CENTENARIO DE LA CONSTRUCCIÓN DEL MONUMENTO AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS EN EL CERRO DE LOS ÁNGELES DE GETAFE, 1919-2019

POR MARTÍN SÁNCHEZ GONZÁLEZ, CRONISTA OFICIAL DE GETAFE

Panorámica actual del conjunto del Cerro de los Ángeles.

El Conjunto Monumental del Cerro de los Ángeles

El 30 de mayo de 2019 conmemoramos el Centenario de la construcción del Monumento al Sagrado Corazón de Jesús en el Cerro de los Ángeles. El Monumento forma parte además, de importantes episodios históricos y se halla íntimamente ligado al sentimiento religioso getafense. Aquí también se venera a la patrona de Getafe y de su Diócesis, Nuestra Señora de los Ángeles.

El Cerro de los Ángeles es un cerro testigo “otero”, del fondo de la denominada geológicamente Fosa del Tajo, situado en el término municipal de Getafe, a unos 10 km al sur de Madrid (España). Su fama reside en que tradicionalmente ha sido considerado como el centro geográfico de la península ibérica, aunque expertos geógrafos y el propio Instituto Geográfico Nacional, aseguran que la ubicación exacta de ese centro geográfico, es difícil de determinar.

Sobre la explanada situada en la cima del cerro, se encuentran la Ermita de Nuestra Señora de los Ángeles construida en 1610 sobre otra del siglo XIV, el Monumento al Sagrado Corazón, inaugurado por el rey Alfonso XIII, el 30 de mayo de 1919, un Convento de Carmelitas Descalzas, fundado por Santa Maravillas de Jesús en 1923. La primera piedra del Convento se colocó el 12 de abril de 1925 y fue ocupado por las hermanas Carmelitas el 26 de octubre de 1926. Finalmente el Seminario Diocesano, creado el 19 de marzo de 1994, lugar de formación para los sacerdotes que realizarán su labor apostólica en la diócesis de Getafe. En la Ermita del cerro está la Virgen Nuestra Señora de los Ángeles, la patrona de Getafe y de su Diócesis.

La Ermita de Nuestra Señora de los Ángeles

La Ermita de Nuestra Señora de los Ángeles es un templo católico ubicado en el Cerro de los Ángeles, Getafe (Madrid). Se cree que fue construida en el siglo XI, tras la conquista de Madrid por Alfonso VI, sobre una atalaya defensiva árabe.

Esta ermita primitiva fue destruida en el siglo XIV y, posteriormente entre 1610 y 1616, se comenzó a levantar la actual en el mismo lugar. Durante el siglo XVIII se terminó por completo el edificio; pero tras la Guerra Civil, en 1945 tuvo que ser reconstruida por el arquitecto Rodolfo García-Pablos. Consta de una única nave con bóveda de medio cañón y un pequeño crucero rematado con cúpula de linterna, bajo la que está enterrado Francisco José Pérez y Fernández-Golfín (primer obispo de la Diócesis de Getafe). La construcción es de piedra y ladrillo, con los chapiteles de pizarra.

El primitivo Monumento del Sagrado Corazón de Jesús

La historia del Monumento al Sagrado Corazón de Jesús se inicia en 1911, año en que se celebra en Madrid un Congreso Eucarístico, donde se consagra España al Sagrado Corazón de Jesús y se decide erigir un monumento conmemorativo. El lugar elegido fue el Cerro de los Ángeles.

La instalación del monumento en el Cerro de los Ángeles se debe a la encomiable gestión de Don Francisco Belda, marqués de Cabra, subgobernador del Banco de España y, sobre todo, a Don Ramón García Rodrigo de Nocedal, ilustre abogado getafense. Francisco Belda, en carta abierta publicada el 13 de mayo de 1900 en la revista «La Semana Católica», argumentaba: “[…] por la circunstancia de hallarse situado en el centro geográfico de la Península […] la elevación del Cerro de los Ángeles permite divisarle perfectamente desde muchos puntos de Madrid […]”.

Representación del punto donde según don Francisco Belda, está el centro geográfico de la península Ibérica, es decir, el punto de intersección donde se cruzan las líneas que unen el cabo de Ortegal (Coruña) con el cabo de Palos (Murcia) y la línea que une el cabo Creus (Gerona) con el cabo de Espichel (Sesimbra-Portugal). Esta teoría fue publicada en 1900, en la revista nº 17 “La Semana Católica) donde argumentaba la propuesta de elegir ese lugar para el monumento. Como yo mismo he podido comprobar con la utilización de técnicas cartográficas de mediciones modernas y actuales, las líneas indicadas se cortan a unos 6 km. del Cerro de los Ángeles, hacia el nordeste, muy cerca de Mercamadrid.

