MEMORIAS DEL CONCEJO DE PARRES 1835-1985 (CAPÍTULO LXXXVII)

FRANCISCO JOSÉ ROZADA MARTÍNEZ, CRONISTA OFICIAL DE PARRES-ARRIONDAS (ASTURIAS)

En enero de 1949 se inició la cimentación de la futura plaza cubierta, para lo cual hubo que rellenar el que era conocido como “Pozo de las Ranas” que se encontraba en dicho lugar. La construcción de la Plaza de Abastos y relleno del citado pozo fueron presupuestados en 207.000 pts.

Año 1949. Se decidió abrir la que hoy conocemos como Calle el Salmón, que parte de la Plaza Venancio Pando (entre el Ayuntamiento y los ríos Sella y Piloña), la cual ocuparía algunos terrenos propiedad de Obdulio Llano.

-En febrero de 1949 el Ayuntamiento de Parres pidió un préstamo de 150.000 pesetas al Banco de Crédito Local, mientras el depositario municipal de fondos era expedientado y perdía su trabajo por un incidente relacionado con las rentas de una casa que estaba dedicada a escuela y vivienda escolar en La Vega de los Caseros, dado que el que había sido su dueño hasta 1946 la había vendido y -el nuevo propietario- no percibió las rentas correspondientes a 1947, aunque el depositario afirmaba haberlas pagado el 31 de diciembre al anterior propietario.

Camino de piedra excavado en Cuadroveña y muro posiblemente utilizado como cierre del más que probable monasterio que tuvo el pueblo, hoy convertido en un Hotel Rural.

Al negar el mismo haber recibido las 360 pts. abonadas por el Ayuntamiento y no poder demostrarse quien decía la verdad -dado que los recibos correspondientes aparecieron sin la firma de quien debiera haberlos cobrado- se acusó al depositario de fondos por falta de probidad y honradez, cuya gravedad provocó la suspensión de su empleo como funcionario.

De forma provisional pasó a desempeñar este puesto Darío Quesada Arnedo.

-A Piedad y Ubaldina Iglesias Sánchez se les autorizó a instalar en precario un quiosco de 1.40 m. de frente y 2 m. de largo, mientras no se urbanizase la calle Ramón del Valle, en las inmediaciones de la finca de los herederos de Ángel Cepa.

-En algunas ocasiones figura Concepción Molina (conocida como Concha Molina) como la que suministraba las comidas que precisaban los detenidos en el depósito municipal.

-Por estas fechas estrenaba Collía su iluminación pública con media docena de bombillas, tres San Martín de Bada y una el barrio de Arriondas conocido como de Gaspar Llerandi, en La Sala.

-Y sería en el mes de mayo de 1949 cuando se iniciase el derribo de los edificios para -definitivamente- hacer el patio escolar (hoy plaza García Dory) e iniciar la cimentación de la futura plaza cubierta, paro lo cual hubo que rellenar el que era conocido como “Pozo de las Ranas” que se encontraba en dicho lugar.

Camino de piedra excavado en Cuadroveña y muro posiblemente utilizado como cierre del más que probable monasterio que tuvo el pueblo, hoy dedicado a Hotel Rural.

-Como el Ayuntamiento no disponía de medios económicos suficientes tomó las siguientes medidas:

1.º Implantar la prestación personal obligatoria a todos los varones de los pueblos de Arriondas y de Castañera.

2.º Declarar como urgentes y extraordinarios los trabajos y servicios respecto a la plaza cubierta, con los derribos de los edificios pertinentes, incluyendo los medios de transporte dedicados a tales fines, de acuerdo con la Ordenación Provisional de Haciendas Locales.

3.º Solicitar al Gobierno Civil 600 litros de gasolina para los arrastres de piedras y tierras destinados a rellenos y plaza cubierta.

Aquellos primeros meses del nuevo alcalde José Manuel Ruiz Portilla ya dejaban entrever que su mandato dejaría huella en el concejo que contaba con 9.447 habitantes.

Así:

-El “Pozo de las Ranas” -próximo al parque municipal- fue rellenado con los escombros de los derribos de los edificios y naves próximos a las escuelas.

-Se decidió abrir la que hoy es conocida como Calle el Salmón, que parte de la Plaza Venancio Pando (entre el Ayuntamiento y los ríos Sella y Piloña), la cual ocuparía algunos terrenos propiedad de Obdulio Llano.

-La construcción de la Plaza de Abastos y relleno del citado pozo fueron presupuestados en 207.000 pts.

El barrio de La Sala en la actualidad.

-La ampliación del abastecimiento de aguas sumaría 70.000 pts.

-El riego asfáltico de la Plaza Venancio Pando, el quiosco de la música y el nuevo arbolado consumirían 30.000 pts. más.

-Asfaltar el acceso a la Plaza de Abastos, 15.000 pts.

-Explanar, rellenar y cercar el patio escolar, 25.000 pts.

-Transformar el parque de La Llera en un parque municipal, 40.000 pts.

-Comprar de El Llerón de El Barco a María Pando de la Fuente y a su esposo Santiago Cueto Rivero para destinarlo a feria de ganados, 100.000 pts.

(La precaria situación económica municipal no permitiría adquirir las dos hectáreas y media de estos terrenos de El Barco en este año 1949, y deberían esperar a los inicios del año 1953 para lleva la idea a buen fin).

-El muro de protección de los terrenos destinados a proteger la nueva calle próxima al mercado supondrían 25.000 pts. y contaban con una aportación del Estado de un 25%.

-Comprar un solar para construir un grupo de viviendas para los maestros de la villa tenía un presupuesto de 30.000 pts.

