DULZAINAS AL VIENTO ENTRE MUDÉJAR

POR RICARDO GUERRA SANCHO, CRONISTA OFICIAL DE ARÉVALO (ÁVILA)

La primavera musical sigue llenando de notas nuestro ambiente, y, aunque pueda parecer reiterativo, hoy debemos de nuevo escuchar las notas que envuelven el aire arevalense, notas musicales que lo impregnan todo. Un espectáculo extraordinario de sonidos nuestros, la dulce dulzaina resonando entre los soportales de la Plaza del Arrabal en un pasacalles colorista y anunciador de lo importante. Esa resonancia al cruzar el Arco de la Villa o de la Cárcel, o del Alcocer… que todos esos nombres tiene, y aún más. O las buenas vibraciones por Santa María para desembocar en la espaciosa e histórica Plaza de la Villa. Algunos de los invitados al certamen de dulzainas, conocían Arévalo, pero no habían bajado a este espacio medieval que les sorprendió enormemente. Quizás el mejor marco posible para eventos de esta clase.

Ambiente musical que también relaja el ambiente electoral, el siguiente y la continuación, en esta sucesión de votaciones. Y se notó, porque los componentes de las numerosas listas que se han presentado a las municipales estaban por todas partes, dejándose ver de la gente sin perder la ocasión. La verdad es que es una eclosión electoral, nunca en esta ciudad se habían presentado seis listas. Conjeturas y apuestas son conversación en la calle, pero las urnas hablarán una vez más para claridad de la voluntad popular, porque la mejor y última encuesta es la que sale del recuento.

Pero, volviendo a la música, llevamos una primavera exultantemente musical, porque nuestra coral arevalense está realizando una buena serie de actuaciones, después de Collado de Contreras, ha actuado en Vinaderos, estuvimos junto a nuestros amigos y compañeros de la coral de Medina en su 25 aniversario, acto emotivo por demás, este final de semana tendremos el certamen de habaneras, que ya es un clásico en el calendario de polifonía coral en Arévalo. Y en junio viajará al extranjero, a Berlín donde cantará una misa en la iglesia católica de San Luis y un concierto, un nuevo viaje para pasear nuestra música por Europa, ya que el concierto será de música española.

Pues, siguiendo con el certamen de dulzainas que se ha celebrado este fin de semana, tengo que reconocer que la propuesta que me hicieron los miembros de Armusinme de presentar el I Certamen de Dulzaina y Tamboril “Ciudad de Arévalo” me resultó una sorpresa y me hizo mucha ilusión, porque nuestra música está ahí dentro, forma parte de nuestras raíces y ahora está en un gran momento porque hay un buen número de jóvenes que han descubierto estos valores de nuestra tradición, lo está saboreando y recreando, con lo cual su futuro está asegurado.

Cuantos recuerdos me vinieron a la mente de los vínculos con el mundo del folklore castellano, cuando por nuestra ciudad asaron verdaderas figuras como el maestro Agapito Marzuela, en su declive vital, ya ciego, pero acompañado por su último y favorito alumno Joaquín González, nos regaló la sensibilidad de su especial forma de sentir la música… aún tenía fuelle tara entonar la dulzaina. Un referente muy querido en Arévalo, zona de la que recogió algunas piezas antiguas que por eso se salvaros, en su cancionero. También por nuestros escenarios pasaron el segoviano Ismael, el salmantino Ángel Carril, entre otros, y yo estaba muy cerca de esos acontecimientos.

Esa presentación de los dulzaineros de Armusinme, los de aquí, la juventud innovadora; los Dulzaineros Entretierras, de Valladolid y Segovia, la tradición; Miguel Monterrubio e Iván Sanz “Rufo”, de Marugán y La Granja, el virtuosismo; y la Escuela de Dulzaina y Percusión Tradicional de Macotera, la rotundidad musical de varias generaciones. Una experiencia vivir esos momentos entre los acordes de nuestra música.

El calor de la tarde escoró hacia la sombra a muchos de los espectadores en una tarde musical de dulzaina en nuestra plaza por excelencia, con nuestra música más emblemática. Las dulzainas al viento entre las torres mudéjares de Arévalo…

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