Placa de fundición situada en la explana da del Cerro donde se puede leer “Instituto Geográfico y Catastral, Vértice Geodésico”.

Primer vértice geográfico situado en la ladera Oeste del Cerro, desde el cual parte la red geodésica Nacional. Ninguna de ellas, como se piensa popularmente, hacen referencia a que ese sea el centro de la Península Ibérica.

Años más tarde, en 1914, cuando la construcción del monumento ya estaba decidida, don Ramón García-Rodrigo de Nocedal redescubrió el mismo emplazamiento: “[…] por ser aquél el primer vértice geodésico de referencia, el punto más central y preeminente […] está próximo a la Corte, centro oficial de España […] y principalmente […] porque allí está […] en su secular ermita […] la Virgen Santísima de los Ángeles«.

El primer monumento al Sagrado Corazón, del cual conmemoramos su centenario, es obra conjunta del arquitecto Carlos Maura Nadal y del escultor Aniceto Marinas y García. La primera piedra se puso el 3 de junio de 1916 y, tres años más tarde, el día 30 de mayo de 1919, era inaugurado solemnemente por el rey Alfonso XIII. El monumento fue construido por suscripción popular.

El monumento, de 28 metros de altura, incluida la figura, a la que correspondían 9 metros desde el plinto, constaba de una amplia plataforma de 31,5 metros de ancho y 16 metros de fondo. Estaba construido con piedra de Almorquí, y se emplearon 882 toneladas de material. Constaba de un elevado pedestal en forma de tronco de pirámide y, sobre éste, la imagen del Sagrado Corazón de Jesús, vestido con túnica y en serena actitud. Unas amplias gradas permitían el acceso a la plataforma, en cuyo centro se alzaban una mesa de altar y el pedestal. A derecha e izquierda dos grupos escultóricos que simbolizaban a la “Iglesia Militante o Humanidad que tiende a Santificarse» y a la “Iglesia Triunfante o Humanidad Santificada”.

En el primero de los dos grupos figuraban Santa Margarita María de Alacoque, religiosa de la Visitación, San Agustín, San Francisco de Asís, Santa Teresa de Jesús, Santa Gertrudis, el beato Bernardo de Hoyos y San Juan Evangelista. En el segundo grupo, que estaba situado a la izquierda del monumento, se representaba el camino para llegar al cielo mediante la práctica de la caridad, del amor, de la humildad y del arrepentimiento. La caridad estaba representada por una hija de San Vicente de Paúl y cinco niños guiados por ella. Otro grupo de cinco figuras representaba la Virtud y el Amor, personificada la primera por una joven de elevada alcurnia y una niña con el traje de primera comunión, y el segundo, por un hombre y una mujer del pueblo con un niño en brazos.

En el pedestal, de abajo a arriba, se representaba la Paz, mediante una paloma con una ramita de olivo; unos ángeles elevando hacia Cristo el escudo de España; la Virgen María Inmaculada y la inscripción «Reino de España». Aniceto Marinas hizo hablar a la piedra con su cincel.

AÑO 1919. FOTOGRAFÍAS DEL MONUMENTO PRIMITIVO AL SAGRADO CORAZÓN

30 DE MAYO DE 1919 FOTOGRAFÍAS DE LOS ACTOS DE INAUGURACIÓN POR S.M. ALFONSO XIII

Panorámica del primer Monumento, antes de su destrucción.

La destrucción del primitivo Monumento en plena Guerra Civil

Cuentan las crónicas que al inicio de la Guerra Civil, el 23 de julio de 1936, cinco jóvenes fueron asesinados por defender y guardar el monumento de posibles atentados. Cinco días después del asesinato, milicianos del bando republicano llevaron a cabo una «ceremonia» por ellos mismos fotografiada, de fusilar la imagen de Jesús; tras ello, procedieron a la destrucción de las esculturas, primeramente «a mano» y por último, dada la dureza de su material, recurrieron a la dinamita hasta lograr reducirlo a ruinas. La prensa del Frente Popular publicó en portada y en primera página las fotografías del «fusilamiento» y comentó favorablemente el hecho (Desaparición de un estorbo). El Ayuntamiento de Getafe, en decisión refrendada por el Gobierno de la República, cambió el nombre cerro de los Ángeles por el de «Cerro Rojo», nombre que conservó hasta el final de la guerra civil.

