EXPOSICION DE DIBUJO Y PINTURA DE ÁNGELA PÉREZ CABEZUDO

POR MANUEL GARCÍA CIENFUEGOS, CRONISTA OFICIAL DE MONTIJO Y LOBÓN (BADAJOZ)

La Sala Centinela, del Teatro nuevo Calderón de Montijo, acoge una exposición de esta artista montijana y autodidacta. Puede verse, recomiendo su visita, hasta el próximo viernes 22 de febrero, en horarios de mañana y tarde, de 9:00 a 14:00 horas, y de 17:00 a 21:00 horas. La muestra se exhibe gracias a la colaboración de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Montijo, en su decidida apuesta por crear y difundir cultura.

Soy partidario de ver las exposiciones cuando las salas tienen poco público, para ver las obras con sosiego, paladeando así el quehacer del artista que expone. Vi la exposición de Ángela anteayer lunes. Les aseguro que saboreé la obra de esta pintora autodidacta, y que autodidacta, que sabe lo que se hace en el dominio de la tinta china y plumilla, lápiz de grafito, lápiz de pastel, lápices de colores, óleo, pastel y hasta el manejo del bolígrafo azul. Ángela lleva desde pequeña en el oficio de la pintura y es capaz, muy capaz para el arte. Ha expuesto en algunas ocasiones en Puebla de la Calzada, su pueblo, y en la sede del Colegio de Abogados de Badajoz.

En la exposición que ofrece en Montijo muestra su dominio y habilidad por el retrato, uno de sus temas preferidos, junto con el paisaje rural, que no urbano, explayándose en la comarca de Las Hurdes, ahora tan distinta a la que en su día filmó Luis Buñuel, a la que llamó “Tierra sin pan”; y no le faltó al aragonés universal razones para ello.

Ángela también se detiene mediante su acertadísimo dibujo en uno de los pueblos más bellos del noroeste extremeño, San Martín de Trevejo, que exhibe con orgullo ser Bien de Interés Cultural con la categoría de Conjunto histórico Artístico, junto a la Fala, el mayor tesoro cultural de los mañegos. Viendo su composición siento el frescor de sus portales y la sinfonía del agua que corre por su calle.

Ángela Pérez Cabezudo se deja su alma apasionada y creadora en los frutales de las Vegas Bajas, que en su floración cantan el triunfo de la primavera. En la calidez del fruto que arropado trae las luces a la paleta que dibuja y pinta los colores que atempera el otoño. Y un campo poblado de olivos centenarios, porque somos del campo, bajo una alfombra labrada en primavera, que allá por los cielos de diciembre traerán el muy antiguo, virginal, sagrado y santo óleo verde, que tanto apreciamos.

Vean la exposición con detenimiento. Hay dibujos que miran. Hay dibujos que nos hablan de la vida. Mucha vida. La vida, la luz, la mirada y el alma que nos regala su autora, Ángela Pérez Cabezudo. Enhorabuena.

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