PROCESIÓN Y MISA

POR LEOCADIO REDONDO ESPINA, CRONISTA OFICIAL DE NAVA (ASTURIAS)

Portada revista nº 6 del Círculo Amigos de Nava.

Comenzamos junio, borrasca Miguel por medio, con tiempo desapacible y un descenso notable de las temperaturas, en claro contraste con los buenos días de finales de mayo, y se iniciaba la segunda semana con la falta de Ana María Vigil Junquera, que finaba, el lunes 3, en la Residencia Comarca del Mayor, de Nava, a los 95 años. Ana María, que fue vecina de Monga (Tresali), era viuda de Alfonso Díaz Mayor, con el que tuvo tres hijos; Lucas Alfonso, José María y Ana María. Podemos añadir que Ana María era hija de Sergio Vigil y de Urbana Junquera, de Muncó (Siero), que había nacido en Viobes (Nava), y que tuvo doce hermanos, de los que solo Leorgina queda con vida. Ana María trabajó en los lagares, fabricó también alpargatas durante un tiempo y, finalmente, se jubiló como empleada de la Parrilla Buenos Aires. En cuanto a su marido, Alfonso, natural de Monga (Tresali), trabajó en la empresa Duro Felguera, y fue después madreñeru. También elaboró cigarros puros.

Después, el viernes 7 era Concepción Forcelledo Faya la que fallecía en Oviedo, a los 76 años. Conchita, que pertenecía a una familia muy conocida de Castañera, y había regentado, durante algunos años, el Supermercado Día de la localidad, razón por la que mucha gente la recordará, estaba casada con Octavio Tenas Esteban, con el que tuvo dos hijos; Octavio y Zania.

Por otra parte, en la tercera semana, y con el Festival de la Sidra ya en el horizonte, el miércoles l2, en el Salón de Plenos del Ayuntamiento, se dio a conocer el cartel que resultó ganador en el concurso convocado al efecto, siendo esta vez un naveto, Guillermo Lago Lourido, el autor de la obra elegida para anunciar la XLII edición del Festival. Y el viernes 14, en el salón de actos de la Casa de Cultura, la Asociación Círculo Amigos de Nava presentaba, en primer lugar, las cuentas del ejercicio y, a continuación, el número seis de la publicación que viene editando cada año.

Con una notoria mejoría del tiempo, el sábado l5, a las l2 horas, tenía lugar, en el Salón de Plenos del Ayuntamiento, la ceremonia de toma de posesión de su cargo por parte de los concejales que resultaron elegidos el pasado 26 de mayo, y la posterior elección, que se llevó a cabo a mano alzada, del que será alcalde de Nava los próximos cuatro años. Juan Cañal Canteli, que repite mandato, contará, en el consistorio local, con el apoyo de 9 concejales, que resultaron elegidos en su grupo –PSOE- mientras que la oposición, en conjunto, contará con tres concejales (dos del PP y uno de Foro).

La mejoría iniciada el sábado tuvo prolongación el domingo, con un día de sol radiante, que, por cierto, aproveché para dar un paseo y acercarme al pueblo de Piloñeta, que celebraba, desde el sábado, la fiesta en honor de San Antonio de Padua, patrón de la capilla que desde 1696 allí está plantada. Y así pude constatar que, a las 13 horas, salía de la ermita la procesión que llevó al Santo por las calles del pueblo, y que, una vez finalizada la misma, y retornado San Antonio, daba comienzo la celebración de la Santa Misa, que ofició D. Eduardo Solís, y contó con la asistencia de numerosos fieles.

Y justamente el domingo, 16, cuando cerraba este resumen, me llegó la noticia del fallecimiento, en Oviedo, de Pacita, la de Gamonéu. María Paz Hevia Canteli, que contaba 92 años, era una mujer ocurrente, dotada con singular personalidad, y muy estimada en el barrio de La Colegiata, pues vivió en la calle de La Riega. Viuda de Alfredo Ordoñez, de Grátila, y madre de dos hijos, Abelardo “Lalu” (+) y Juan, Pacita era, a su vez, hija de Emilia Canteli y de Rosendo Hevia, y se da la circunstancia de que, de la numerosa lista de hermanos que tuvo, sólo quedan actualmente entre nosotros tres mujeres; Angelita, Amparo y Araceli. Que Pacita descanse en paz.

Publicada en La Nueva España, Jueves, 20 de junio 2019, página 10.

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