El 7 de agosto de 1936, los milicianos dinamitaron y volaron el Monumento al Sagrado Corazón, que había sido inaugurado el 30 de mayo de 1919 por el rey Alfonso XIII, y las religiosas, entre ellas Santa Maravillas de Jesús, son obligadas a abandonar el Convento que ella misma había fundado, al que nos referiremos después y al que regresarían en 1939.

Lo que quedó del anterior monumento (la base y el arranque del pedestal) se conservan. El nuevo monumento se levantó en el mismo lugar que ocupaba el monumento original. Las ruinas fueron trasladadas al lugar que hoy ocupan para dejar despejado el solar de la nueva construcción.

RESTOS DEL PRIMER MONUMENTO DESTRUIDO EL 7 DE AGOSTO DE 1936

Grupo escultórico correspondiente al antiguo Monumento, que se conserva junto a los restos del mismo, en la parte norte de la Explanada del Cerro.

ALGUNAS ESCENAS DE LA DESTRUCCIÓN DEL MONUMENTO POR MILICIANOS DE LA REPÚBLICAEL 7 DE AGOSTO DE 1936

Convento de las Carmelitas Descalzas fundado por Santa Maravillas de Jesús

El Convento de las Carmelitas Descalzas, podemos apreciarle en la fotografía de la página siguiente. De su fundadora, la Madre Maravillas –hoy Santa Maravillas- debo decir, porque la conocí y conocí sus obras, que fue una mujer valiente, abnegada y entregada a su obra del Carmelo, y a la caridad de los más pobres y necesitados. Fue beatificada en Roma por el papa Juan Pablo II el día 10 de mayo de 1998 y también canonizada por Juan Pablo II, en Madrid, el día 4 de mayo de 2003. En ambas ceremonias religiosas estuvo presente el alcalde de Getafe, don Pedro Castro y otras autoridades civiles y religiosas de la Comunidad de Madrid y de Getafe.

La Hermana Maravillas, con otras tres hermanas, salió del Carmelo del Escorial el día 19 de mayo de 1924, para fundar el Convento del Cerro de los Ángeles, alojándose provisionalmente durante unos dos años, en una vivienda de la calle Magdalena c/v a calle Marqués de Getafe, que el Padre Epifanio había alquilado para ellas hasta que el nuevo Convento estuviese terminado. El 24 de mayo de 1924 tendría lugar la fundación oficial del Convento, aún sin construir.

Las obras dieron comienzo el 2 de enero de 1925, con el desmonte de los terrenos y la bendición del lugar. El 12 de abril del mismo año tuvo lugar la colocación de la primera piedra, a cuyo acto asistió la infanta Isabel. El 28 de junio de 1926, la Hermana Maravillas fue nombrada priora de la comunidad del Convento del Cerro de los Ángeles. El 26 de octubre de 1926, abandonan la residencia o casa de Getafe y ocupan el nuevo edificio recién construido. Finalmente la inauguración del Convento de las Carmelitas Descalzas del Sagrado Corazón de Jesús y Nuestra Señora de los Ángeles tendría lugar el 31 de octubre de 1926.

El 14 de Abril de 1931 se proclamó la República en España. En mayo los principales convento e iglesias de Madrid son incendiados por los revolucionarios. El Cerro de los Ángeles es monumento muy visible y lugar de culto que tratan de hacer desaparecer. El convento y las monjas también corren un peligro inminente. Son las propias familias y amigos las que aconsejan a las hermanas que abandonen el Cerro y que se escondan en Madrid, pero ellas se niegan. El 22 de Julio un pelotón de milicianos y de Guardias de Asalto llega al convento con una orden de detención y después de hacer un minucioso registro, se llevan a las monjas detenidas.

Cuentan las crónicas y testigos de los acontecimientos, que un camión de gente armada que viene de Madrid les detiene tratando de convencer a los de Getafe para que se deshagan de aquellas monjas. La llegada a Getafe es otro momento complicado. La gente se agolpa ante los camiones para ver bajar a las monjas. La Madre Maravillas, que tanto ha soñado con el martirio, cree llegada su hora.

El Colegio de las Religiosas de la Sagrada Familia es el convento destinado a cárcel para acoger a las Carmelitas con gran caridad. Han puesto a su disposición un rincón del desván desde donde pueden ver perfectamente lo que pasa en el Cerro. Hacen la oración, rezan el Oficio Divino. Y con la ayuda de unos prismáticos vigilan el Monumento al Sagrado Corazón que es el blanco de las iras revolucionarias.

Posteriormente, la Madre Maravillas y las otras hermanas se refugian en Madrid, en un piso de la calle Claudio Coello de Madrid.

