ORICIOS Y SIDRA EN CARNESTOLENDAS DE HUERRES (DUZ-COLUNGA)

POR JOSÉ ANTONIO FIDALGO SÁNCHEZ, CRONISTA OFICIAL DE COLUNGA (ASTURIAS)

ORICIOS Y SIDRA. Oleo de ANTONIO MENDIVIL que ilustra mi libro COCINA ASTURIANA (Everest, León).

Que sí, señores, que sí.

Otra vez sus consultas me obligan a «dar clase de latín» y hasta me motivan para escribir un libro que, comentando asuntos de cocina, ayude a las gentes a conocer las lenguas clásicas.

CARNESTOLENDAS, ¡que palabra más bonita, hoy en desuso, para definir los carnavales o antroxos.

El verbo latino «tollere», que tiene muchas acepciones, una de ellas refiere la acción de SUPRIMIR, EVITAR, PROHIBIR… La Cuaresma, en sus orígenes, prohibía a los fieles cristianos el consumo de carnes o derivados de carnes durante los cuarenta días penitenciales; prohibición que luego se limitó a todos los viernes de ese período y a otros dos o tres días más como el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo que, además, exigían el ayuno.

El domingo anterior al Miércoles de Ceniza, día primero de carnaval, se conoció como «dominica ante carnes tollendas» (domingo anterior a la prohibición de carnes); expresión que terminó en CARNESTOLENDAS.

Algo parecido sucedió con la palabra CARNAVAL, procedente de la expresión latina «carne levare» (disminuir el consumo de carne).

HUERRES (anteriormente Bueres o Buerres), que ahora muchos escriben GÜERRES, es pueblo asturiano perteneciente a la parroquia colunguesa de DUZ.

En esa localidad, con una Comisión de Fiestas ejemplar, se organiza desde hace años (entre otras muchas iniciativas y actividades) un FESTIVAL DEL ORICIU para exaltar ese marisco tan asturiano, tan popular y actualmente…tan caro de precio. Una de las actividades previstas en ese festival consistirá en un sencillo acto de nombramiento de «Embajadores colungueses de la Sidra», entre los que me cuento.

No podré asistir y pido excusas por mi ausencia.

Yo soy un entusiasta de los oricios, que en Colunga llamamos ARCINOS y en Lastres ARANCINOS; palabras estas derivadas del adjetivo latino «ericinus» y este de «ericius» (erizo).

¡Caray!

Otra vez enseñando latín. Esto empieza a ser peligroso.

¿Y cómo se deben comer los arcinos?

Mi consejo es este: crudos, abriéndolos por el culo, «rebañando les huévares a deu», y acompañando con pan y una o dos botellines de sidra. Y si puede ser en «prau» y con sol, mejor que mejor.

¿Y no conviene cocerlos?

¡Hombre!, «hay gustos pa tou» y «ca un ye ca un».

Yo les aconsejo este procedimiento, que es extraordinario para conjuntar cocción y sabores de «arcín crudu».

Coloquen los oricios en una bandeja con la boca (la del oriciu, claro) hacia arriba; llévenlos al microondas durante tres minutos a plena potencia.

¡Ya están a punto!

Ya lo saben: mañana sábado, día 2 de marzo, y pasado mañana «domingo de CARNESTOLENDAS», oricios, sidra y «más pa con ello» en HUERRES (DUZ-COLUNGA).

Sin Comentarios.

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