MEMORIAS DEL CONCEJO DE PARRES 1835-1985 (CAPÍTULO LXXVII)

POR FRANCISCO JOSÉ ROZADA MARTÍNEZ, CRONISTA OFICIAL DE PARRES-ARRIONDAS (ASTURIAS)

En 1941 el concejo de Parres tenía cuarenta y tres escuelas, de modo que no había consignación presupuestaria para poner una estufa de carbón en cada una, pues se calculaba el precio en unas 70 pts. por unidad, de forma que cada escuela intentaba solucionar este tema cada invierno como mejor podía.

Por otra parte, se decidió subvencionar a cada maestro o maestra con 300 pts. anuales como ayuda para la casa-habitación que ocupaban, una cantidad que los interesados consideraron como irrisoria, dado que sus antecesores en la docencia -en época republicana- recibían exactamente el doble, 600 pts.

La Jefatura Provincial de Falange nombró a los cinco miembros de la Junta Agrícola del concejo, todos ellos “miembros y camaradas” del partido.

Cada 1.º de abril se celebraba en España el “Día de la Victoria” por haber sido en esa fecha de 1939 cuando el general Francisco Franco firmó el último ´parte´ de guerra, declarando el final de la misma con el conocido texto por él manuscrito: “En el día de hoy, cautivo y desarmado el Ejército Rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus últimos objetivos militares. La guerra ha terminado”. Burgos, 1.º de abril de 1939.

Con ese motivo se celebraban algunos actos como desfiles, se concedían condecoraciones, se subían los sueldos, etc., algo que también ocurría cada 18 de julio, celebración del concepto o expresión “Alzamiento Nacional” para los sublevados o de “Golpe de Estado” contra la Segunda República Española para el bando que acabaría perdiendo la Guerra Civil.

No es de extrañar que coincidiendo con esa celebración el Ministerio de la Gobernación subiese los sueldos de los secretarios de los ayuntamientos, alcanzando el del Ayuntamiento de Parres las 9.000 pts. anuales, algo -por otra parte- que venía a corroborar que los secretarios municipales fueron siempre -y bajo todos los regímenes políticos- los funcionarios que más sueldo percibían, muy por encima del resto, incluidos los médicos -por ejemplo- a los que duplicaban y hasta triplicaban en ingresos.

Como hemos visto varias veces en estas “memorias”, el caso de las nuevas Escuelas Graduadas de Arriondas (hoy Casa de Cultura Municipal “Benito Pérez Galdós”) tal vez haya sido el edificio público de la villa que más años se tardó en concluir (mejor diría lustros), pendiente aún de instalarse el agua para los servicios y lavabos en 1941, sin que ni el más pesimista pudiese imaginar que habría que esperar otra década más hasta que fuese oficialmente ´entregado´ al Ayuntamiento y finiquitadas las cuentas de gastos, como veremos cuando lleguemos al año 1951.

El día dos de abril se convocó concurso de traslados para el magisterio y se procedió al reintegro provisional a las escuelas que venían desempeñando aquellos maestros que el nuevo ´régimen´ había sancionado, tras una minuciosa depuración.

Quedaba -además- en manos de los ayuntamientos la posibilidad de readmitirlos otra vez en su trabajo, o no hacerlo, en el caso de que tuviesen reclamaciones contra ellos.

¿Qué hicieron los gestores de Parres con su alcalde Manuel Blanco Blanco al frente, en este caso?

Pues reafirmaron y repusieron en su trabajo docente al maestro sancionado en la escuela de Collía, Adolfo Tereñes Pérez; tampoco interpusieron reclamación alguna contra la maestra de la escuela de niñas de Cofiño, Mª de la Concepción Pueyo Álvarez, anteriormente sancionada.

Pero sí interpusieron reclamación y les negaron la readmisión en su escuela, tanto al maestro sancionado en Arriondas, Antonio Fernández Alonso, como a la maestra de las mismas graduadas de la villa, María Gancedo Alonso.

Convinieron -además- que la sancionada maestra propietaria de la escuela de San Julián de Nevares, Raquel Álvarez García, no volviese más a dicha escuela.

La vida seguía tras un ciclón registrado en el concejo en febrero que derribó numerosos árboles, citándose expresamente muchos robles y hayas en el Puerto del Sueve, sacados después a subasta pública.

