8 DE SEPTIEMBRE – DÍA DE ASTURIAS

POR FRANCISCO JOSÉ ROZADA MARTÍNEZ, CRONISTA OFICIAL DE PARRES-ARRIONDAS (ASTURIAS)

España comenzó aquí. Sobre las cumbres, la niebla, monte bravo, fronda oscura, un templo todo el paisaje. Pelayo, Auseva, rebeldía y baluarte Cánicas, Alkama, tradición y crónicas. Munuza, conquista y reconquista… Covadonga como episodio agrandado que fecundó una nación.

España comenzó aquí. Sobre las cumbres, la niebla, monte bravo, fronda oscura, un templo todo el paisaje. De un pueblo de hondas bravuras quedaba solo en los llanos el polvo de las ruinas.

Tierra de Asturias, orbayu, verde, manzanos y minas, pastores, maíz y vacas, pescadores, montañas y ríos… Aqua Saelia, Salia, Oselia, Selia, Sella ¡qué más da!

Cavernas del Pindal y de la Franca, del Cueto, de la Mina y de Fonfría, del Penicial y del Buxu, de Collubil y del Conde, de Safoxó y de Candamo, de Ardines y Pozu´l Ramu…todas ellas templos y hogares del astur remoto que en ellos dejó por huellas su anotación y señal.

Así la encontró Roma cuando hasta aquí llegó, deshechas las fortalezas y asegurados los puertos, rotas las rebeldías ante legiones más fuertes. Vino Augusto, epopeya en el Vindio, otras más en el Medulio, más otra tercera en Lancia…llegó Roma y buscó oro, alzó villas, abrió surcos, trazó puentes, proyectó calzadas y levantó campamentos.

Tierra de Asturias: orbayu, verde, manzanos y minas, pastores, maíz y vacas, pescadores, montañas y ríos…

Más invasiones vinieron, tal vez de francos y suevos que por el Sueve pasaron entre cumbres y asturcones. Godos aquí llegaron empujados desde el sur; pero vanos fueron los intentos de toda la demás España de impedir la otra invasión que desde Africa vino.

Rotos los muros de nuevo, destrozadas las ciudades, desolada la llanura por donde bereberes arribaron con los árabes en tromba. Mucho más que religión era su afán de conquista. Delante de esta tormenta arribaron las reliquias que los godos custodiaban, desde León a la Mesa para seguir hasta Monsacro y, sin parar, hasta Gegio, cuando el jefe musulmán iba imponiendo tributos de esclavitud por allá y por acá.

El godo y el astur hicieron brotar de nuevo la epopeya que manó en la Asturias oriental.

Pelayo, Auseva, rebeldía y baluarte, Cánicas, Alkama, tradición y crónicas, Munuza, conquista y reconquista…Covadonga como episodio agrandado que fecundó una nación y, luego, los tres Alfonsos. Uno, el invasor; otro Alfonso, el fundador, el que impulsó la idea de asentar reino y de ser libre, el ceñidor de muros con corazas de palacios y franja de bellos templos. Y, otro Alfonso, sí, el capitán que aumentó palacios, templos y muros, venció príncipes y prendió caudillos, desbarató rebeldes y mejoró calzadas.

IMAGEN DE LA ASTURIAS DE NUESTROS ANTEPASADOS, AHORA EN CLARO DECLIVE PORQUE OTRAS FORMAS DE VIDA SUPLANTAN A LA TRADICIONAL…

La corte migró a León para expandir reconquista y Asturias volvió a mirar al ombligo de su tierra.

Como recuerdo quedó riqueza monumental, primero, quizás Abamia y, enseguida, Santa Cruz; después, tal vez Villanueva; San Salvador y San Julián -con Santa Basilisa éste-, además de San Tirso, al que siguieron Santa María y San Miguel en el antiguo Naranco, para luego concluir con Santa Cristina y San Salvador (éste ya en Valdediós), y por no citarlos todos que es largo de enumerar.

Aletargada quedó aquella Asturias inerte, siguiendo muy a lo lejos las huellas de Jimena y Cid, las gestas de Pedro Alfonso y las glorias de Menéndez de Avilés.

Suave y largo fue el crepúsculo siguiente, hasta que los cuervos de otra invasión llegaron como aliados en 1808 para herir como enemigos.

Joaquina Bobela y María Andallón levantaron la cabeza en aquel mayo ovetense. Otra vez la piedra frente al cañón, el grupo contra un ejército y contra la espada la hoz.

Otro siglo y cuarto medio en calma, serenidad y sopor, con la siembra de la tierra, las andancias del pastor y los azares marinos.

En los rigores de la mina -perdido el oro amarillo de aquella Roma anterior- afloró mineral negro con su fuerza, con su nervio, con su angustia y perforó el monte verde cual muy oscura serpiente.

Y ya en el siglo XX no hubo invasión ni enemigo exterior, porque aquí dentro encontramos lo que incapaces fuimos de solventar sin luchar.

8 DE SEPTIEMBRE, DÍA DE ASTURIAS… CON UN PAISAJE DE FONDO SIEMPRE EVOCADOR: MONTAÑAS, BOSQUES, RÍOS, LAGOS, MAR CANTÁBRICO…

Un horror que -irremediable- cuyas duras consecuencias dejaron yermo el solar, una vida de privaciones y un volver a empezar…siempre volver a empezar.

Asturias, un histórico mosaico, un retablo singular…

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