LES PULGUINES DE LA CENA

POR JOSÉ ANTONIO FIDALGO SÁNCHEZ, CRONISTA OFICIAL DE COLUNGA (ASTURIAS)

Mis castañes pulguines de mi cena de ayer noche mientras ganaba el Barça y perdía el Valencia. ¡Ay, Marcelino y Zurdi, cómo os recuerdo!

Con esto de «el bable nes escueles, pero no nel Parlamentu», me preguntaban varios amigos acerca de eso que yo (y muchos) llamamos «castañes pulguines» y que fueron cena de a diario en el otoñó e invierno campesino de Asturias.

Como es costumbre mía empezaré con un «cuentín» o con una clase, que hoy a ser de latín.

El verbo latino PURGO-ARE significa limpiar, depurar, eliminar lo inútil o inservible; y la palabra PURGATIO se entiende como limpieza, purga, cumplimiento de una penitencia o sanción para eliminar un delito…

Del verbo «purgare» deriva el castellano PURGAR y antiguamente PULGAR, que es una deformación fonética del primero. El uso de estos verbos castellanos aparece en nuestra lengua hacia mediados del siglo XIII; en el XV, purgatorio; y en el XVI expurgador y EXPURGO.

Pues nada, nada; aquí quería yo llegar.

Los «asturianos de Asturias» -espero que me entiendan- empleamos la palabra PULGAR como verbo con significado limitado a «eliminar la piel de frutas (peras, manzanas, piescos…) o de ciertos tubérculos y raíces comestibles (patatas, nabos, remolachas, zanahorias…)». Es decir, PELAR.

La piel eliminada se denomina PULGU (plural, pulgos) y si corresponde a una piel interior protegida a su vez por otra exterior más fuerte, la llamamos PULGUÍN o PULGUINA.

Por ejemplo y centrándonos en las castañas. Cada semilla tiene una piel o corteza exterior un tanto coriáacea, de color oscuro, y bajo ella hay otra piel interior más fina, de color más claro, que es el PULGUÍN o la PULGUINA.

«LES CASTAÑES PULGUINES» son las que, previamente peladas, se cuecen en agua con un poco de sal (hay quienes aromatizan la cocción añadiendo al agua un chorrito de anís) y se acompañan con un buen tazón o vaso de leche caliente.

¡Oiga! Y, ¿no pueden cocerse sin pulgar; es decir, sin eliminar la piel exterior?

¡Pues claro que sí! Basta que les den un pequeño corte para evitar que explosionen… ¡y «al fueu» con la pota! En este caso (al menos en Colunga) las llamamos CORBATES. También están muy ricas.

Y en plan doméstico (porque la «folixa» colectiva o «amagüestu» es otra cosa,) pueden asarse sobre la chapa o en el horno de las cocinas de carbón (o de leña), que llamábamos «bilbaínes». Lo de asarlas en «farol» o en «tambor» era costumbre antigua y se hacía cuando el fuego era de «llar».

¿Y asarlas en horno eléctrico, microondas, vitrocerámica, hornos de convección…?

Yo, de momento, calladín.

Sin Comentarios.

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