IGLESIA DE SANTA MARÍA. PREGÓN SEMANA SANTA – LA BAÑEZA (LEÓN), 30 DE MARZO – LUISA ARIAS GONZÁLEZ

Autoridades, Excmo. Señor Alcalde de La Bañeza D. José Miguel Palazuelo y Corporación Municipal; Concejala de Cultura, Carmen Martínez; Presidente de la Real Asociación Española de Cronistas Oficiales, Ilustrísimo Sr. Antonio Luis Galiano y esposa que han tenido la gentileza de recorrer 700 km para asistir a este acto.

Ilustrísimo Sr. José Dionisio Colinas, Cronista Oficial de la ciudad.

Sacerdotes y consiliarios de las parroquias de Santa María y de El Salvador

Juez de la Junta Pro-fomento de Semana Santa, este año presidida por D. Fernando Fernández de la Cofradía de la Santa Vera Cruz; jueces de las cofradías de Nuestra Señora de las Angustias y Soledad, Luis Mantecón y de Nuestro Padre Jesús Nazareno, Carlos de Abajo; patronos de la Fundación Conrado Blanco, Águedas Penitenciales de El Salvador, y no penitenciales de Santa María y Buenos Aires, hermanos cofrades, asociaciones de la ciudad.

Medios de comunicación, amigas y amigos, bañezanos, y todos los que hoy dedicáis unos momentos para oír este trigésimo cuarto pregón de la Semana Santa Bañezana, que deseo de corazón, sea de vuestro agrado.

Bienvenidos y adelanto mi sincero agradecimiento a todos.

Gracias a la Coral del Milenario por su maravillosa actuación que llenó de más armonía el ambiente de este templo y gracias a Jesús García Mielgo, siempre dispuesto a prestar su ayuda competente y que tan detalladamente ha presentado mi persona y mi hacer.

Una mañana del primer día de diciembre a la entrada del Ayuntamiento, me encontré con Fernando, y me pidió que realizara este pregón, entonces, sentí una gran alegría y un gran honor como bañezana, pero a la vez una gran responsabilidad, pues los que me precedieron tienen o tenían grandes méritos para esta representación, comenzando por uno de los creadores e impulsores que fue Conrado Blanco en el año 1986 al que le siguió D. Antonio Briva Miravent, obispo de la diócesis de Astorga. Algunos otros que siguieron y que deseo destacar fueron: el magistrado Roberto García Calvo, Luis Santos de Mata, Paco Cabo, José Manuel Sutil (archivero diocesano) Arturo Cabo Carrasco, Alejandro Valderas, Eugenio Santos, Jose Dionisio Colinas (cronista oficial), D. Juan Antonio Menéndez (Obispo de Astorga) y Mª Ángeles Sevillano Fdez (delegada episcopal de medios de comunicación)

Aquel mismo día, se me agolparon los recuerdos; vinieron a mi memoria los primeros años que viví la Semana Santa bañezana que me pareció muy digna; mi participación como cofrade… Luego, vinieron mis hijos, también cofrades y que participábamos todos en los diferentes actos y procesiones, bien como papones, o el hijo con tan solo cuatro años tocando en la banda de tambores y cornetas, llevaba un tambor que abultaba más que él y pesaba la mitad de su peso, luego tocaría en la banda municipal al igual que mi hija. ¡Cuánto frío pasábamos!

-Metedles hojas de periódico debajo de la americana, nos aconsejaba Agapito Toral, Director de la Banda Municipal

Pero la ilusión de las procesiones hacía que cada año nos olvidáramos de ese detalle.

También como maestra viví el sentimiento de la Semana Santa y procuré trasmitirlo a los alumnos. En varias ocasiones y previo a las vacaciones, visitaba con ellos la capilla de Nuestro Padre Jesús Nazareno, para enseñarles no sólo las imágenes y su gran importancia y valor, sino también acercarles al conocimiento de quién era Jesús y sobre todo el porqué dio lo más valioso por todos nosotros, su propia vida.

