EL BUENO DEL MAESTRO DON GREGORIO

POR MANUEL GARCÍA CIENFUEGOS, CRONISTA OFICIAL DE MONTIJO Y LOBÓN (BADAJOZ)

A los doce años de la muerte de Fernando Fernán Gómez (21 de noviembre de 2007), en este noviembre deseo evocarlo con la dignidad de don Gregorio, el maestro republicano de ‘La lengua de las mariposas’: “En el otoño de mi vida, yo debería ser un escéptico y en cierto modo lo soy. El lobo nunca dormirá en la misma cama con el cordero; pero de algo estoy seguro, si conseguimos que una generación, una sola generación, crezca libre en España, ya nadie les podrá arrancar nunca la libertad, nadie les podrá robar ese tesoro”. Sabemos que la historia se llevó por delante al maestro y a toda una generación, que no pudo crecer libre, porque la II República fue eliminada.

Se fue Balarrasa (Fernando Fernán Gómez), el arisco, el actor y director. Dejó atrás el mundo de los dormidos, arropados en sus sueños, entrando en su tiempo amarillo. El escritor y dramaturgo, el académico de la Lengua. Premio Príncipe de Asturias de las Artes, premio Nacional de Cine y Teatro, premio Mariano de Cavia y Medalla de Oro de la Academia de Cine. Recibió cuatro premios Goya.

Se fue un genio tímido que cultivaba la antipatía para liberarse. Seductor, conversador, lírico, irónico, surrealista, barroco, disparatado. Y siempre su temperamento ¡A la mieeeeeeerda! Temperamento que reconoció en esta frase: “Tengo fama de gruñón. Lo reconozco y al mismo tiempo lo lamento. En cualquier caso, ya no estoy en edad de corregirme”. También fue rotundo apoyándose en Borges: “Quizá los hombres merezcamos algún día que no haya gobiernos”.

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