UN «SOLDAU» QUE ERA «MUYER» Y UN BACALAO CUARTELERO

POR JOSÉ ANTONIO FIDALGO SÁNCHEZ, CRONISTA OFICIAL DE COLUNGA (ASTURIAS)

Bacalao cuartelero.

Un ciego recitando coplas.

Ahora -ya se sabe- las noticias erótico-picardiosas, las «cornamentas matrimoniales», las «conexiones múltiples» y las «manualidades afectivas» (en frase de una colaboradora televisiva) tienen su espacio en ciertos programas que muchos llaman «basura» y otros «cultura siglo XXI».

Antaño, pero no tanto, ese «quehacer» se reservaba para un periódico semanal («El Caso») y para «los ciegos de las coplas » que, mercado tras mercado y fiesta tras fiesta, recorrían pueblos y villas canturreando romances de asesinatos, amores, infidelidades matrimoniales, etc., etc.

Estas coplas empezaban pidiendo atención al público, continuaban con la descripción del suceso y finalizaban con una moraleja de advertencia y consejo.

Les transcribo una COPLA DE CIEGO referida a un «sucedido que sucedió» en Asturias y que gentes mayores aún recordarán.

«Pongan atención, señores, / a lo que voy a explicar;
un caso que sucedió / con un joven militar.
En un pueblín asturiano / a una niña que nació,
sus padres en el momento / la vistieron de varón.
Y según la gente dice / esa familia tenía
un pariente que es muy rico / y era tío de la niña.
Pero este señor tan rico / a la familia le habló
que su fortuna sería / para el primer hijo varón.
Entonces aquellos padres / llevados por la codicia
la vistieron de varón / ocultando que era niña
JULIO le ponen por nombre / siendo JULIA el verdadero;
y al cumplir los cinco años / ya lo mandan al colegio.
Estudiaba con afán / en aquel mismo colegio;
y allí todos le apreciaban / por su buen comportamiento…»

Para no alargar el romance les resumo que JULIO (siendo JULIA), y ya jovencito, «sacó el carnet de conducir» y se alistó voluntario a «la mili», siendo destinado al Parque Automovilístico de Valladolid:

«De chófer para su coche / un superior le cogió,
cumplió con él su deber / con toda buena intención.
Julio dormía en cuartel / con todos sus compañeros
y todos le querían mucho / por su buen comportamiento.
Tenían sus varias bromas / como pueden comprender;
pero nadie descubrió / de que JULIO era MUJER.

En cierta ocasión robaron la cartera a uno de los soldados y el coronel, para descubrir al ladronzuelo, ordeno que todos se desnudaran para, así, inspeccionar las ropas. JULIA, que era JULIO, se negó:

«¡Vamos,obedece Julio; / no te hagas el remolón;
no vayas a quedar mal / por descubrir a un ladrón!
Julio así le contestó: Yo no me desnudaré;
sepa usted, mi coronel / QUE YO SOY UNA MUJER.”

Tras describir la sorpresa y estupor de los presentes, el romance finaliza así (en este caso, sin moraleja):

«Aquí termina la historia / de este caso tan extraño,
ocurrido hace muy poco / con una MUJER SOLDADO.»

Recuerdo que siendo yo Alférez de Ingenieros en Salamanca conocí a oficiales y jefes con mando en el Regimiento que sabían de este caso y me facilitaron datos muy concretos acerca del mismo; datos que, lógicamente, digamos que «ya olvidé». De lo que sí guardo un muy recuerdo es de un BACALAO CUARTELERO que preparaban extraordinariamente en la Residencia de Oficiales. Esta receta NO LA OLVIDÉ:

En una bandeja de horno distribuyan aros de cebolla y rodajas de tomate muy finos, coloquen encima los lomos de bacalao (desalado previamente en agua durante 48 horas) y horneen a unos 180-200º C hasta que el pescado esté bien hecho, pero muy jugoso (asen primero por una cara y luego denle la vuelta).

Tengan preparada una salsa de tomate frito (pueden utilizar las que se ofrecen en conserva) , edulcórenla con un poco de azúcar y «bautícenla» con un «asperges, me Dómine» (un chorrín) de brandy o de güisqui..

Otro «golpe de horno», un espolvoreo de peregil… ¡y a comer!

Y para con ello un buen vino tinto de CANGAS DEL NARCEA bebido en «cachu» (cuenco) de castaño.

Espero que haya despertado recuerdos en muchos de ustedes y que los jóvenes se rían un poco con nuestro «Sálvame» de entonces.

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