La familia vivíamos intensamente la cuaresma sin olvidarnos de las vigilias de los viernes. El calendario litúrgico cuaresmal se ponía en práctica puntualmente. En aquellos años, mejor dicho con aquella edad, se me hacía larga, ahora parece que pasa en un abrir y cerrar de ojos. La Semana Santa era intensa con asistencia a los actos litúrgicos de la iglesia, procesiones y visitas a las capillas; pues cada año teníamos que ver de cerca a la Borriquilla, la Amargura, el Nazareno, la Cañica, la Virgen de los siete cuchillos como la llamaban mis hijos, o el Cristo con pelo natural yacente en la urna de cristal y el Potajerín entre otros, entonces aún no había resurgido la cofradía de la Vera Cruz.

Todo este ambiente y sentir religioso se complementaba, igual que seguimos haciendo ahora, con la gastronomía: el bacalao, las torrijas, la limonada o las almendras.

El vivir la Semana Santa o el sentimiento religioso en el pueblo bañezanos que ahora puede parecernos haberse perdido bastante, siempre ha sido muy profundo en sus habitantes, las tradiciones cristianas siempre han estado bien arraigadas en nuestra sociedad. El tener una buena Semana Santa nos viene de siglos, pues ya en 1592 los Carmelitas Descalzos destacan como razón para instalarse aquí, la gran devoción y concurrencia de publico a todos los actos religiosos habidos en iglesias y capillas; pero sobre todo, por las numerosas y nutridas procesiones. Por esta misma razón el entonces Obispo de Astorga D. Pedro de Rojas y Enríquez e incluso el Rey Felipe II ven conveniente para la villa la instalación aquí de estos monjes. La llegada de los frailes, la construcción e instauración en el convento acrecienta aún más ese sentimiento que caracterizó a las gentes de estas tierras y dan fe de ello, la existencia de numerosas cofradías habidas en la villa, como eran:

– -La de la Misericordia (cofradía gremial de los tejedores)

– -La del Cristo de los Cabellos.

– -La de los Clérigos de la Piedad.

– -La del Sacramento con unos veinte cofrades y que en 1950 aún existía con sede en esta Parroquia, donde aún se conservan los bancos tapizados de terciopelo rojo y plegados en los laterales de esta iglesia, tan solo se abrían en los oficios del Jueves Santo, día del Corpus y octava, momentos en que los cofrades asistían ataviados con traje negro y una medalla en el pecho.

– -La de la Santa Vera Cruz.

– -La de Nuestra Señora de las Angustias.

– -La de Nuestro Padre Jesús Nazareno.

Sólo estas tres últimas permanecen activas en la actualidad.

En Capiteles para la Historia Bañezana X, Conrado nos habla de una procesión del siglo XVII, la procesión llamada del alba, en la que los cofrades procesionan al Bendito Cristo y a La Virgen Dolorosa, y dice así: “sale la procesión y al llegar al Hospital de La Vera Cruz, una enferma allí acogida se hinca de rodillas al paso de la Santísima Virgen, junta sus manos en ademán suplicante, de sus ojos brotan lágrimas; los cofrades y pueblo se quedan impresionados ante esta actitud, la buena mujer sigue de rodillas la marcha de la procesión al lado de La Virgen; en la confluencia de la calle de La Parra (actual Juan de Ferreras) y de La Salina (ahora Fernández Cadórniga), lugar que se conocía por el nombre de “Laguna de Campazas” hay un gran charco que los cofrades salvan dando un rodeo, la enferma no se percata del obstáculo y sigue en línea recta cruzándolo. La procesión se detiene, los corazones palpitan vertiginosamente, las gargantas enmudecen, ni un solo músculo se mueve todos con la vista fija en un mismo lugar, por fin, la enferma sale del charco. Un ¡oh! de asombro brota de las gargantas ¡Está seca! ¡No se ha mojado! ¡Ni la falda, ni las medias, ni las zapatillas están impregnadas de agua!