La tienda de paquetería conocida como “La Esquina”, fue traspasada por la viuda de Manuel Mier al vecino de la localidad de Triongo Antonio Granda Amor.

Mientras, al vecino de Arriondas Manuel Martínez Cofiño, se le autorizaba para instalar una fábrica de chocolate en ´El Puente´ (siempre que se cita este lugar se refiere al barrio junto al puente medieval -en la zona parraguesa del mismo- inmediata a la ciudad de Cangas de Onís).

Hasta esta fecha había un surtidor de gasolina próximo a la plaza del Ayuntamiento, frente al comercio de Emilio Pando, y fue retirado por CAMPSA (Compañía Arrendataria del Monopolio de Petróleos, Sociedad Anónima).

La luz llegó por primera vez a Martín Xuan mediante tres postes colocados en la cuesta de La Toya, a petición del José Aquilino Pando, el cual tenía propiedades en el citado lugar.

Y con los preceptivos permisos, autorizaciones y trámites oportunos exigidos, abrió Juan Armando Palacio Granda un establecimiento de comestibles y bebidas en el pueblo de Fíos.

Aquel verano de 1941, el mecánico Santiago Belío Ibáñez vio que el local que había ocupado la vieja escuela cerca del La Llera era apropiado para su negocio, y solicitó alquilarlo a la Corporación pagándole una renta de 50 pts. mensuales por cuatro años, debiendo abandonar el local si el Ayuntamiento lo precisase por imperiosa necesidad, motivo por el que deberían avisarlo seis meses antes.

Y así se hizo. Se vació el local de la antigua escuela y sus pertenencias pasaron a otro local frente a las cocinas de Auxilio Social (lugar en el que se levantaría años después la plaza de abastos). Al carpintero Laureano Prado se le encargó arreglar el local y dotarlo de puertas nuevas.

Pocas semanas después, Santiago Belío solicitó alquilar también el lavadero situado frente a las cocinas antes citadas -cercano a la escuela ya alquilada- aumentado la renta en otras 20 pts. mensuales más.

Campana dedicada a San Martín.

Una comisión fue creada para adquirir dos campanas para la iglesia parroquial de San Martín, y dicha comisión pretendía que el Ayuntamiento colaborase o cediese parte de lo recaudado para levantar una cruz en memoria de los caídos.

No aceptó la Corporación, alegando que el dinero recaudado para levantar dicha cruz había sido exclusivamente para ese fin, pero que -dada la carestía de los materiales- no pensaba en erigir ese monumento hasta que lo viese oportuno, pero que en su momento vería cómo contribuir a la adquisición de las campanas.

Campana dedicada a San Pedro (1949) situada en el campanario de la iglesia parroquial de Arriondas.

Inscripción en cada una de las dos campanas.

Debe añadir el cronista que recopila estas “memorias” que las dos nuevas campanas fueron fundidas en los talleres de Manuel Quintana, en Saldaña (Palencia), adquiridas en 1949 y 1950, la primera está dedicada a San Pedro y la segunda a San Martín de Tours, titular del templo parroquial de Arriondas y único patrono de la parroquia, puesto que ya lo era de la antigua iglesia situada junto al cementerio parroquial, y así aparece citado San Martín -como su patrono y titular- en el Libro Becerro de la Catedral de Oviedo, hace más de seis siglos.

Capilla de San Antonio de Padua en una imagen antigua.

Imagen actual de la capilla de San Antonio.

Fue en octubre de 1941 cuando se pidió permiso a su propietario para habilitar la antigua y abandonada capilla de San Antonio y fundar en ella un hospitalillo de urgencia, cosa que nunca ocurrió.

Una capilla que -como hemos contado tantas veces- fue en sus orígenes utilizada como Casa de Juntas y de Justicia del coto de Las Arriondas; en el siglo XVIII estuvo dedicada a Santo Toribio; a mediados del siglo XIX estuvo bajo la advocación de San Antonio Abad (San Antón), patrono de los animales; a partir del día 10 de abril de 1911 la capilla pasó a tener como titular al Cristo de la Salud, y ya en 1959 -restaurada tras la Guerra Civil- acabó dedicada a San Antonio de Padua (aunque el párroco Manuel Riera Prida hizo notar que le hubiese gustado más que se dedicase a San Isidro Labrador, por ser Parres un concejo con muchísimos labradores).

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