“El 13 de Septiembre de 1937, la Madre Maravillas consigue salir de Madrid con toda su Comunidad y, después de un viaje penoso y difícil, pasando por Valencia y Barcelona, atraviesan la frontera y logran verse en Francia sanas y salvas. Lourdes les coge de paso y hacen un alto en la gruta. Desde allí se dirigen a un antiguo convento que ella ha rescatado para la Orden: el desierto de las Batuecas, en la provincia de Cáceres”.

Apenas terminada la guerra vuelve al Cerro de los Ángeles y emprende la ingente tarea de la reconstrucción del convento. Mientras tanto, desprovistas de todo, se establece con algunas de sus monjas en unas habitaciones provisionales, que pertenecían a la casa del capellán, y vuelve a encender allí la lámpara viva del Cerro. Dos años tardarán en reconstruir el antiguo convento, hasta que por fin logra verse instalada en él con su Comunidad, que sigue aumentando con nuevas vocaciones.

El Cerro de los Ángeles fue escenario de algunas batallas de la Guerra Civil Española.

EL MONUMENTO ACTUAL AL SAGRADO CORAZÓN

Tras la Guerra Civil se construyó otro monumento al Sagrado Corazón de Jesús. El arquitecto Pedro Muguruza y Otaño realiza un ambicioso proyecto que, por indicación de Monseñor Eijo y Garay, obispo de Madrid, «debía recordar el anterior». Así lo hizo, pero completando el conjunto con un gran templo semisubterráneo de planta rectangular, situado bajo la plataforma. Las obras comenzaron el 24 de mayo de 1944, sufragadas por suscripción nacional. Cuando los fondos se agotaron, los gastos corrieron a cargo del Estado.

El proyecto de Muguruza lo modifica el arquitecto Luis Quijada para reducir gastos, conservando lo esencial.

Fernando Cruz Solís fue el autor de los cuatro grupos escultóricos y de las efigies de la fachada que representan a San Isidro (Pueblo), al rey San Fernando (Estado) y a San Isidoro de Sevilla (Iglesia), realizadas en piedra traída del municipio zaragozano de Calatorao.

La imagen del Sagrado Corazón y la decoración en altorrelieve del fuste son obra de Aniceto Marinas, autor de las esculturas del primer monumento. Este conjunto, aunque de mayor altura, es una réplica casi exacta del mismo.

El 25 de junio de 1965 se inauguró el Nuevo Monumento y, diez años más tarde, en 1975, la cripta. Su altura alcanza los 37,50 metros, es decir, 9,50 metros más que el primitivo Monumento.

Vista general del Monumento al Sagrado Corazón de Jesús.

Iglesia Triunfante. De derecha a izquierda: San Agustín, Doctor de la Gracia y de la Sabiduría; Santa Margarita María de Alacoque, monja elegida por Dios para propagar la devoción al Sagrado Corazón de Jesús; San Francisco de Asís, modelo de amor a Cristo; Santa Teresa de Jesús, en actitud de escribir; San Juan Evangelista, el discípulo amado, con el águila que le caracteriza; Santa Gertrudis, precursora del apostolado al Sagrado Corazón; y el jesuita Padre Bernardo de Hoyos, a quien el Señor hizo la promesa de reinar en España.

Iglesia Defensora de la Fe. De derecha a izquierda: la Fe, virtud representada por la figura que abraza la cruz; Osío, obispo de Córdoba que luchó contra la herejía arriana; Don Pelayo, rey que inició la Reconquista de España a los musulmanes; el padre Laínez, teólogo que mantuvo una actitud firme en el Concilio de Trento frente a los protestantes; Don Juan de Austria, noble militar que defendió a España del ataque turco; y los dos últimos personajes, el obispo y el joven arrodillado, representan a cuantos españoles han dado la vida por su Fe.

Iglesia Militante. De izquierda a derecha: el Amor humano, representado por una pareja con su hijo en brazos; la Virtud, por la joven y la niña; la Inocencia, por los tres niños pequeños; la Caridad, por la religiosa hospitalaria de San Juan de Dios; y el Arrepentimiento y la Penitencia, por el hombre arrodillado y el yugo al que se abraza.

Iglesia Misionera. De izquierda a derecha: la reina Isabel la Católica, que creyó en el proyecto de Colón e hizo posible el Descubrimiento; Cristóbal Colón, artífice del mismo; Hernán Cortés, conquistador de México; y el grupo formado por fray Junípero Serra y los indios, como modelo de tarea evangelizadora de España en el Nuevo Mundo.

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