Ella continúa ahora andando con la procesión.

El silencio antes impresionante ha pasado a convertirse en murmullos, comentarios, en oraciones reflexivas y hasta los pensamientos, antes materiales, se olvidan y tratan de refugiarse en lo Divino…

Han pasado muchos años, casi cuatro siglos; nadie se acuerda ya de aquella procesión del siglo XVII y nadie supo de dónde vino, ni a dónde fue la buena mujer del Hospital de La Vera Cruz”.

Dejando a un lado la parte misteriosa de la enferma, más o menos creada, lo que nos quiere transmitir Conrado, es la importancia de las procesiones bañezanas desde hace siglos.

Y ahondando más en sus escritos, en su artículo “La Bañeza fiel a sus santas tradiciones” publicado en Capiteles para la Historia Bañezana VI, Conrado insiste: “con la llegada de los frailes, se acrecienta y consolida el acendrado catolicismo de la villa, contribuyendo poderosamente a dar a la Semana Santa bañezana el toque o matiz de fervorosa religiosidad que durante siglos caracterizó a las gentes de esta tierra, y aún hoy, sigue fuertemente arraigada en todas aquellas personas que continúan siendo fieles al legado de sus mayores, a la herencia de aquella Bañeza rica y fértil en sentimientos cristianos”.

Y finaliza diciendo: “Bendito pueblo el nuestro que sigue apegado a las santas tradiciones que de generación en generación nos han ido transmitiendo nuestros mayores. Nosotros estamos obligados a conservarlas y entregárselas a las generaciones futuras con la misma pureza, amor y espiritualidad que las recibimos”.

EL PRESENTE DE LA SEMANA SANTA BAÑEZANA

En este aspecto actualmente, no tenemos queja pues las cofradías están muy valoradas, los cabildos trabajan ejemplarmente, los hermanos cofrades colaboran sin condiciones, las entidades locales apoyan esta gran labor y el pueblo bañezanos asiste, vive, siente y disfruta del final apoteósico de la cuaresma.

Hace tan sólo unos días que hemos pasado el equinoccio de primavera que precede a la primera luna llena que ilumina siempre la Semana Santa, atrás hemos dejado los desenfrenos, alegría y alboroto del carnaval para el que también los bañezanos somos únicos. Ahora, nos preparamos para otro ciclo muy diferente, un periodo de recogimiento, silencio, y mirada espiritual a nuestro interior, momento para el perdón, para la reconciliación con los próximos o con Dios, periodo para adentrarnos en la trascendencia del hecho de la Pasión de Cristo que vivió como hombre entre nosotros; tiempo de recordar los padecimientos por los que tuvo que pasar para mostrar el camino de salvación a la humanidad, tiempo de esperanza en una vida plena después de la vida; en definitiva, tiempo de vivir la Semana Santa para la que nos vamos preparando a lo largo de la cuaresma.

Las cofradías trabajan y han trabajado muy duro; cabildos y más cabildos, reuniones y más reuniones de la Junta Pro fomento, y de las diferentes cofradías en solitario, nada quieren dejar a la improvisación, todo debe estar previsto y preparado para que los actos y procesiones salgan como desean: perfectos.

Todos los detalles son cuidados y tenidos en cuenta: la preparación de las imágenes con sus vestiduras y complementos, las luces de los tronos, la ornamentación floral acorde con los mantos, tronos y función de la imagen; las bandas de tambores y cornetas, los jefes de paso, la organización del desfile; los ensayos de los pujadores, pues hubo un periodo en que era necesario portar las imágenes en tronos con ruedas por falta de pujadores; todo, todo es importante para conseguir belleza, armonía, y profunda vivencia religiosa, para hacernos sentir y vivir con verdadera fe.

Para facilitar este camino hasta la Semana Santa, periodo en el que culmina la cuaresma, y que abarca del Domingo de Ramos al Domingo de Resurrección, las cofradías nos preparan y, con este fin, realizan una serie de actos previos en lo que llaman el Preludio y el Prólogo.

