SOTOSALBOS

POR FRANCISCO PUCH, CRONISTA OFICIAL DE VALDESIMONTE (SEGOVIA)

Sotosalbos. Iglesia de San Miguel.

Sotosalbos es un pueblecito segoviano de poco más de cien habitantes; un pueblo encantador con un magnífico ejemplar del románico, la iglesia de San Miguel.

Se encuentra situado en las proximidades de la capital segoviana, al pie de la Sierra de Guadarrama en la carretera de Torrecaballeros, que pasando por Sotosalbos, Collado Hermoso sigue hasta Casla, Pedraza, Sepúlveda, bordeando toda la Sierra.

Conozco a varias personas de Sotosalbos, con alguna de las cuáles hablo con frecuencia.

No me gusta escribir de política, pero si hay que hacerlo se hace para hablar de algo de nuestra Tierra, que en opinión generalizada, no debiera de haberse hecho, y utilizar a Sotosalbos para hacer una cacicada política no me parece de recibo.

Me afilié hace más de 30 años en la, entonces, A.P. creada por Fraga que luego se convirtió en el P.P del que tengo el nº. de afiliado 9.969 (Latina) y vengo a criticar que el nuevo presidente no ha hecho la renovación pretendida, cuando sigue utilizando el amiguismo para colocar a sus leales y rodearse de famosillos para seguir en el cargo.

Y es un hecho evidente que para favorecer a su amiguete Javier Maroto, vasco, exalcalde de Vitoria, donde, a pesar del cargo no pudo obtener un asiento en el Senado haya presionado a la Junta de Castilla y León, a través del hoy su vicepresidente y éste al alcalde de Sotosalbos para que aceptara el empadronamiento en tan noble villa segoviana de alguien que nunca estuvo en ella, total desconocedor de las gentes y costumbres de tan leal y recia tierra, para que desde su parásito sillón obtenga un sueldo mensual de 6.000 euros al mes que le pagamos los honrados contribuyentes, por no hacer nada en favor del pueblo; un parásito más de la política de la que lleva cobrando desde hace 20 años, según dice la prensa, y si no consiguió el cargo en Vitoria, hay que dudar de su valía.

Así no se ganan unas elecciones señor Casado. Hay que hacer una auténtica renovación y suprimir en los distritos a presidentes y juntas directivas inoperantes, en lugar de mantenerlas sin hacer nada por el partido.

Convencido estoy de que hasta el propio Arcipreste de Hita que tanto deambuló por estos predios de Castilla la Vieja, sabrá entender mucho mejor que este segoviano de pacotilla la forma de ser y la seriedad y sobriedad de las gentes de nuestra tierra, y no le habría gustado nada la cacicada.

Como afiliado al Partido al que nada debo, no tengo más remedio que manifestarlo.

Mañana hablaremos de política. Es un decir.

Fuente: https://www.eladelantado.com/

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