TOMA DE POSESIÓN DE D. FRANCISCO CERRO CHAVES COMO ARZOBISPO DE TOLEDO

POR JOSÉ ANTONIO AGÚNDEZ, CRONISTA OFICIAL DE MALPARTIDA DE CÁCERES

¿Qué os cuento? Pues que todo sucedió en orden a lo previsto. Asistimos con placer y sano orgullo a un día histórico que permanecerá mucho tiempo en nuestras retinas: la toma de posesión de D. Francisco Cerro Chaves como Arzobispo de Toledo.

Dos autobuses de malpartideños se desplazaron a la capital castellanomanchega para estar presentes en esta solemne ceremonia. En la catedral primada esperamos la llegada del arzobispo electo que había sido recibido previamente por la alcaldesa de Toledo y la corporación municipal en la Puerta Nueva de Bisagra.

Posteriormente, en la puerta de Reyes, principal del templo catedralicio, fue cumplimentado por el Presidente de la Comunidad, Sr. García-Page y por el Nuncio de S.S. el Papa en España. el filipino Bernardito Auza.

Tras saludar al colegio de consultores y cabildo, el deán le dio a besar el «Lignum Crucis», un crucifijo con un fragmento de la Cruz de Cristo en cuyas manos, bajo palio, portó el arzobispo electo por el interior de la catedral que se hallaba engalanada y abarrotada de gente. La celebración eucarística contó con la presencia de cinco cardenales (Cañizares, Blázquez, Rouco Varela, Osoro y Bocos), ocho arzobispos, 31 obispos, además de cientos de presbíteros, religiosas y religiosos, una nutrida representación de autoridades de todos los estamentos (entre ellos el presidente Fernández Vara, el secretario del PP en Extremadura Fernando Manzano, los alcaldes de Cáceres, Coria y Malpartida, etc.), además de toda su familia (hermanos, hermanos políticos y sobrinos) y allegados en pleno, colaboradores del obispado y numerosos fieles venidos de sus tres diócesis de referencia, Toledo, Valladolid y Coria-Caceres.

Después de iniciada la ceremonia y tras la alocución del arzobispo saliente Monseñor Braulio Rodríguez Plaza y del Nuncio, se leyeron las Letras Apostólica o bula mediante la cual el Papa Francisco nombró el pasado 27 de diciembre Arzobispo Electo a Monseñor Cerro, tras lo cual, obedeciendo el mandato papal, su predecesor invitó a ocupar la cátedra arzobispal a D. Francisco y le entregó el báculo como símbolo de la transmisión de la sucesión apostólica y continuidad pastoral.

Fue el emotivo momento en el que D. Francisco dejó de ser electo para convertirse en arzobispo titular de la Archidiócesis toledana, hecho que se recibió con aplausos por parte de todo el público asistente.

En el transcurso de la celebración, el nuevo arzobispo plasmó en su homilía, de la manera personal como sabe hacerlo, las claves que dirigirán su misión al frente de esta silla y que no son otras sino las de continuar la labor que ya emprendió de enseñar a los que le rodean que el corazón de Jesús es la verdadera fuente para evangelizar a los pobres -su lema episcopal-.

Sus sobrinos Alberto y Lourdes ofrecieron en nombre de la familia y la comunidad de fieles el pan y el vino que luego iban a ser consagrado sobre el altar. Toda la celebración estuvo magníficamente acompañada por la interpretación del coro, capilla y seises catedralicios.

Una vez terminada la misa, el Arzobispo saludó, uno por uno, a todos los asistentes que quisieron acercársele teniendo la delicadeza de, en el Altar Mayor, fotografiarse con el nutrido grupo de malpartideños que habían deseado acompañarle. Fue este el momento en el que el alcalde Alfredo Aguilera le hizo entrega, en nombre del Ayuntamiento y el pueblo, de un obsequio consistente en el árbol genealógico de la ascendencia malpartideña de Monseñor Cerro Chaves, según el estudio elaborado por el cronista oficial que les habla. Felicitaciones a todos los que hicieron posible un día tan repleto de emociones.

Todavía restó tiempo para disfrutar de esta histórica y artística ciudad Patrimonio de la Humanidad. De lo que pase a partir de aquí, sólo Dios tiene las llaves.

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