EL RECUERDO DE PEDRO MENÉNDEZ UNE A LAS CIUDADES QUE MARCAN SU BIOGRAFÍA • LA CELEBRACIÓN DEL 501 ANIVERSARIO DEL NACIMIENTO DEL MARINO AVILESINO ALIMENTA LAS LLAMADAS A LAS COLABORACIÓN

LA CRONISTA OFICIAL DE AVILÉS, JOSEFINA SANZ, RECORDÓ QUE DEJÓ LA ENCOMIENDA DE LA LOCALIDAD EN LA DOTE DE SU HIJA CATALINA MENÉNDEZ DE AVILÉS

Enrique Riestra, Javier Ramírez, Tomás Lorenzo, Mariví Monteserín, Tracy W. Upchurch, Gema Igual, Héctor Pons y José Pastrana rodean al busto de Pedro Menéndez. / MARÍA FUENTES

La colocación de una corona de laurel por los alcaldes de Avilés, Mariví Monteserín, y San Agustín de la Florida, Tracy W. Upchurch, recordaron ayer el 501 aniversario del nacimiento de Pedro Menéndez en un acto con el que Avilés cerraba las celebraciones por el quinientos aniversario del nacimiento del marino.

El último de los sesenta actos organizados entre 2019 y 2020 tuvo mucho de historia y también de futuro. La primera vino dada por la presencia de representantes de alcaldes de todas las ciudades vinculadas a la biografía del Adelantado de La Florida. Tan sólo faltaron a la cita Sevilla, por razones personales, y Sanlúcar de Barrameda, por la primera visita oficial de los Reyes de España al municipio.

La presencia de Avilés, lugar de nacimiento, es de sobra conocida, al igual que la de San Agustín de La Florida. Ayer, su regidor, Tracy Upchurch, recordó como su padre, Hamilton Upchurch, había firmado el hermanamiento con Avilés. Santander, representado por su alcaldesa, Gema Igual, fue el lugar de su óbito y Javier Ramírez, concejal de Mar y Recursos Humanos de Laredo, explicó los motivos de la presencia del concejo cántabro. Hace quinientos años era una importante base naval para la Armada española, por la que Pedro Menéndez aparecía con cierta frecuencia. Incluso una vez se percató de una tormenta y ordenó que Felipe II se trasladase a puerto lo antes posible para evitar males mayores ante una galerna que provocó importantes daños en la flota.

Otra tormenta explicó la presencia del alcalde de Llanes, Enrique Riestra. Fue la llevó al puerto llanisco la nave que trasladaba los restos mortales de Pedro Menéndez, que permanecieron diecisiete años en la villa.

En medio de tanta mar océana, Santa Cruz de la Zarza representa la excepción. Este pueblo «ofrece otros líquidos que seguramente le gustaban más a don Pedro Menéndez», comentó su alcalde Tomás Lorenzo en alusión a sus vinos. Pero el pueblo castellano manchego fue muy importante para el marino, ya que fue su comendador desde 1568 hasta su muerte. La cronista oficial de Avilés, Josefina Sanz, recordó que dejó la encomienda de la localidad en la dote de su hija Catalina Menéndez de Avilés, lo que evidencia la importancia de la villa para el avilesino.

La presencia de Mahón, representado por su alcalde, Héctor Pons, y el Consejo Insular de Menorca, representado por José Pastrana, se debe a otra circunstancia histórica como fue la emigración de unos 1.700 menorquines, la mayoría de Mahón, a La Florida, en el siglo XVIII por las promesas de un futuro mejor. En realidad, les esperaban unas condiciones de semiesclavitud y en cuanto pudieron huyeron y se asentaron en San Agustín, donde los ‘minorcans’ se integraron en la sociedad sin renuncian a su identidad.

Toda una red vinculada por Pedro Menéndez y donde ayer se reafirmó la necesidad de seguir colaborando para el futuro conservando los «valores de Pedro Menéndez».

Tras la ofrenda floral y el menú de Pedro Menéndez, la ciudad cerró los actos de la jornada con una cena organizada por la Asociación de Vecinos de Avilés Centro y Aunando Fronteras recreando la época de Pedro Menéndez.

Fuente: https://www.elcomercio.es/ – FERNANDO DEL BUSTO

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