EL BARRO, SIEMPRE EL BARRO

POR HERMINIO RAMOS, CRONISTA OFICIAL DE ZAMORA

1372407904288

Mayo florido nos avisa de que la feria del barro se acerca. Ya están en marcha las listas y peticiones de asistentes a esta edición que lleva el número 43 como bandera. Resumiendo, que estamos en plenas vísperas. Y ya que con el barro andamos quiero recordar al célebre y celoso ayuntamiento de Fonfría, célebre por el topónimo que lleva muy adentro en la literatura con el célebre Fontefrida y en segundo lugar porque en su territorio municipal y concretamente en Moveros se conserva, yo diría que casi milagrosamente, la cerámica de origen árabe más importante de la península y concretamente por esas dos únicas formas, el célebre cántaro y la no menos célebre cacharra, criba o zarandilla, firmas que don Emilio Niveiro, vocal de la empresa nacional de artesanía, dio a conocer por medio mundo.

En Moveros se conservan en terreno comunal dos hornos que han sido utilizados hasta hace muy pocos años. Abandonados hoy a su suerte, se están desmoronando poco a poco a pesar de ser dos auténticas joyas por sus características y porque coinciden con los restos de hornos encontrados en la provincia de Toledo. Estos dos hornos de Moveros son dos avales históricos.

No es una cuestión de presupuesto, es una cuestión de preocupación cultural ante esos dos testimonios únicos en todo el territorio nacional.

Con motivo de la reciente romería de La Luz, tuve ocasión de ver el estado del que llaman de abajo y que tantas veces vi encendido, cuando las hermanas Aurora y Esperanza trabajaban a plena carga y Emilio Sempere desde Barcelona hacía dos viajes al año, primavera y otoño, llevándose toda la producción de ambos hornos, todo un símbolo y un ejemplo a tener en cuenta. Hoy cuando se comienza a reconocer y a valorar esos recuerdos creo que merece la pena que se cuiden y se conserven con singular interés.

En la segunda mitad del pasado siglo hemos visto desaparecer los alfares de Olivares y San Frontis, Venialbo, Toro, Junquera de Tera, Muelas del Pan, Carbellino; hoy nos quedan Moveros y Pereruela. Ha llegado la hora de cuidar hasta el más pequeño de los detalles de esta singular e histórica artesanía.

Fuente: http://www.laopiniondezamora.es/

Sin Comentarios.

Responder

Mensaje