14 DE OCTUBRE DE 1937: FIN DE LA GUERRA CIVIL EN ARRIONDAS

POR FRANCISCO JOSÉ ROZADA MARTÍNEZ, CRONISTA OFICIAL DE PARRES-ARRIONDAS (ASTURIAS)

…Y aquella máquina del viejo tranvía que vemos al fondo llevaba allí sin moverse cuatro años…

19 de octubre de 1937. Cerca de El Fitu.

Algunos de estos militares pontoneros eran del bando nacional y otros capturados del bando republicano que estuvieron durante meses en la casa de La Gotera.

ARRIONDAS, 14 DE OCTUBRE DE 1937.

Carteles de propaganda y difusión republicana en las calles de Arriondas.

Ciertamente, las fotografías tienen buena calidad de imagen para tener tantos años.

El edificio conocido como La Palma y uno de los vagones del viejo tranvía.

El puente se convirtió en un montón de escombros.

Es ésta una foto muy conocida.

La conocida casa de fue de la familia Cueto, a la izquierda del chalet Valle (o de Cepa).

La intención era volar el edificio de La Casona que vemos a la izquierda, pero un error de información llevó a destruir la casa de La Torre, enfrente.

Los soldados del bando nacional en la calle central de Arriondas.

Otra foto del puente volado muy divulgada.

Plaza Venancio Pando. Aún sigue ahí hoy en día esa ventana con reja en la casa que fue de Emilio Pando.

PRIMERA Y PROVISIONAL RECONSTRUCCIÓN DEL PUENTE DE ARRIONDAS TRAS LA GUERRA CIVIL.

Revisando la voladura del puente de Arriondas sobre el Sella.

Se identifica muy bien la calle de la estación, pues ahí sigue el depósito de agua más de ochenta años después.

Soldados jugando al fútbol en una calle de Arriondas el día 14 de octubre de 1937, en el primer día sin guerra.

UNO DE LOS COMERCIOS SAQUEADOS.

Voladura de la vía del tren entre Arriondas e Infiesto.

Y sólo se mantuvo en pie esta parte de la fachada…tras ser dinamitado el edificio por error.

Volvamos hoy la mirada a la capital de Parres de hace ochenta y un años, atormentada después de más de quince meses de miserias desde el inicio de la Guerra Civil.

Abramos la caja que contiene las imágenes fotográficas tomadas por la Delegación del Estado para los Servicios de Prensa y Propaganda; fotografías todas cuya orientación era resaltar el orden y la paz que el nuevo Régimen se encargaría de divulgar para demostrar que el triunfo del bando nacional tenía justificación.

Es por ello que sólo se tomaron imágenes de la reciente destrucción causada por el bando perdedor y de la nueva vida que se auguraba para los españoles sobrevivientes.

Son fotografías y textos que hay que mirar con ojos de aquellos aciagos días.

Son hechos que han visto y vivido vecinos que siguen entre nosotros y que el 14 de octubre de 1937 eran niños o jóvenes, alguno con más de veinte años.

Términos como “rojos”, “marxistas”, “pasados”, son los que van explicando cada foto (no olvidemos que era un “fondo” para los servicios de prensa y propaganda del bando ganador).

En estas fotografías que se conservan en la Biblioteca Nacional de España -en su sede del Paseo de Recoletos, en Madrid- vemos las calles de Arriondas, los edificios y los puentes destruidos, a los soldados, incluso jugando un partidillo en la calle, etc.

No vemos -pero imaginamos- otras realidades, por ejemplo: los detenidos en los sótanos de La Teyería, los muertos amontonados en las cunetas, montes o cementerios.

De los desaparecidos de ambos bandos ya se haría el recuento.

Medio millón de españoles perdieron la vida en la Guerra Civil y casi otro medio millón se exilió sólo en Francia, además de en los países de América Latina (sólo a México se exiliaron más de 20.000).

¿Qué pasaría por la cabeza de los parragueses el día 14 de octubre de 1937?

De sus ideas políticas y sociales sabemos con detalle por las últimas elecciones democráticas y libres que se habían celebrado en Parres seis años antes, en las que eligieron a doce concejales socialistas-republicanos y a cinco concejales conservadores-monárquicos.

De modo que la mayoría favorable a la República había sido incontestable y las celebraciones en las calles de Arriondas el 14 de abril de 1931 para proclamar la II República habían sido de las más importantes del oriente de Asturias.

De ello se deriva que una parte de la población estaría ese 14 de octubre de 1937 en sus casas, entre el miedo a lo que pudiera ocurrir en los meses siguientes, pensando en los días de horror a los que acababan de sobrevivir y en los tiempos que se avecinaban de racionamiento, reconstrucción material de lo perdido y de una reconciliación nacional de difícil ensamblaje.

…Y aquí estamos nosotros, felices de que en España llevemos ya ochenta y un años seguidos sin liarnos a palos los unos contra los otros por cuestiones políticas; algo nunca visto hasta ahora en toda la larga Historia de España.

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