UN BUGRE, INDULTADO EN COLUNGA POR SER BLANCO • «ALBÍN» SE HA CONVERTIDO EN LA MASCOTA DE UN RESTAURANTE DE LA GRIEGA POR LO RARO DE SU COLOR: «POR AQUÍ NUNCA SE VIO ALGO IGUAL»

LE LLAMÓ LA ATENCIÓN AL CRONISTA OFICIAL DE COLUNGA, JOSÉ ANTONIO FIDALGO SIENDO DIVULGADA A TRAVÉS DE LA WEB DE LA REAL ASOCIACIÓN ESPAÑOLA DE CRONISTAS OFICIALES, CON EL TÍTULO «OH MARAVILLA: UN BOGAVANTE BLANCO»

El bugre blanco.

El bugre blanco, junto a otros ejemplares en el acuario del restaurante de La Griega.

«Muchos pescadores de Lastres nos dicen que nunca han visto nada igual. Llama mucho la atención». Michael Rodríguez, camarero del restaurante Vista Alegre, en la playa de La Griega (Colunga), explica las claves que han convertido a «Albín» en el primer bugre «indultado» en una marisquería de la región. El motivo, la rareza de su color, blanco, frente al habitual, entre negro y azulado con manchas rojas en algún caso. Según los expertos, solo sale un bugre blanco cada cien millones.

El bogavante albino (de ahí el nombre con el que ha sido bautizado) llegó hace cinco días al vivero de un restaurante especializado, precisamente, en arroz con bugre. Pero este no irá a la olla. «Nos lo trajeron en una partida de marisco unos pescadores de Lastres que, por lo raro de su color, tenían dudas de que lo quisiéramos», relata Michael Rodríguez.

El encargado del vivero, José Amandi, decidió quedarse con el original ejemplar. «Muchos clientes preguntaron al verlo en el acuario pero no lo servimos. Es un bogavante especial», comenta el camarero. Veteranos pescadores de la zona no dudaron en dar su parecer: «Nos dijeron que nunca habían visto algo así», asegura Rodríguez.

Tanto interés llevó al personal del restaurante a buscar información a través de internet, donde comprobaron la rareza del ejemplar que tenían en su acuario. «Lo indultamos por ser albino y le pusimos de nombre ‘Albín'», añade el camarero del restaurante de la playa La Griega, regentado por Ana y Cristina Collado. «Ya es la mascota del restaurante. Le soltamos la pinzas y le damos comida, sobras de pescado», añade Michael Rodríguez.

Uno entre 100 millones

Lo inusual del color también llamó la atención del cronista oficial de Colunga, José Antonio Fidalgo, quien no dudó en publicar una reseña en su blog, que ha sido divulgada también a través de la web de la Real Asociación Española de Cronistas Oficiales, con el título «Oh maravilla: un bogavante blanco».

Y es que Albín es uno de los ejemplares más raros de bugre o bogavante que se pueden encontrar en el mar. Si ya son inusuales los bogavantes de color azul (uno de cada dos millones de ejemplares, según Rob Byer, director ejecutivo del Instituto de la Langosta de la Universidad de Maine); todavía resulta más difícil de ver un ejemplar «blanco, blanquísimo, especial de análisis», según la descripción realizada por José Antonio Fidalgo en su articulo: nada menos que uno de 100 millones, incluso más excepcional que el bogavante naranja (uno de cada 10 millones).

Aunque es posible que muchos comensales piensen más en la exquisitez de su carne, el peculiar color de «Albín» le ha valido un indulto que, por ahora, ya le ha convertido en la curiosa mascota del restaurante de La Griega.

Fuente: https://www.lne.es/ – J. A. A.

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