En el Preludio que comienza con la celebración del Santo Ángel de la Guarda, además celebran el día de la Guardia de Oración y Besacordones, el Día del Triunfo, conciertos, conferencias o pregones realizados por las diferentes cofradías, congresos o visitas a otras cofradías, la publicación de la revista Pasión Nazarena, la presentación del cartel de Semana Santa y el programa o guía de los actos de la misma; y el pregón de Semana Santa que como decía al principio es el número 34.

El Prólogo comprende los actos inmediatamente anteriores al Domingo de Ramos, como son la novena a la Virgen de las Angustias, la procesión del Viernes de Dolores o la procesión de la Hermandad.

Pasados estos dos periodos, nos adentramos de lleno a vivir intensamente el momento cumbre.

LA SEMANA SANTA

Momento que debemos vivir no como meros espectadores de procesiones o actos, sino que debemos ir más allá y aprovechar para promover un cambio sincero en nuestro interior, reconciliándonos con nosotros mismos, pues a menudo nos convertimos en nuestros peores enemigos, momento de reconciliarnos con nuestros próximos y con Dios, ha de ser tiempo de cambio y perdón, como Jesús perdonó desde la cruz a quienes le crucificaron.

Nuestra Semana Santa, actualmente, difiere mucho de la de hace 35 o 40 años, yo diría que no es ni parecida; los desfiles procesionales, manifestaciones de religiosidad, cultura y tradiciones; han ganado en vistosidad, participación y organización, se han enriquecido con nuevos cetros, pasos y tronos; cada procesión se convierte en un museo de imaginería al aire libre, momento en el que todos podemos disfrutar de las grandes, importantes y valiosas obras de arte imaginero con las que cuentan las cofradías bañezanas. No es de extrañar pues, que las lágrimas afloren en los rostros angustiados de los cofrades cuando una meteorología adversa impide llevar a cabo el recorrido o actividad programada.

Permitidme hacer una breve visión de cada una de ellas, ya que tan brillantemente contribuyen a engrandecer la Semana Santa y divulgar y poner en valor el nombre de La Bañeza.

La Cofradía de la Vera Cruz.

Es la más antiguas de la ciudad pues su origen es anterior a 1550. La Vera Cruz cesa su actividad por un corto tiempo a finales del siglo XIX, resurge de nuevo y cesa en 1956 para volver en 1999 gracias a que D. José Marcos de Segovia comenzó a apuntar a bañezanas y bañezanos como cofrades y más tarde, a principios de los años 90, Conrado Blanco y D. Santiago Carrizo encargan a Vicente Cadenas para que saque adelante la cofradía. Vicente Cadenas actualiza las cuentas, inventa cabildos y hace reuniones para la elaboración de los nuevos estatutos adaptados a los tiempos, y la legaliza nuevamente. Mario Núñez, dentro de sus posibilidades, restaura el Cristo y la Verónica. Hechos todos los trámites consiguen que en el año 1999 salga con la procesión del Encuentro en la que en un principio La Verónica hacía las veces de Virgen; en el 2000, reinicia la procesión más emblemática, la del Miserere reflejada en la Santa Regla.

Participa en procesiones con las demás cofradías y también en solitario con el siguiente programa.

– -El domingo de Ramos a las 8 de la tarde, procesiona a Nuestra Señora de la Esperanza de la Cruz (talla realizada en 2002 por Jesús Manuel Benítez y donada por Fina Luna), esta imagen es acompañada por la Banda Municipal y por una réplica adaptada a los niños; y al final del recorrido tiene lugar el canto de la Salve a la Virgen a las puertas de la cofradía.

– -El martes su procesión del Encuentro, últimamente en la Plaza Mayor, del Cristo de las tres caídas (talla del siglo XV) y la Virgen de la Esperanza de la Cruz, y la incorporación del paso infantil de la Santa Vera Cruz supone un acto importante para la historia de la cofradía.

