LA QUEMA DEL RASPAJO DE LAS TORRES DE COTILLAS, UNA EXCELENCIA TURÍSTICA EN LA REGIÓN DE MURCIA

COMO DESTACA EL CRONISTA OFICIAL DE LA VILLA RICARDO MONTES EN LAS TORRES DE COTILLAS (‪1450-1914), LAS FIESTAS PATRONALES GIRABAN EN TORNO AL FRUTO DE LA VID

La tradición de la Quema del Raspajo de Las Torres de Cotillas es hoy día una celebración multitudinaria, consolidada y claro referente etnográfico- que, discurriendo en la Explanada del Maestro Ángel Palazón, en el último domingo del mes de agosto, sirve de colofón y broche apoteósico de las fiestas patronales del municipio.

Catalogada como una ceremonia de carácter purificativo, tiene una doble inspiración: la cristiana, para ver en el fuego el elemento propicio con que destruir el pasado malévolo sobre el que se edifica el presente renovador del alma, proyectando una idea de vida y salud, de transformación, regeneración, enmienda o muerte del hombre viejo víctima del pecado y el nacimiento en su lugar del hombre nuevo redimido por la fe; y la pagana, dotada de esa mentalidad -que se remonta a la noche de los tiempos- donde el fuego procedía del Sol, del que era su representante sobre la tierra, de él vería surgir la fuerza para facilitar el crecimiento de las cosechas y, consecuentemente, el bienestar de los hombres y animales.

Y, hablando de cosechas, en Las Torres de Cotillas, hace apenas un siglo un pueblo que vivía de la uva, las fiestas patronales, como destaca el Cronista Oficial de la Villa Ricardo Montes en su trabajo de investigación histórica «En torno a la vid y la fiesta de «El Raspajo» en Las Torres de Cotillas (‪1450-1914″, giraban por aquel entonces en torno a este fruto ya que acontecían tras la vendimia, en la primera quincena del mes de octubre -hasta el año 1969, que se trasladaron a fechas de agosto- siendo el acto central del festejo el ofrendar el primer mosto de la recolección a Nuestra Señora de la Salceda.

Una Quema del Raspajo de naturaleza mágica, espiritual y trascendente que recrea, rescata un pasado memorable que define no pocos aspectos de la identidad de nuestro municipio. Considerando por ello este hito como una preclara manifestación cultural, religiosa, etnológica y turística de indudable categoría y destacable repercusión regional, un acontecimiento singular y relevante como foco de atracción de vecinos y visitantes. Y, teniendo presente además la raigambre tradicional, diversidad y carácter peculiar y definido de un evento que remonta su origen al año 1882, según atestiguan los documentos históricos que, relativos al respecto, a fecha de hoy se conservan, el ayuntamiento de la localidad, a iniciativa de una reciente moción plenaria suscrita por concejales de su Corporación Municipal, se solicita a la Consejería competente del Gobierno autonómico la declaración de tal evento de Fiesta tanto de Interés Turístico Regional como de Excelencia Turística.

Que sirvan estas líneas de espaldarazo a esa propuesta que define lo mucho y bueno que se hace y celebra en Las Torres de Cotillas. Adelante, pues.

Fuente: https://www.murcia.com/ – Juan José Ruiz Moñino

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