SALUDO FUENTEPIÑELANO 1875

POR JUAN CUÉLLAR LÁZARO, CRONISTA OFICIAL DE FUENTEPIÑEL (SEGOVIA)

Si antaño había un sonido típico de Semana Santa ese era el de las carracas y el de las matracas, instrumentos musicales de percusión que se utilizaban en el caso de las carracas como sustitutivos de las campanas para anunciar los oficios religiosos («A los oficios divinos tocan», gritábamos los niños, y acto seguido comenzábamos a girarlas y hacerlas sonar por las calles del pueblo), y en el de las matracas para atronar en el interior de la iglesia durante el oficio de las tinieblas en Jueves Santo, con los retablos cubiertos con las sargas y el resto de imágenes con telas, y sin más luz que la de las velas, generando un ambiente realmente tenebroso y casi de terror.

En FUENTEPIÑEL contamos con un maestro ebanista, Félix San Felipe, que hace de la construcción de estos dos elementos un arte, y que ha aportado alguno de ellos al reconocido museo de instrumentos musicales de Ismael Peña Poza.

¡Buen día!

Sin Comentarios.

Responder

Mensaje