EL NUEVO LIBRO DEL HISTORIADOR Y CRONISTA OFICIAL VIDAL MUÑOZ CUENTA LA HISTORIA DE TERUEL A TRAVÉS DE SUS CALLES

LA PRESENTACIÓN DE LA OBRA ‘DE CALLE A CALLE. LAS CALLES DE TERUEL’ CORRIÓ A CARGO DEL ESCRITOR JAVIER SIERRA

De izquierda a derecha, Javier Sierra, Hijo Predilecto de la ciudad, Emma Buj, alcaldesa de Teruel y Vidal Muñoz, autor del libro.

Vidal Muñoz, Cronista Oficial de la Ciudad de Teruel, presentó, junto al escritor, Javier Sierra, su nuevo libro, ‘De calle a calle. Las calles de Teruel en su Historia’, una obra que como su propio nombre indica, realiza un recorrido por el callejero de la capital, desde la creación de la ciudad por Alfonso II en la Edad Media, hasta nuestros días, de manera que acerca a los lectores la historia y evolución de Teruel, además de aportar algunos datos anecdóticos y curiosos. El libro tiene una extensión de 400 páginas y se divide en tres partes. Un primer bloque corresponde al centro histórico, la segunda parte habla sobre las rondas de circunvalan la ciudad y los barrios de San Julián y San León y un tercer apartado que se dedica a la zona del Ensanche y la Fuenfresca.

Esta obra documental incluye además fotografías al inicio de sus 35 capítulos y ocho planos desplegables al final del libro, de los cuales, tres están elaborados por el propio Vidal Muñoz. Según explicó el autor, los orígenes de esta obra se remontan al año 2003, cuando colaboraba en la cadena Ser con pequeños programas de 15 minutos en los que explicaba curiosidades sobre las calles de Teruel. Estas intervenciones se mantuvieron durante 10 años y después pasó a elaborar artículos de la misma temática, pero más extensos para DIARIO DE TERUEL durante dos años más. Finalmente, Vidal decidió darle forma de libro para que todos los turolenses y también la gente de fuera, tuviese recogida toda la información referente al callejero turolense en un único manual.

Aspectos técnicos

Para hablar sobre los aspectos más técnicos del libro, estuvo en la presentación Fito Rodríguez, responsable de la editorial, TerueliGRáfica. Rodriguez apuntó que optaron por la tapa dura porque la obra “está pensada para que perdure en el tiempo lo máximo posible”. La editorial ha trabajado en presentar una edición de 500 ejemplares, muy cuidada y con un tamaño manejable. En cuanto al precio de venta al público, es de 20 euros y ya pueden adquirirse en las librerías turolenses o en la Feria del Libro que comienza hoy mismo.

Muñoz se refirió también al contenido del libro y apuntó “no es una guía comercial, es un libro de investigación, con mucho trabajo detrás”. El autor explicó que había optado por eliminar los pies de página en el manual y así propiciar una lectura más sencilla y continuada. “Existen referencias a tres obras, una es la de Cosme Blasco, del siglo XIX, otra es la del médico Miguel Ibáñez que hizo un trabajo en el que comparaba las calles con enfermedades y el último es sobre la obra de Madoz, también del siglo XIX. Todas ellas están citadas dentro del texto”, subrayó Muñoz.

Para su investigación, Muñoz también se sirvió de las distintas normas y ordenanzas municipales publicadas hasta el momento y de los protocolos notariales de los edificios. No obstante, confesó que algunas zonas le resultaron más sencillas a la hora de documentarse que otras. El centro histórico fue el que menos esfuerzo supuso para el autor, dado que el cronista es especialista en la Edad Media y además esta zona presentaba unos registros muy amplios. Algo más difícil fue la zona correspondiente a las circunvalaciones de la ciudad y el barrio de San León y San Julián, pero según aseguró Muñoz, la parte de la ciudad que más problemas le dio, pero donde más disfrutó, fue la del Ensanche. “Existe muy poca documentación archivada de este barrio. Me he pateado el Ensanche y la Fuenfresca de arriba abajo, incluso me han llegado a llamar la atención porque entraba a los edificios a ver la estructura y tenía que explicarles a qué iba”, explicó el autor.

Curiosidades

Vidal Muñoz adelantó algunas curiosidades que incorpora la obra, como el hecho de que innumerables calles y plazas de la ciudad han sido rebautizadas por los turolenses, que en muchos casos desconocen el nombre real de esos lugares. Es el caso, por ejemplo, de la que comúnmente se conoce como plaza del Torico, ya que su verdadera designación es plaza de Carlos Castel. O el caso de la calle San Francisco, que durante un tiempo se llamó calle de los Aliados en honor a los ganadores de la I Guerra Mundial. “En el libro queda reflejado el porqué de esos segundos nombres y también explico quién se los dio”, comentó el autor de Calle a calle.

Vidal Muñoz aseguró que el lector de su libro podrá conocer la evolución de los nombres de todas las calles de Teruel, su historia, pero también se encontrará con un exhaustivo estudio de los monumentos históricos más importantes de la ciudad, como pueden ser las iglesias o la muralla.

Quien también destacó algunos aspectos curiosos sobre el manual fue Javier Sierra, ganador del premio plantea 2017 encargado de la presentación de la obra. “Este libro me ha hecho descubrir cosas sobre mi ciudad que no conocía”, apuntó Sierra. Uno de los pasajes que más llamaron la atención del escritor fue el de los actos de Fe que se describen en el libro. “No sabía que se celebraran estos actos en Teruel en el siglo XV, donde se ejecutaron, por ejemplo, a judíos en la hoguera. Algo que parece un poco anacrónico, pero bueno era algo parte de la época. Vidal lo sitúa en el Arrabal en 1486”.

El hijo predilecto de la ciudad compartió la conclusión que él hizo al terminarse el libro y es que “el trazado urbano, las calles de las ciudades se parece mucho a los anillos concéntricos de los troncos de los árboles. Cada anillo marca un año, una época del árbol, un periodo de salud o de enfermedad del árbol y en el caso de Teruel pasa lo mismo, cada calle marca una época, marca un por qué e incluso situaciones amables o controvertidas. Por lo tanto sabiendo leer el mapa de Teruel, uno puede extraer muchas lecciones sobre su historia”, señaló Javier Sierra.

Por último, el escritor hizo referencia al retrato que aparece en la obra de oficios perdidos que tuvo en su día Teruel, algunos tan curiosos como la figura del trompetero que servía para anunciar los pregones, o la importancia que tuvieron los alfareros medievales en la ciudad. “A mí me ha supuesto un verdadero viaje al ADN de mi ciudad y creo que el cronista ha hecho una aportación a Teruel y su historia que pienso que va a perdurar, porque es muy interesante”, apuntó el ganador del Premio Planeta 2017.

Fuente: https://www.diariodeteruel.es/

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