LAS CLAVES DEL GRIAL DE LEÓN

LOS HISTORIADORES MARGARITA TORRES, CRONISTA OFICIAL DE LEÓN, Y JOSÉ MIGUEL ORTEGA APORTAN DATOS QUE IDENTIFICAN LA COPA REGALADA A FERNANDO I EN EL AÑO 1054 POR EL EMIR DE DENIA COMO EL CÁLIZ DE LA ÚLTIMA CENA

EL CALIZ DE DOÑA URRACA, CONSIDERADO AHORA EL SANTO GRIAL, EXPUESTO EN LA VITRINA BLINDADA

Todas las pruebas identifican el cáliz de Doña Urraca con la Copa de Cristo que estuvo en Jerusalén hasta el siglo XI. Los historiadores Margarita Torres, cronista oficial de León y José Miguel Ortega aportan datos que identifican la copa regalada a Fernando I en el año 1054 por el emir de Denia como el cáliz de la Última Cena. Estas son las pruebas:

1 El Breviarius A, una especie de guía de Jerusalén, describe en el año 400 «la Copa que el Señor bendijo y les dio a sus discípulos a beber» que coincide con la de León.

2 En el año 570 un peregrino anónimo de Piacenza, autor del Itinerarium Antonini Placentini, escribe sobre el mismo lugar de Jerusalén: «En el patio de la basílica hay un pequeño cuarto donde guardan la madera de la cruz… y también la Copa de onys con la que bendijo la Cena».

3 La Guía armenia, que recoge el relato de un peregrino que estuvo en Jersualén en el año 625 certifica que ha visto la Copa de Cristo.

4 El monje irlandés Adomnan, autor de De locis sanctis, del año 683, describe la copa de la Última Cena y aporta otro dato: «Tiene una capacidad de un sextario (0,547 litros)».

5 La obra anónima El Commemoratorium, del siglo IX, explica que dos sacerdotes cuidan el Cáliz del Señor en la iglesia del Santo Sepulcro.

6 Las fuentes musulmanas cuentan cómo el califa Al Hakim arrasa a principios del siglo XI la iglesia del Santo Sepulcro y cómo encontró en ella «un cáliz pulido y duro».

7 Dos pergaminos del siglo XIV encontrados en la biblioteca de la Universidad de Al-Azhar explican que el califa fatimí pide ayuda por una gran hambruna en Egipto. Acude en su ayuda el emir de Denia, que posee una gran flota. Le pide a cambio la Copa de Cristo. Y se la entrega en el 1054. Los pergaminos describen cómo la copa viaja hasta Denia y luego cómo el emir de Denia se la regala a Fernando I de León.

8 El emir de Denia, hijo de madre cristiana, sabe la importancia del cáliz. En los pergaminos se dice: «¿Qué misterios inefables no contiene una reliquia tan deslumbrante?» o «Aunque el barco rebosaba de los más preciados regalos, hasta las bordas, todo ello no eran sino meras bagatelas, ¿qué son los dones de la tierra frente al insondable misterio de la eternidad?».

9 San Isidoro conserva un destacado número de objetos de procedencia fatimí que llegan junto a la copa, obsequio del emir de Denia para sellar la paz con Fernando I.

10 El sultán Saladino, desesperado por la enfermedad de su hija, reclama el trozo de la piedra que se desprendió de la copa con una gumía cuando el cáliz viajaba a Denia. Los manuscritos de Al-Azhar cuentan que la esquirla le fue enviada y su hija sanó. El cáliz de Doña Urraca está mellado, le falta una esquirla.

11 La escena central de las pinturas del Panteón Real, última morada de los monarcas leoneses, es la Última Cena. En ella ocupa un lugar primordial el cáliz, que tiene la misma forma que el cuenco de ónice de la copa que Doña Urraca protege con oro y gemas en el siglo XI.

Fuente: http://www.diariodeleon.es/

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