Pero sin duda, el miércoles a las doce de la noche, tiene lugar la procesión más singular recuperada por la cofradía, y diferente al resto de procesiones, es el vía crucis del Miserere, en el que el sonido de las carracas penetra en el alma de los asistentes y vecindario por el que transcurre; el silencio es penetrante y el rezo pausado en la soledad de las calles cala en las almas predispuestas por el ambiente.

La Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias y Soledad.

Celebró en 2015, con diversos actos y la edición de un libro, los cuatrocientos años de su Santa Regla nuevamente instituida en 1615 pero ya existía en 1597 cuando construyó la ermita (antes humilladero).

Pues bien, esta cofradía trabaja intensamente para que las procesiones luzcan como La Bañeza se merece. Su patrimonio artístico e imaginario es de gran valor por su historia y autores, El potajerín o Nazareno, el Cristo Yacente, el Cristo Resucitado, la Virgen de las Angustias que data del 29 de mayo del 1600 de Luis de Vena y el pintor Juan de la Vega, Su Soledad adquirida en 1920 y el Descendimiento en el 1966. Participa activamente en todas las procesiones de la junta Pro Fomento y también en solitario. Permitidme hacer referencia a algunas de las más destacadas.

– -El Viernes de Dolores a las 9 de la noche como prólogo, sale a la calle Nuestra Señora de las Angustias con el rostro afligido y el corazón traspasado por el dolor ante la pasión y muerte del Hijo; el silencio y meditación se interrumpe con la música de los tambores y cornetas de la banda, los cofrades y público siguen a la Virgen con actitud fervorosa en este preámbulo de la Semana Santa.

Conrado ha dedicado este poema a la Virgen:

Se va mustiando la tarde,
el viento apaga los cirios,
los faroles agonizan,
las azuladas volutas
que despedían los mismos,
se han diluido en la nada.
Las penitentes suspiran
en mantones enfundadas
de negros y pardos paños,
y los cofrades exudan
escalofríos del alma.

Ya entra en su capilla.
Ya entra la Virgen María
la de los siete cuchillos,
la de la dulce mirada,
la de perlíferas lágrimas.

Ya entra el Concejo de la villa
con cetro, varas y capas
inclinando la rodilla
musitan con voz callada,
una súplica ferviente,
una súplica emocionada.
“Dios te salve, reina y madre.
Dios te salve María,
sé tú la protectora,
ahora y siempre,
de esta muy noble villa”.

– -El miércoles por la mañana, la cofradía tiene una de las procesiones y acto más singular y con historia de toda la Semana Santa bañezana, de la comunidad y quizá de todo el país: la procesión del Santo Potajero, en la que los niños tienen un protagonismo especial; luego sigue la bendición y reparto del potaje a cofrades y todas cuantas personas allí se acerquen a recogerlo. Los últimos años ha alcanzado más realce, participación y renombre, consiguiendo que la Diputación le diera el título de Interés Turístico Provincial; y no es para menos dada la singularidad de la celebración. Ese día se llegan a repartir unas cuatro mil raciones. Por ello, también ha aparecido en la revista Oleza de Orihuela (Alicante)

– -El viernes a las siete de la tarde, tiene lugar una de las procesiones que siempre me ha parecido de una gran belleza y misticismo, no solo por el recorrido, muy significativo para algunos cofrades que han sido de excepción como la Sra. Ángelica y familia, sino por el horario y formato: el Santo Entierro. Ha cambiado mucho en los últimos años con la venida de D. Arturo que introdujo novedades contribuyendo a darle más belleza.

Una multitud endomingada sigue a las imágenes que saliendo de la capilla, cruza el barrio de San Julián donde tiene lugar el Desenclavo, y se adentra en el corazón de la ciudad donde se suman más devotos que quieren acompañar como muestra de religiosidad y admiración a los que con su trabajo hacen que estas tradiciones y manifestaciones religiosas sigan teniendo lugar cada vez con más esplendor.