-El Ayuntamiento aportaría a la Diputación 75.000 pts. para construir 12 km. de carreteras para varios pueblos, según su necesidad y conveniencia.

-Nada menos que 470.000 pts. estaban destinadas a levantar cuatro grupos de escuelas -y sus viviendas para maestros- en los pueblos donde más urgencia tuviesen, siempre que los vecinos cediesen los terrenos y se involucrasen en el arrastre de los materiales necesarios.

-Añadían los proyectos técnicos (15.000 pts.); escrituras, acuerdos con el Banco de Crédito Local de España (20.000 pts.); imprevistos (20.000 pts.); gratificaciones a funcionarios de acuerdo con la ley (11.420 pts.).

Año 1949. Seis bombillas se colocaron en Collía por primera vez como iluminación pública.

¿Cómo pensaban reunir tal cantidad de dinero? Pues mediante subvenciones especiales del Estado, donativos de particulares, contribuciones especiales y el superávit de 40.000 pts. que tenían del año 1948, pero aún les faltaban casi 800.000 pts. que solicitaron como préstamo bancario al 4% y a pagar en cincuenta años.

Así lo acordaron por unanimidad, sin atender a la banca privada que les cobraba más intereses.

-El proyecto de la Plaza de Abastos se le encargó al arquitecto Julio Galán Gómez, el mismo que había dirigido las obras de las escuelas graduadas, además de otros varios proyectos municipales. Había nacido en La Coruña en 1908 y falleció en Milán (Italia) en 1975.

Este arquitecto municipal había obtenido el título en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, en Madrid y ya tenía un notable prestigio. Entre sus muchos trabajos se encuentran la reconstrucción de más de una decena de sedes de las cajas de ahorros de España tras la Guerra Civil, o el nuevo edificio de la sede central de la Caja de Ahorros de Asturias, en Oviedo, en la plaza de la Escandalera. Para levantar este singular y emblemático edificio se presentaron diez anteproyectos en mayo de 1952, siendo elegido el de este arquitecto. Volveremos a encontrarnos con él en la reforma de la plaza Venancio Pando, así como en el proyecto para la nueva Casa Consistorial de Arriondas, ya en 1958.

Julio Galán Gómez también fue el arquitecto municipal del Ayuntamiento de Langreo.

-Como la bovedilla para el techo de la citada Plaza de Abastos no era posible encontrarla en menos de cuatro meses, Galán les propuso cambiar esa parte del proyecto y colocar madera y teja, añadiendo también el antiguo edificio del conocido como “Auxilio Social”.

-Sesenta y un vecinos prestaron 88.000 pts. al Ayuntamiento a un interés del 3%, cuyos nombres y cantidades se conservan en el archivo municipal, como las 10.000 pts. de José Tarapiella, 5.000 pts. de Francisco Fernández de la Fuente, otras 5.000 de la empresa hidroeléctrica ERCOA, la misma cantidad de Isidro Fernández Abarca, y el resto -en su mayoría- entre 1.500 y 500 pts. Cantidades que fueron depositadas en el Banco Herrero de Arriondas.

Año 1949. Tres bombillas fueron colocadas por vez primera en el pueblo de San Martín de Bada.

-En el mes de junio se convocó a una reunión a los vecinos de Cuadroveña para negociar con ellos la cesión de aguas sobrantes de su manantial de «La Gascona» con el fin de reforzar el deficiente suministro que llegaba tanto a Arriondas como a Castañera.

La comisión quedó formada por: Francisco Molina Cortés, Belisario Acebal Blanco, Severino Vázquez Gutiérrez, José Antonio Barquín Abascal, Ramón González Blanco y Manuel Álvarez García (éste último como alcalde de barrio de Cuadroveña).

Las condiciones que pusieron fueron que cedían todas las aguas del manantial de «La Gascona» desde las cinco de la tarde a las nueve de la mañana entre el 22 de octubre y el 21 de abril (ambos inclusive) y por un tiempo indefinido; así como desde las ocho de la tarde hasta las ocho de la mañana entre los días 22 de abril y 21 de octubre, también por tiempo indefinido.

El Ayuntamiento debería nombrar por cuenta municipal a un empleado del pueblo de Cuadroveña para que se encargase de abrir y cerrar el paso de las aguas.

El Ayuntamiento se comprometía también a construir un lavadero en dicho pueblo en las mejores condiciones.

Debo añadir que la fuente de Cuadroveña se llamase “La Gascona” no es de extrañar, pues serían centenares los peregrinos procedentes de tierras francesas que pasasen por el lugar camino de Santiago, al igual que por Huexes, donde su fuente “El Haya” (o “Yaya”) muestra una vieria de piedra incrustada en ella.

Cuando el párroco de Borines D. Diego Francisco de Peón Valdés -el 13 de marzo de 1774- responde a una encuesta que le remitió el geógrafo Tomás López, afirma que “los caminantes seguían el camino real principal que va de la villa de Cangas a Oviedo, todo llano a excepción de tres o cuatro repechos de poca consideración”, y -en el Concejo de Parres- se utilizaba también el camino a media ladera que unía Cuadroveña, Nevares, Castiellu, Sorribes, Cereceda, Miyares, Pintueles, Lodeña, Coya y Nava.

Por otra parte, cuenta Eduardo Martínez Hombre en su libro “Noticias de un peregrino de Oviedo a Covadonga” que -en el verano de 1759- el capitán ovetense Cipriano G. Santirso encontró a un buscador de tesoros que se dirigía a Cuadroveña a examinar unos muros muy antiguos y que su intención era trasladarse después a Nevares, como zahorí que era para fabricar una complicada conducción de aguas, el cual iba con un perro y llevaba una mula cargada con cuatro cajas alargadas llenas de herramientas.

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