PEREGRINOS, SAN ZACARÍAS Y LAS EDADES

POR RICARDO GUERRA SANCHO CRONISTA OFICIAL DE ARÉVALO (ÁVILA)

San Zacarías.

Dos temas llaman poderosamente mi atención esta semana, temas que en cierto modo quiero relacionar porque, en cierto modo, a la escultura de San Zacarías ya la podemos considerar como un peregrino, lo es sí, por ser tan viajero y tan demandado. Una escultura de mármol, muy antigua y por tanto podríamos considerarla en esto de los viajes como de vocación tardía en los peregrinajes. ¡Quién iba a sospechar que aquella imagen que durante tanto tiempo pasó casi inadvertida, renacería de su discreta existencia! Y así es amigos, una magnífica escultura del más puro estilo románico borgoñón que estuvo casi ignorada e inadvertida durante tanto tiempo en la iglesia de San Juan Bautista, y que las exposiciones sucesivas han revalorizado sensiblemente.

La exposición “Contrapunto 2.0” que conmemoró el 25 aniversario de la exposición salmantina de Las Edades del Hombre, la más visitada de toda la serie, más de un millón de personas, que además introdujo una importante novedad fue la primera vez que se expusieron obras contemporáneas junto a las mejores obras históricas de nuestro arte religioso, uniendo tradición e innovación. El nuevo contrapunto ha sido una gran exposición titulada “Diálogo entre Dios y el hombre”, con 36 obras maestras, algunas de grandes autores históricos, otras anónimas, como nuestro San Zacarías, y otras de autores contemporáneos, de la máxima calidad artística. También coincidió con la creación en 1993 de la Fundación Las Edades del Hombre. Enmarcada en los actos del VIII Centenario de la Universidad de Salamanca, una entidad que nació del Estudio Catedralicio salmantino. Un buen balance, con 78.350 visitantes en cuatro meses…

Pues, allí ha estado nuestra preciada escultura, frente a frente con el San Juan Bautista de Gargallo, aquella magnífica escultura en hierro que también estuvo en la exposición de Credo en Arévalo, en un montaje de blancos en las capillas laterales de la catedral, un nuevo ambiente expositivo que ha resultado tan bello y sugestivo.

Este ha sido el último viaje que ha hecho para estar en grandes exposiciones, de las Edades y de otro tipo, unos cuantos viajes y algunos muy lejos. Se ha expuesto por primera vez en Arévalo (1966), VIII Centenario del Pórtico de la Gloria, Santiago de Compostela (1988), Raíces, Ávila y Arévalo (2000), Testigos, Ávila (2004), Arte Románico en los Caminos de Santiago en Castilla y León, 1035-1230, Río de Janeiro y Sao Paulo (2007-2007) y Contrapunto 2.0, Salamanca (2018-2019). Es como un peregrino por los viajes que ha hecho…

Y hablando de peregrinos, justo al mismo tiempo del regreso del último viaje del Santo, se inaugura la Casa del Peregrino, en una casa mudéjar, de gran arco estrellado y una alegoría eucarística como adorno en su fachada lateral a la calle del Carmen, reformada a principios del s. XX, una vieja aspiración que por fin es una digna realidad.

La casa mudéjar rehabilitada en parte para acoger este albergue es uno de esos ejemplos de rehabilitación, a pesar de las prisas de última hora. Una casa de gran familia, de doña Benita, que después compró la señora Avelina y ésta a su vez a su muerte la donó al Ayuntamiento, para acabar acogiendo este albergue que era una necesidad en el creciente peregrinar de tantas personas que emprenden el camino del Sureste o de Levante. Y casualidad de la geografía, Arévalo es justo el punto medio de tan largo recorrido. Unas asociaciones colaboradoras y siempre dispuestas a trabajar por los peregrinos, como la de Alicante que redescubrió el camino cuando estaba casi olvidado, señalizándole con esas flechas amarillas indicadoras y características, en nuestra ciudad hay varias para guiar al peregrino por el casco histórico. Y la asociación de Ávila, que con tanto celo cuida del albergue de esa ciudad y que tanto empeño ha puesto en esta parada de la etapa arevalense. Cientos de peregrinos recorren el camino, vivencias, promesas y experiencias, o viajes para descubrir… todos los caminos llegan a Santiago.

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