EL ALTAR DE SACRIFICIOS DEL PRADILLO DE TRUJILLO (CÁCERES)

POR JOSÉ ANTONIO RAMOS, ÓSCAR DE SAN MACARIO, CRONISTAS OFICIALES DE TRUJILLO Y CASAS DE DON ANTONIO (CÁCERES); Y JULIO ESTEBAN ORTEGA

/ Foto: Cedida

Este monumento rupestre se encuentra situado en el casco urbano de Trujillo, en un paraje conocido como ‘El Pradillo’, en un lateral de la avenida de la Coronación, al Noreste.

El punto geográfico que ocupa está muy próximo al formado por una latitud de 39º 28’ 02’’ y longitud de 5º 52’ 45’’ del meridiano de Greenwich, hoja 702-II, denominada Trujillo, del Mapa Topográfico Nacional 1/25000, Instituto Geográfico Nacional, Madrid 1996.

El altar rupestre se encuentra situado sobre una roca aislada en un contexto rocoso, referencia visual obligada. La roca constituyó en su momento un afloramiento granítico del que se ha ido desgajando por efecto de la erosión, constituyendo una pequeña peña unida por la base con el afloramiento original.

Esta peña cuenta con dos elementos característicos de este tipo de estructuras; han desaparecido las supuestas escaleras de acceso al estar erosionada la roca por una de sus partes, aunque posiblemente no existieran porque es fácil el acceso al altar, se conserva el altar en la cima y el canalillo. Estas obras, como el resto del arte rupestre, a pesar de su fosilización, sufren desde su ejecución un progresivo deterioro.

En una cueva cercana, situada a escasos metros, aún se conservan algunos restos de pinturas rupestres esquemáticas sobre la roca granítica1, muestras muy deficientes de ancoriformes por la fácil meteorización de los componentes graníticos que han afectado a esta estación trujillana.

En el mes de marzo de 1973 un grupo de la Organización Juvenil Española, dirigido por don Alfonso Naharro, descubrió estas pinturas. Poco después le fue comunicada la noticia al doctor Jordá, de la Universidad de Salamanca, quien visitó el covacho. Dada la escasa espectacularidad del hallazgo pasó el tema a la doctora Rivero de la Higuera, quién incluyó una imprecisa y breve reseña en un artículo de contenido más amplio2.

Aún se perciben un antropomorfo o forma humana, claramente esquemático, de rojo vinoso (tinto claro), al lado otra figura humana de tendencia vertical y ligeramente arqueada, convexa al exterior, lo que parece ser un arco; su trazado nos ha llegado bastante intermitente. A la izquierda de la representación esquemática humana, correspondiente al lado derecho del modelo hay un trazado, ciertamente complejo.

El conjunto continúa hacia la parte superior, donde se percibe un trazo de tendencia horizontal, ligeramente arqueado, cóncavo en la parte inferior sobre todo en la derecha; es decir, esta cuarta figura es un ancoriforme de cabeza ligeramente apuntada, y en torno a su cintura hay una serie de pequeñas puntuaciones indicadoras de que el personaje portaba lo que parece ser un objeto punzante alargado.

/ Foto: Cedida

Desde el punto de vista formal y temático presentan similitudes con las pinturas esquemáticas de Malpartida de Cáceres, Torrejón el Rubio y los conjuntos pictóricos de La Burra y El Joyu en Cañamero, que situamos en las cercanías del Calcolítico Final o en los comienzos del Bronce3.

Hacia el sur, en menor altura, se presentan afloraciones graníticas y posibles restos de lo que pudo haber sido una muralla de la Edad del Bronce, muestras evidentes de que este paraje sirvió para que los asentamientos humanos fueran numerosos, demostrables estos solamente en la Protohistoria.

Lo más característico es destacar al Norte el ‘cabezo’ granítico en sus distintos momentos de ocupación desde la Protohistoria hasta la ocupación cristiana con la alcazaba emiral, pareja de la emeritense. A su solana se alza un paisaje plenamente urbanizado: la ciudad de Trujillo. Todavía debemos mencionar otro ‘cabezo’, hacia el Noroeste, donde emerge el denominado ‘Pradillo II’. Su aspecto actual es más rotundo y cortante.

Bibliografía

– De Alvarado Gonzalo, M., y González Cordero, A.: ‘Pinturas esquemáticas en Malpartida de Cáceres”. Alcántara, 195, 16-22. Cáceres; 1979.

– González Cordero, A. y De Alvarado Gonzalo, M.: ‘Pinturas y grabados rupestres de la provincia de Cáceres. Estado de la investigación’. Extremadura Arqueológica II, Mérida, 1991, pp. 139-156.

– Rivero de la Higuera, M. C.: ‘Nuevas estaciones de pintura rupestre esquemática en Extremadura’. Zephyrus, núms. XXIII-XXIV, 1972-1973, p. 297.

– Rubio Andrada, M.: ‘La pintura rupestre en el Parque Natural de Monfragüe (Cáceres)’. Cáceres, 1991.

– Rubio Andrada, M., Rubio Muñoz, J., y Rubio Muñoz, M. I.: ‘Las pinturas de la Cueva Larga del Pradillo’. Actas de los XXXV Coloquios Históricos de Extremadura. Trujillo, 2006.

– Sauceda Pizarro, M. I.: ‘Pinturas y grabados rupestres esquemáticos del Monumento Natural de los Berruecos. Malpartida de Cáceres’. Memorias, 2. Museo de Cáceres, 2001.

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NOTAS

1 Rubio Andrada, M., Rubio Muñoz, J., y Rubio Muñoz, M. I., 2006; González Cordero y De Alvarado Gonzalo, M., 1991, 140.

2 Rivero de la Higuera, M. C., 1972-1973, 297.

3 De Alvarado Gonzalo, M., y González Cordero, A., 1979; De Alvarado Gonzalo, M., y González Cordero, A., 1991; Rubio Andrada, M., 1991; Sauceda Pizarro, M. I., 2001.

Fuente: https://www.grada.es/

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