JUAN ANTONIO SÁNCHEZ PIÑERO, EL PASTOR

POR MANUEL GARCÍA CIENFUEGOS, CRONISTA OFICIAL DE MONTIJO Y LOBÓN (BADAJOZ)

Hoy evoco la entrevista que le hice en septiembre de 2006 para el periódico Crónicas de un Pueblo. En la introducción escribí: “Siempre ha estado con el ganado, a pesar de que las cuentas se le dieron bien, pero no quiso estudiar. Viene de una dinastía ganadera, desde su abuelo paterno. En “La Centinela”, tiene su majá; quinientas ovejas y cinco perros. Galindo, Niña, Chispa, Rocky y Curro. Dice que con llamar a los perros, dar un silbío y un grito: “Yahiiiiiiiiii”, las controla.

Asegura que el precio de venta de los corderos está muy mal, puesto que se están vendiendo a precios de hace quince años. Antes, con la lana del esquileo, un pastor pagaba la renta de la finca. Con doscientas ovejas sin subvención se vive mejor que ahora con quinientas con subvención. Aunque Juan Antonio afirma, que sin las subvenciones habríamos tirado el ganado.

Cada vez hay menos pastores, es una profesión que no la quiere nadie. Declara que hay que estar de sol a sol, mientras que un hombre sale al campo a las siete de la mañana y al mediodía está en su casa con el jornal. Pronto, tal vez dentro de poco, no sabe cuándo, dejará todo.

Juan Antonio Sánchez Piñero, el Pastor, es un apasionado del fútbol. Un fiel aficionado de la UD Montijo y del Real Madrid. Considera que Juanito Carretero ha sido el único jugador de la U.D. Montijo que, cuando estaba inspirado, puso muchas veces a la afición de pie”.

Me comentó en la entrevista, que su otra pasión es el flamenco. Aunque no se las da de cantaor. El Jueves Santo, fiel a una promesa hecha a sus hijas, todos los años, se pone frente a la imagen del Cristo de la Agonía para cantarle con devoción y pasión “La Saeta”. Juan Antonio Sánchez Piñero siente devoción por la Patrona de Montijo, Ntra. Señora de Barbaño, a la que le hizo, según cuenta, tres fandangos: “Hay una ermita chiquita, en la orilla del Guadiana, hay una ermita chiquita donde está mi soberana. Donde está mi virgencita de Barbaño y montijana”. “Te llevo en el pensamiento, en lo bueno y en lo malo, te llevo en el pensamiento, como soy muy buen montijano, siempre te llevo muy dentro, Virgencita de Barbaño”. “A mi Virgen de Barbaño un fandango le canté, a mi Virgen de Barbaño, y tanto la emocioné que me contestó llorando que lo cantara otra vez”.

Sin Comentarios.

Responder

Mensaje