CONCEBOLLISTAS Y SINCEBOLLISTAS, DOS OPCIONES NO POLÍTICAS

POR JOSÉ ANTONIO FIDALGO SÁNCHEZ, CRONISTA OFICIAL DE COLUNGA (ASTURIAS)

Tortilla gigante de Villanueva de la Serena.

Tortilla familiar de casa.

Pues señor, cuando todos éramos felices sabiendo que un documento de las Cortes de Navarra, año de 1817, testimoniaba como costumbre de esa región, antiguo reino, de cuajar tortillas con huevos, patatas y sopas de pan asentado; y sabiendo también que cuando una de las guerras carlistas el general Zumalacárregui y algunos de sus soldados fueron atendidos con una tortilla de patatas por una campesina navarra… pues, zás , todas nuestras historias se nos vienen abajo con nuevos hallazgos documentales.

Les cuento. Un investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, don Javier López Linaje, estudiando la introducción y cultivo de la patata en España a partir de su importación en nuestro país (año de 1542), describe en su trabajo «Historia y Agroecología del Tubérculo Andino» (2008) que fue la comarca extremeña de VILLANUEVA DE LA SERENA la primera localidad española donde por vez primera se elaboró TORTILLA DE PATATAS en el año 1798; es decir, unos 20 años antes de lo que refiere la documentación navarra.

Parece ser que ese año de 1798 fue un año de mala cosecha y que para paliar las necesidades alimenticias de las gentes dos «señores importantes de la ciudad», el empresario don Joseph de Tena Godoy y Malfeyto y el Marqués de Robledo idearon una solución al problema creando la hoy famoso tortilla de patatas.

Tan especial es ese testimonio que VILLANUEVA DE LA SERENA celebra anualmente un popular homenaje a la tortilla de patatas elaborando piezas que superan los récords más exigentes.

La última precisó 3 600 huevos, 1.250 kg de patatas, 50 litros de aceite y 8 kg de sal. Tenía un diámetro de 2,10 metros, un grosor de 38 cm y fue distribuida en 3.700 raciones.

¿Qué les parece el caso?

Son muchas las localidades asturianas que promocionan concursos de tortillas de patatas. En mi San Juan de Duz (Colunga) hubo concurso la semana pasada y, ¡qué cosas!, en la variedad de cocina española ganó el primer premio mi prima Conchi Vallina, de la Poledura. Y en la variedad de innovación, otra prima, Beatriz, que es una artista cocinera.

Bueno, pues ahora viene la discusión.

La TORTILLA DE PATATAS A LA ESPAÑOLA, ¿lleva cebolla o no lleva cebolla?

Hay argumentos a favor y en contra, históricos unos y anecdóticos otros. De ahí la presencia y realidad de dos opciones: la de los CONCEBOLLISTAS y la de los SINCEBOLLISTAS, siempre amigos aunque rivales.

Es imposible reñir en este caso porque, como dice el cantar:

«En cuestiones de gusto
nadie dispute;
que para ser de gusto
basta que guste.»

Yo, con el permiso de ustedes, pertenezco al partido de los CONCEBOLLISTAS o, mejor aún, de los MUCHOCEBOLLISTAS. Y es que el aroma y sabor del tiopropionaldehido es sumamente atractivo para quien le guste.

Lo advertía a su hija la madre de «La lozana andaluza»: «Hija Aldonza, no hay olla sin cebolla ni boda sin tamborín».

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