UN ENTIERRO DE SIETE CAPAS

POR MANUEL GARCÍA CIENFUEGOS, CRONISTA OFICIAL DE MONTIJO Y LOBÓN (BADAJOZ)

Don Juan Gómez Villares, arcipreste y párroco de Montijo, falleció en 1958, dos años después de haber tomado posesión de la parroquia de San Pedro Apóstol. Era muy querido por sus feligreses, quienes lo acompañaron el día de su entierro de ‘siete capas’. Siete sacerdotes procedentes de Montijo, Puebla de la Calzada, Lobón, Torremayor, Talavera la Real y el convento franciscano de San Antonio.

Tomó posesión de la parroquia el 20 de mayo de 1956 procedente de Zafra, junto a su sobrino, el sacerdote don Pedro Gragera Gómez. En sus dos años de actividad pastoral pidió la coronación canónica de Nuestra Señora de Barbaño. La fotografía, realizada por VISAM, está tomada desde la plaza de Santa Clara. A la izquierda el comienzo de la calle Peñas, al fondo la calle Santa Ana y a la derecha el convento de las clarisas de Nuestro Señor del Pasmo.

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