UN HOMBRE BUENO Y SABIO

POR JUAN SEBASTIÁN LÓPEZ GARCÍA, CRONISTA OFICIAL DE GÁDAR (CANARIAS)

Sebastián Monzón Suárez. / PACO LUIS MATEOS

Ayer, 16 de agosto de 2019 nos sobrecogió a todos el fallecimiento de don Sebastián Monzón Suárez, Medalla Alfonso X el Sabio en reconocimiento a su amplia labor en la docencia primaria y secundaria, Hijo Predilecto de Gáldar, Archivero Honorario de su ciudad, Pergamino Capitán Quesada (Fiesta de San Miguel, Policía Local de Gáldar 2016), Reconocimiento ELVA Gáldar 2018 (Encuentro de Letras y Versos del Atlántico), memorialista de Gran Canaria, entre otras distinciones. Precisamente, en el acto de su nombramiento por acuerdo de la Junta de Cronistas de Canarias como memorialista celebrado en el Teatro Consistorial el 24 de noviembre de 2018, decíamos que hablar sobre Chano Monzón era fácil y difícil a la vez: fácil por lo amplio de su currículum y trayectoria, difícil porque seguramente nos quedaremos cortos para manifestar todo el aprecio y cariño que le tenemos y que le tiene su ciudad natal. Revisando ahora el texto, sabiendo que fue de su agrado, lo ofrecemos revisado como repaso de su fecunda trayectoria y como cariñoso homenaje a su memoria.

Don Sebastián Monzón Suárez, hijo de don Tomás Monzón Orihuela y doña Pino Suárez Ojeda, nació en Gáldar el 7 de diciembre de 1929. Comenzó los estudios de Filosofía y Letras en la Universidad de La Laguna, pero por motivos de salud regresó a Gran Canaria donde realizó la carrera de Magisterio. Galdense de pro, fue un hombre polifacético que a lo largo de su vida desplegó numerosas acciones, facetas y actividades en distintos campos, especialmente en la enseñanza, la poesía y la investigación, sin olvidar su afición al dibujo. Ejerció su magisterio en El Bosque (Cádiz), Santiago del Teide, Gáldar y Agaete, dejando su impronta en el alumnado de variados niveles educativos. Fue integrante del claustro del Colegio Cardenal Cisneros, centro que alcanzó cotas superiores de la calidad y el éxito escolar. Es sorprendente e ilustra el aprecio y prestigio ganado por su labor, que casi cincuenta años después de haber desaparecido el colegio aún se recuerde a Chano Monzón, por la enorme huella que dejó en todos los que allí nos educamos.

Otra faceta fue la de poeta exquisito, de lenguaje fino y depurado, que captaba lo más profundo del alma isleña, con su sensibilidad especial en la trasmisión de visiones, sensaciones y sentimientos: el mar, el campo, la flora, la gente… el drago de Gáldar, la Montaña, el Dedo de Dios, el Farallón, Sardina… que ofrece en el poemario El otro mar, editado con ilustraciones del pintor Antonio Padrón. Por su formación e investigación podía unir la historia y la poesía, tal como refleja en el «Romance de las tres princesas en la muerte de Pedro el Rey», premiado en los Juegos Florales de Santa María de Guía en 1980, donde convive el difícil rigor de la métrica con la rima precisa. Quizás nadie como doña Rosa María Martinón Corominas, admirada y querida Hija Predilecta de nuestra ciudad, haya sintetizado tan bien el quehacer literario del poeta galdense, cuando escribió «…que hace tiempo, mucho tiempo, que Sebastián Monzón lleva dentro este toque mágico que permite que sus poemas se nos cuelen en las rendijas del alma.» (1982).

Difícil es discernir qué faceta fue más importante en el quehacer de Monzón. Don Sebastián también fue un hombre de archivo, lector paciente y ávido de manuscritos, defensor a ultranza de la conservación de los documentos municipales; tesón y dedicación que tuvo el reconocimiento por parte del Ayuntamiento al nombrarle Archivero Honorario de la Ciudad de Gáldar. Mucho tiempo dedicó a la investigación, la elaboración de los trabajos y su difusión, especialmente en las ediciones de Infonortedigital.com, donde los estudiosos e interesados tienen la oportunidad de conocer sus publicaciones de historia. Trató directamente las fuentes primarias de los distintos archivos, lo que reflejó en numerosas obras que abarcan distintos aspectos, incluyendo datos y circunstancias que daba a conocer por primera vez, incluso corrigiendo equívocos heredados del pasado. Con su elocuente y rigurosa redacción nos devolvió la memoria de la colocación de la primera piedra del templo de Santiago, la bajada de la imagen del patrón a Las Palmas, el cólera de 1851, etc., o las biografías de personajes tan destacados como el capitán Esteban Ruiz de Quesada o el párroco José Romero. Fue pregonero de las fiestas mayores y romería del Señor Santiago en el año 1961.

En cuanto a rescatador de la memoria colectiva, hay que resaltar que nos restituyó las imágenes perdidas de Gáldar en el C.D. «Gáldar a través de la fotografía». Como hombre meticuloso, fue ordenando y clasificando las fotos antiguas de nuestro municipio, siendo en la actualidad una imprescindible consulta de documentación gráfica para distintas investigaciones. Hay que decir que en esta iniciativa se adelantó varios años a lo que hoy es una práctica habitual en muchos municipios, en cuanto a crear fondos fotográficos. Nuestras gentes, campos, calles, actividades, fiestas, etc., se despliegan en el blanco y negro de las calidades de las fotos de antaño. A todo esto, hay que sumar su tarea de difusor directo, con su propia voz, en las intervenciones radiofónicas que realizó en la emisora municipal galdense, en el programa «El callejero». Mucho se le debe en el actual conocimiento de la historia de Gáldar, con su obra que es consulta obligada para todos los interesados en el acontecer de Gran Canaria.

Siempre se ha dicho que junto a un gran hombre hay una gran mujer, y en este caso se cumplió, ya que junto a don Sebastián ha estado siempre una gran y singular mujer, doña Angélica García Álamo, con quien contrajo matrimonio en 1959 en Agaete, villa donde establecieron su residencia y de la que Monzón fue concejal de fiestas. A la sombra de la iglesia de Nuestra Señora de la Concepción desarrolló su vida familiar, con sus cinco hijas, Rita, Luz Marina, María Josefa, Pino y Desiré, y sus nietos Yone y Claudio. Nuestro más sentido pesar para la querida Angélica y toda la familia por esta pérdida tan irreparable que deja un tremendo vacío en nosotros. La bandera de Gáldar ondea triste y sola a media asta durante los tres días de luto oficial del municipio, decretado por la Alcaldía de la Real Ciudad.

Mucho se podría decir, pero sintetizamos con el texto del pergamino que la Junta de Cronistas Oficiales de Canarias entregó en 2018 al Ilmo. Sr. D. Sebastián Monzón Suarez:

«Entregado profesor que forjó vocaciones en humanidades, investigador riguroso en los archivos galdenses, estudioso y difusor de la historia de Gáldar, rescatador de la memoria del pueblo e inspirado poeta.»

A todo esto que hemos escrito, seguramente él contestaría como en alguna otra ocasión, con su sencillez y modestia, siguiendo las palabras de Guillén Morales: «Mi único mérito es haber nacido en Gáldar y quererla como la quiero». Todos coincidimos: un hombre bueno y sabio. Descanse en paz.

Fuente: https://www.laprovincia.es/

Sin Comentarios.

Responder

Mensaje