– -Y el Sábado Santo a las 6 de la tarde, con la salida de la Virgen de la Soledad, la cofradía recorre ahora el Barrio del Polvorín para que ninguna zona de la ciudad quede sin la bendición de la Virgen y de las Santas Procesiones. En el recorrido, tiene lugar el rezo del santo rosario y al pasar por la capilla del Polvorín es saludada por Santa Marina en un hermoso gesto, visita, ademas las residencias de la tercera edad de Castrotierra y Mensajeros de la Paz para hacer participes a sus internos de nuestra Semana Santa.

Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno

Se prepara a fondo durante todo el año, a lo largo del cual realiza actividades de todo tipo.

Cofradía también centenaria, (1667) pues en 2017 celebró el trescientos cincuenta aniversario de su refundación, según la Santa Regla; efeméride que celebró con numerosos actos.

En su museo, organizado no hace muchos años, atesora y conserva una rica y valiosa imaginería que es la envidia de las mejores cofradías de la provincia y comunidad; la Santa Paciencia o Cañica del siglo XVI, el Nazareno de Luis Salvador Carmona del siglo XVIII, el Cristo de Palau de 1941, o la Amargura de Antonio Navarro Santafé de 1945, el trono de Faustino Sanz Herran del 83 y el Cristo Crucificado del mismo escultor del 1986, el San Juan de Hipolito Pérez Calvo del 1975, la réplica de La Piedad realizada por Mariano Nieto, y tantas otras imágenes que conserva en su museo.

– -Comienza su actividad, como prólogo, el Sábado de Pasión con la procesión itinerante de la Hermandad, iniciada en 1996 entre la Cofradía de Jesús Divino Obrero de León y Nazareno de La Bañeza. Este año corresponde que nos visite la Real Hermandad de Jesús Divino Obrero de León. La grandiosidad y vistosidad de este acto es patente y atrae a numeroso público que no desea perderse este evento lleno de música y sentimiento religioso.

– -El Domingo de Ramos al mediodía, los bañezanos salimos a la calle con nuestras mejores prendas y, por eso de la costumbre siempre estrenando algo, deseando que nos bendigan el ramo que el resto del año protegerá nuestros hogares y, como no, a acompañar en la procesión de la Borriquilla que tanto atrae la atención y cariño de los más pequeños.

– -El lunes Santo a las nueve de la noche, en la penumbra y sosiego de las calles, tiene el Nazareno su Vía Crucis procesional de gran recogimiento y sentimiento místico, es el momento en el que la cofradía invita a rezar y meditar, a mirar a nuestro interior para orientar nuestras vidas por el camino de fe y confianza en Dios.

– -El Miércoles Santo en el silencio y quietud de la noche, sacan a la Virgen de la Amargura a bendecir a los bañezanos, a decirles que siempre estará con nosotros en lo bueno y menos bueno, a mostrarnos que ella también ha sufrido pero siguió el camino hacia el Padre.

Siempre me ha impactado esta procesión y me ha invitado a seguirla con una fe especial, diferente; la imagen de la Amargura, de una belleza y delicadeza sin igual, trasmite la confianza de su ayuda sin condiciones.

– -Y amanece el Viernes Santo, el museo de la Cofradía del Nazareno queda prácticamente vacío para trasladarlo a la calle con su procesión de la Pasión y convertirlo en un museo al aire libre. Durante horas, las imágenes recorren las calles y tiene lugar el encuentro con la Virgen de la Amargura antes de volver a la capilla, momento en el que los pujadores muestran su preparación bailando las imágenes, a modo de ritual de despedida antes de introducirlas de nuevo en su casa. Luego, recibirán las tradicionales sopas de ajo que últimamente se hace extensible a otras personas que lo deseen.

– -Pero apenas acaban la anterior procesión, esta cofradía hace el Calvario con las imágenes de la Soledad y San Juan infantiles.

