DESHOLLINAR

POR MIGUEL ROMERO SAIZ, CRONISTA OFICIAL DE CUENCA

Me lloraré a mí mismo, para llorarlos todos, tal y como bien dijo en el Rosario de Eros, la poetisa Delmira Agostini, y haciéndolo encontraré alguna razón -si es que la hubiera- para entender lo que está pasando en nuestra sociedad política. Uno se desilusiona tasta tal punto, que no encuentras luego razones para seguir apoyando o pensando en progreso y razón de Estado. ¿Qué es lo que pasa en nuestras clase política? para que sea necesario Deshollinar la chimenea sin que la lumbre haya estado activa desde hace años.

Y así es mi reflexión, esa misma que llevo almacenando en mi alacena mental desde hace más de dos meses. Será posible que nuestros políticos no piensen en España y los españoles que aquí vivimos, sino que solamente piensen en su propio status, porvenir personal o situación de poder; ¿será verdad que ya han perdido la dignidad como seres humano? esa misma que nos define de los demás seres vivos y que nos hace llegar a pensar que un perro o un caballo, a veces, tiene más razón -sin razón- para evaluar su estado de ánimo o su función de vida.

Y es que no hay otra manera de poder analizar esta situación. Se alarga, se encabezonan en sus postulados, se cierran en banda, sin darse cuenta que no hay gobierno real -solo en funciones- porque no hay acuerdos y los presupuestos, los convenios, las alianzas entre empresas, entre ejercicios de desarrollo, entre los propios Ayuntamientos de cada localidad de nuestra extenso país, siguen frenados, anclados, parados, tóxicos, porque no hay gobierno de coalición o gobierno de ejercicio, una vez que pasaron las elecciones y que todo sigue igual -como la canción de Julio Iglesias-.

Pero es posible, que se vayan tranquilos de vacaciones, a sus yates, sus playas privadas, sus viajes a países exóticos, sus bungalows y no es, porque no tengan el mismo derecho que nosotros, que yo, que cualquier humano, sino la dignidad de creer que pueden estar tomando el sol o el daikiri en la playa, sin darse cuenta que España está gobernada en funciones, sin decisiones, sin acuerdos, sin camino de futuro.

Está claro, o deshollinamos ya la chimenea o caeremos al estilo Venezuela, sin control, sin libertad, sin mecanismo de vida social y compartida, sin… ¿yo qué sé?

La primera definición de deshollinar en el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española es limpiar chimeneas, quitándoles el hollín. Otro significado en el mismo diccionario es limpiar con el deshollinador los techos y paredes o la última respetada de mirar con atención y curiosidad, registrando todo lo que se alcanza a ver.

No sé si viene a cuento en esta columna de opinión que escribo, pero seguro estoy que yo si lo entiendo en ese por qué, ya que si analizo los sinónimos de esta palabra:

Desatascar, desobstruir, limpiar y sweep como su traducción al inglés y eso ya me vale, aunque me gusta más por el sonido que ejerce al pronunciarla varredura en portugués.

Así es y así me siento. Ciudadanos a su marcha, marcheta y Unidas-Podemos al ritmo del de la coleta; y sin entrar en más, que «Dios nos coja confesados» porque con una solución -gobierno de coalición- y con la otra -nuevas elecciones-, «apañados estamos amigos españoles».

Podría seguir analizando las definiciones de Embonar, cestiario, evenir, bremerton, pero mejor dejarlo para otra ocasión…

Fuente: https://eldiadigital.es/

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