EL AGUINALDO DEL SOLDADO EN MONTIJO Y LOBON

POR MANUEL GARCIA CIENFUEGOS, CRONISTA OFICIAL DE MONTIJO Y LOBÓN; Y FERNANDO CORTÉS, CRONISTA OFICIAL DE BADAJOZ

Exterior del Cuartel del Regimiento de Infantería Castilla número 16 cuando estaba en el centro del caso urbano de Badajoz, junto a la iglesia de San Juan Bautista, esquina plaza Minayo con el Paseo de San Francisco, frente al Teatro López de Ayala.

Interior de una compañía.

Corrían los días finales de 1924, nuestros compatriotas luchaban en la llamada segunda guerra de Marruecos, conocida por el conflicto que llevó a España a defender su Protectorado en Marruecos entre 1921 y 1927 de una violenta insurrección liderada por Mohamed ben Abd el Krim el Jattaby. El diario badajocense “Correo de la Mañana”, insertaba en sus páginas dos noticias ofrecidas por los corresponsables de periódico en Montijo y Lobón, relacionadas con la guerra que se libraba en el norte de África. Días en los que se realizaban operaciones militares en Ben-Karrik, Mor-Kal, Dar-Raif y Taranes. En Ben-Karrik se encontraban los batallones de los Regimientos de Castilla y Gravelinas con guarnición en Badajoz.

Monumento a los soldados caídos en la guerra de Marruecos que se encuentra en la Base General Menacho de Botoa, junto a los pabellones del Regimiento Acorazado Castilla 16.

Vayamos en primer lugar hacia las noticias de Montijo, donde se decía que con gran entusiasmo se celebró por la Conferencia de señoritas del Ropero y del Club Deportivo Montijo, la colecta callejera que se proyectaba con objeto de engrosar la suscripción abierta por el alcalde con destino al aguinaldo del soldado que servía en Marruecos. Participaron Rosa Sánchez, Isidra y Elisa Rodríguez, Filomena y Fernanda Durán, Paca Vila, Amalia Torres, Saturnina Gómez, Isabel Rivera, Ana Molano, Juana Gómez, Anita y Pastora Lozano, Isabel y Ana Fuentes, Plácida Sánchez, Paca Marín, Ana y Aurelia Garay, Ana Villares, María Ríos y Eulogia Menayo. El grupo de hombres lo formaron Miguel Gómez, Rojas, Rodríguez, Pepe Villa, Alonso Rodríguez y Tomás Durán. Luego de hecha la distribución de las calles, las postulantes, que ostentaba los colores del club montijano (azul y blanco), caminaron por las calles de sus distritos hasta la cinco de la tarde, hora en la que finalizó la colecta. En la parroquia de San Pedro, reunidos todos se contó el dinero recaudado, dando la suma total trescientas siete pesetas con ochenta céntimos, cantidad que fue entregada al alcalde don Juan Gragera Quintana, quien, decía el corresponsal, en nombre de nuestros bizarros soldados se mostró sumamente agradecido.

En Lobón fueron elegidas cuatro comisiones para hacer la postulación por las viviendas de la población. Comisiones integradas por Eduardo Maza de Coca, Luis García Muñoz, Joaquín Pajuelo Calle, Jesús Herrezuelo Haba, José Lemus Cabañas, Lorenzo Dorado Monroy, Andrés Cabañas Buenavida, Tomás Esteban Corona, Julio Pérez Ruiz, Bartolomé Martín Gómez, Samuel Serrano Altamirano y Alonso Rivera Dorado. El vecindario generoso, supo responder al llamamiento, recaudándose doscientas veintisiete pesetas con diez céntimos. Las cuatro comisiones, reunidas en el salón del Ayuntamiento, acordaron aplicar lo recaudado de la siguiente manera: veinticinco pesetas al alcalde de Badajoz. Otras veinticinco pesetas eran enviadas al Obispo de Badajoz para engrosar, en ambos casos, la cantidad recaudada en la capital de la provincia. El resto se enviaba directamente desde el Ayuntamiento de Lobón a los hijos de la localidad que se hallaban en Marruecos, en cantidad de treinta pesetas para cada uno de los seis que hay, comprometiéndose don Joaquín Chorot de Coca, a abonar la pequeña diferencia que faltaba (dos pesetas y noventa céntimos), más los gastos que se originasen al enviar estas cantidades a sus destinatarios. Concluía la crónica del corresponsal, señalando que había sido una feliz iniciativa que proporcionará unas horas de alegría a sus hijos ausentes. Imítenle todos y así harán patria, afirmaba. Cuando se dio por concluido el enfrentamiento bélico en Marruecos, la alcaldía de Lobón invitó a las entidades, clases sociales y al pueblo en general a la misa y Tedeum, y a “un banquete consistente en una caldereta a usanza y costumbres extremeñas en honor de los repatriados”.

Fuente: https://cronicasdeunpueblo.es/

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