LAS COFRADÍAS UNIDAS

Ayer me he enterado que la Semana Santa Bañezana estará representada este año en Palermo (Italia) en abril, y el próximo año serán recibidos aquí con una exposición. Esto merece una gran ovación de todos los bañezanos para los Cabildos y Ayuntamiento.

Nuestras cofradías tienen buena sintonía y trabajan juntas con efectividad y buen hermanamiento.

– -Gracias a ello, podemos disfrutar de desfiles procesionales como el Encuentro que tiene lugar el Jueves Santo por la noche, en el que Madre e Hijo avanzan primero separados para encontrarse y seguir un tramo unidos en una clara alegoría de unión y apoyo ante las dificultades de la vida.

La Virgen de La Soledad sale de la Cofradía de las Angustias al encuentro del Hijo, le abre camino la Banda de Tambores y Cornetas y acompaña sacerdote, cabildo, cofradía Penitencial de las Águedas y Banda Municipal de Música. Ahora, el encuentro tiene lugar en La Vía de La Plata a donde llega el Nazareno que salió de la cofradía de Jesús, avanzando por Juan de Mansilla, Plaza Mayor, El Reloj y Vía de la Plata con sacerdote, cabildo, autoridades y su Banda de Tambores y Cornetas. Numeroso público acompaña ambas comitivas para regresar un tramo unidos una vez tiene lugar el Encuentro.

– -Y el Domingo de Resurrección al mediodía, como cierre y colofón a este tiempo de recuerdo y vivencia de la pasión, muerte y resurrección del Señor, las cofradías se unen de nuevo para celebrar el momento glorioso de la Resurrección del Salvador, el triunfo de la vida más allá de la muerte.

Las tres cofradías unidas en hermandad aportan cada una lo que en ese día le corresponde para dar belleza y sentido cristiano a esta procesión de júbilo. Es una procesión en la que se deja vislumbrar la alegría y el bullicio por la buena noticia de la Resurrección. El Nazareno lleva su Virgen de la Soledad con manto negro que los jueces de las diferentes cofradías le cambian por el blanco una vez se encuentre con su Hijo resucitado y glorioso que sale de la Cofradía de las Angustias junto con la urna que ha quedado vacía. La Vera Cruz porta el pendón representativo y recuperado al poco de su resurgimiento, siendo donado por Charo González; se suman las Águedas Penitenciales y no Penitenciales que con sus mantillas blancas ponen de manifiesto que es un día para la alegría y esperanza. Es bonito y de agradecer el gesto simbólico que realizan los jueces de las tres cofradías soltando palomas desde el trono de la Virgen, estrechando así los lazos de amistad y como señal de que la paz y el entendimiento mutuo es la vía para la convivencia humana.

En su libro de Conradosías, Conrado tiene un recuerdo para las cofradías bañezanas con este poema:

Calvarios y penitencias.
Procesiones Nazarenas.
Negros ojos de mujeres
que presagian primaveras
con mantillas bañezanas
en la cumbre de peinetas
con filigranas de nácar
blasonadas de grandeza,
enmudecidos tambores,
silencios que son plegarias,
ecos que son oraciones
de penitentes descalzas
que caminan extasiadas
a los lados de las andas.

Cofradías centenarias.
Hachones, tronos y cetros.
Pasos que son milagro
de un divino imaginero.
el Cristo de las tres Caídas,
La Soledad, La Amargura,
Nuestro Padre el Nazareno,
y La Virgen de Las Angustias
con siete puñales negros
en su capilla chiquita
de aljófares mañaneros
que rocían bendiciones
a este creyente pueblo.
Conrado Blanco González

LAS PARROQUIAS Y LA SEMANA SANTA

Pero todas estas manifestaciones religiosas de nuestras procesiones no son los únicos actos de la Semana Santa bañezana, los actos en las parroquias son parte muy importante para dar sentido aún más Cristiano y trascendente a lo que en estos días celebramos.

