ mantiene una apariencia tradicional, a la vez que promueve la creación de modernos y nuevos lugares gastronómicos, como ‘La Croqueta’ del torrevejense Paco Sala (hijo), un lugar donde poder saborear una excelente cocina española-torrevejense.

En ‘La Croqueta’ se pueden comer los más variados arroces (de verduras, con marisco, pollo, etc.), tortilla de patatas, croquetas de jamón y queso manchego, minchirones, mejillones tigres, gambas al ajillo, estofados y guisados, arroz con leche, helados artesanos (agua de cebada y horchata de chufa), etc. Entre las bebidas: cerveza ‘Moritz’, pacharán, orujo con miel, licor de hierbas, de chufas y de miel, ‘Cantueso Oro’, ponche ‘Caballero’, sangría y, como no, anís seco con el que se preparan unas fresquísimas ‘palomas’ al estilo torrevejense. Está junto con otros antiguos comercios de aire tradicional taiwanés, venta de carne seca, herbolarios, carnicerías, así como un comercio que dispensa hueva y salazones de exquisita calidad. Junto al restaurante español ‘La Croqueta’ conviven en el mismo espacio sabores exóticos de diversos lugares de Asia, consiguiendo que el viejo mercado haya resucitado, lleno de vitalidad.

Paco Sala con su arroz en La Croqueta.

Comercio de carne desecada.

Herbolario del Mercado Dongmen.

Muy cerca de ‘La Croqueta’ se encuentra el templo taoísta de Chenghuang, conocido por ‘Ciudad de Dios’, el de mayor rango en Taiwán. Guiados por Paco Sala (hijo) y su novia Sophie -en chino Lai Ying Cai, que significa talento, competencia y competitividad, y eso ya dice mucho sobre ella-, visitamos su interior y alrededores, llenos espiritualidad, carácter e historia, rodeado por un mercado y lugares para comer, encontrando las delicias locales que nos trajeron el recuerdo torrevejense del COCIDO CON PELOTAS: albóndigas de levadura roja, sopa con albóndigas de cerdo, sopa de pelotas de pescado y pelotas de carne de almidón de patata frita (Bah Wan). Ningún visitante de Hsinchu debería irse sin absorber la esencia de la cultura que impregna el templo y probando sus exquisitas pelotas.

Pelotas del templo.

Y que mejor sitio para terminar la noche que en el restaurante ‘La Croqueta’, rodeados de amigos, con compañeros profesores de inglés y español en centros donde también trabaja como docente Francisco Sala Sánchez: Andrés Salazar (de Colombia), Chets (de Londres), Yolanda (de Taiwán), Daniel (de Albacete), Steve (inglés), Gabriel (de Taiwán), Ash (de Sudáfrica) y Lisa Chen (de Taiwán).

También conocimos a otros grandes maestros del arte culinario español: Sergio Lahora (de Barcelona), chef de cocina de ‘Promisedland Resolt & Lagoon’, en Hualien; Jorge de Francisco (de Cebreros, Ávila), chef de cocina y propietario del restaurante ‘El Marqués’, en Taipei; Pol Font Casas (catalán), heladero y copropietario del restaurante: y a otros muchos españoles establecidos en la antigua isla de Formosa.

La familia con la Orla de la Cofradía.

Una reseña especial merece Sophie -Lai Ying Cai, la novia de Paco Sala (hijo), que nos cubrió de atenciones, detalles y agasajos a la vez que con sus explicaciones nos descubrió la historia, los monumentos, las tradiciones, la gastronomía y otros muchos aspectos de la singular Taiwán. Sophie es artista de uñas y copropietaria del salón de belleza y cosmética ‘Angie LeMar’, ubicado en una de las zonas VIP de Taipei, contiguo a prestigiosos establecimientos de marcas internacionales. Esperamos verla pronto por Torrevieja, acompañada por su novio, y saborear un COCIDO CON PELOTAS junto al resto de miembros de la COFRADÍA. Gracias, gracias, xièxiè, xièxiè Sophie, y a ti, querido hijo, y que tengas mucho éxito en el restaurante español ‘La Croqueta’. Saludos para vuestras mascotas ‘Bruno’ y ‘Tutú’.

Paco y Sophie.

Fuente: ‘El Cocido de Mi Pueblo’. Año 3, número 6. Invierno 2018/2019

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