UNOS SNACKS PARA VER EL FOOTBALL

POR JOSÉ ANTONIO FIDALGO SÁNCHEZ, CRONISTA OFICIAL DE COLUNGA (ASTURIAS)

¡Ay, madre, qué de coses tan rares se oyen y leen últimamente!

Les cuento dos sucedidos que sucedieron; es decir, que son historia.

La cosa fue en Madrid, capital del reino donde vivían dos colungueses. Se encontraron en un café de la Gran Vía y uno de ellos preguntó al otro hacía donde iba.

.- Voy al fútbol, contestó.

.- ¡Ay Dios, fíu !, dijo el otro, en Colunga siempre dijimos «el partido». «Equí, ¿llámase así, ho?»

El otro sucedido es más reciente.

Acababa yo de escribir en mis «Histories…» un comentario acerca de un bugre blanco (al que bauticé como Homarus gamarus L. var. albus ; subv. colunguensis), que tienen en el acuario del restaurante colungués «Vista Alegre» , a la vera de la playa de La Griega.

Comentario, por cierto, que tuvo una gran repercusión en la prensa, radio, y televisión asturianas.

Entre mis lectores me dijo uno: ¡Cómo me gustó los que escribiste porque lo hiciste sin interés «lucrativo» alguno. Tu no eres influencer, ni prescriptor de producto alguno y eso que tienes más de 4000 followers. Gracias por tu ejemplo.

Al leer tal cúmulo de palabrejas inglesas (y sabido es que yo sigo a rajatabla la norma de «¡odio al inglés, enemigo de nuestros padres!»), me eché a temblar. Tras consultar a personas varias (que me ilustraron con nombres y apellidos la actividad de influencers y prescriptors), quedé tranquilo y hasta animado.

Pues ahora me dispongo a ver un PARTIDO de «furbo» entre Rumanía y España. Lo hago con placer y con pena porque recuerdo a mi admirado LUIS ENRIQUE, que está pasando por un mal momento.

Y para disfrutar del deporte daré gusto a mi estómago (ya saben, el gusanillo) con unos SNACKS.

¡Ay, perdón!

Con unos PINCHINOS.

Voy alternar degustando unos DATILES GIGANTES, variedad Medjoul, cultivados en Israel, también llamados DATILES DEL REY SALOMÓN. Frutos secos de textura blanda, fina y muy suave; sabor muy dulce y deliocado que recuerda a un «toffee», y pepita muy pequeña. Solamente comeré 3 por el aquel de la hiperglucemia.

Para compensar «lo grande» de los dátiles, alternaré con unos kiwis enanos, kiwiberry, o kiwiños, que así los llaman en Galicia. Su tamaño es el de una aceituna grande, su sabor muy dulce y se comen enteros, sin eliminar su piel. Ya se cultivan en Asturias.

Y entre «bocau y bocau», unas lonchas de jamón ibérico de MONTERRUBIO DE LA SERENA ligeramente bañadas con aceite de oliva virgen extra, también de esa localidad extremeña y que tiene D.O.

Los dátiles y los kiwis fueron regalo de mis vecinas; el jamón y el aceite lo compré en HEMARK, que es mi «comercio de confianza» en Gijón.

Y como no soy influencer ni prescriptor, aunque sí tenga muchos followers, pues les animo a ver el partido, recuerden a Luis Enrique, y encomiéndense a las Vírgenes de Covadonga y de Guadalupe, patronas de Asturias y de Extremadura, ya que el próximo día 8 celebran su fiesta.

Sin Comentarios.

Responder

Mensaje