Las iglesias se engalanan, los sacerdotes multiplican sus tareas, los monaguillos ayudan, poniendo el corazón y la ilusión propia de la edad, ayudantes y feligreses apoyan en lo que es necesario; todos a una para un fin único; que los bañezanos, comarcanos y visitantes vivamos intensamente días de espiritualidad, acercamiento a Cristo y fe.

Hay creyentes que huyen, en parte, de procesiones o manifestaciones públicas y prefieren vivir intensamente los actos litúrgicos que tienen lugar en las parroquias. Para ellos y para todos los demás, en las capillas o parroquias tienen lugar las novenas de las cofradías, la bendición de Ramos, el triduo a la Virgen de la Amargura, así como los Via Crucis, misas, misa de la Santa Cena con lavatorio de pies, acción litúrgica del Viernes Santo, Vigilia Pascual del sábado con la bendición del agua y la luz, cerrando el domingo de resurrección con la misa solemne.

POR UN FUTURO ESPERANZADOR

Ponemos todas nuestras ilusiones y esperanzas en un futuro cada vez mejor, en línea ascendente como ha ido hasta ahora.

Animo a Cofradías, Parroquias y Ayuntamiento a conseguir una unión sin fisuras en pro de lograr oficialmente una Junta Pro Fomento que pueda trabajar por los intereses generales de nuestra Semana Santa y algún día, no muy lejano, tengamos el ansiado reconocimiento de interés turístico regional, así como el título de Interés turístico Regional, nacional u otro mayor (BIC) para la celebración del Santo Potajero. La unión hace la fuerza y sólo unidos conseguiremos más y mejor.

Públicamente quiero agradecer el esfuerzo y cariño que ponen todos los que de una u otra manera trabajan o colaboran para que nuestra Semana Santa resulte exitosa y sea mejor cada año. Gracias al Alcalde y corporación municipal, a la guardia civil y policía municipal, parroquias, consiliarios y sacerdotes, gracias a los jueces y sus cabildos, mayordomos, hermanos cofrades, a la junta Pro fomneto, a los pujadores, monaguilla y monaguillos, a la Banda Municipal de Música y su directora, Coral del Milenario y su director, bandas de Cornetas y Tambores y sus directores, Águedas, organizadores, ayudantes y colaboradores de ensayos y preparación de los tronos y pasos, preparadores del potaje y las sopas de ajo, a los jefes de paso, a las cofradías que vienen de afuera, al personal que facilita la logística para que todo se desarrolle con normalidad. Gracias. Como bañezana doy las gracias al gran número de personas que con su trabajo, desvelos, alegrías, penas, disgustos y emociones a flor de piel consiguen que cada año salgan adelante una serie de actos dignos de los habitantes y visitantes de La Bañeza, e importantes sobre todo a nivel religioso pero de paso también a nivel social, artístico, cultural y turístico.

Y termino con un resumen a modo de reflexión, la Semana Santa son los sentimientos, la devoción, la fe, el perdón, la reconciliación, las vivencias, los actos litúrgicos de las parroquias, la expresión popular de la religiosidad, las cofradías y sus procesiones, los cabildos, los hermanos cofrades y papones, los pasos y la imaginería, las velas, luces y música, las tradiciones y gastronomía, los bañezanos, comarcanos y visitantes…

La Semana Santa sois vosotros y yo, y todos los que predisponemos nuestras almas a sentirla y vivirla, seamos protagonistas de la Semana Santa.

Vivamos la Semana Santa no como el camino al Calvario vivido por Cristo, sino como el camino de acercamiento a Dios a través de Cristo superando el Calvario que son las dificultades, tentaciones, tropiezos y espinas que cada día se nos presentan en nuestra andadura; un camino de reflexión, perdón y meditación para un acercamiento sincero a la realidad Cristiana que ponemos en práctica en nuestra relación diaria con los que nos rodean.

¡¡Sintamos y vivamos la Semana Santa Bañezana!!

Feliz Semana Santa 2019 para todos.

Sin Comentarios.

Responder

Mensaje