LA RIERA, PÓRTICO DE COVADONGA

POR FRANCISCO JOSÉ ROZADA MARTÍNEZ, CRONISTA OFICIAL DE PÁRRES-ARRIONDAS (ASTURIAS)

Detalle de La Riera en 1951.

Detalle del trayecto del tranvía de Arriondas a Covadonga a su paso por La Riera (1908-1933).

El conocido como túnel de La Riera hace setenta años.

En La Riera hace un siglo.

La presa o AZUD de La Riera en 1951.

CASA ZARRACINA.

Iglesia de La Riera, dedicada a los santos Justo y Pastor.

Iglesia y texu centenario.

Interior de la iglesia de La Riera, cuyos patronos son los santos Justo y Pastor (conocidos como los santinos de La Riera)

En 1708, según una Real Cédula del rey Felipe V, se le concedió al Coto de Covadonga el privilegio de no estar comprendido en el mayorazgo del Príncipe de Asturias.

Los pocos peregrinos que acudían al santuario dejaban unos doscientos reales al año, pero los canónigos también recibían otros ingresos por la escanda, panizo, vacas, hierba, etc., hasta aproximadamente unos sesenta reales. Sumaban, además, la mitad de los dos reales de estipendio que percibían por las misas que celebraban en el santuario cada día, aunque una cuarta parte se la entregaban al abad.

Abad y canónigos vivían en La Riera y atendían el santuario subiendo cada día al mismo.

La Riera y Llerices estaban bajo el control de los canónigos, y sus sesenta vecinos trabajaban en su mayoría para el cabildo. El abad disponía de un alcalde, un comendero y un escribano en dichos núcleos rurales, así como en el priorato de Carrandi, (en Colunga) con sesenta ducados, con su iglesia de San Justo.

Sumaban doscientos cuarenta y cuatro ducados anuales por fincas, árboles frutales y, especialmente, por los tres molinos que tenían en Covadonga y otros lugares.

Administraban cinco pozos de salmones (el documento no dice dónde), una cabaña con veinticinco vacas, además de dos beneficios simples de las parroquias de Sta. María de Cangas de Onís y de La Riera. Curioso es saber que cada labrador debía abonar diez y ocho reales cuando moría el abad.

En el concordato que firmaron Isabel II y el Papa Pío IX se hizo constar que Covadonga dispondría de un abad, dos canónigos de oficio, más otros ocho “de gracia”, seis beneficiados, magistral y doctoral, y a los canónigos se les concedió el uso de traje de coro similar al que usaban los de la catedral ovetense.

Sin Comentarios.

Responder

Mensaje