UN ARROCÍN DE CUARESMA

POR JOSÉ ANTONIO FIDALGO SÁNCHEZ, CRONISTA OFICIAL DE COLUNGA (ASTURIAS)

Esto de la Cuaresma, entre penitencial y folclórica, tiene su gracia y sus historias. Son muchas las anécdotas que pueden contarse acerca de los «trucos de conciencia» que los fieles devotos (aparentemente) utilizaban para saltarse la prohibición eclesial en días de ayuno y/o de abstinencia.

.- ¿Rompe el ayuno -preguntó a Roma un sacerdote del norte canadiense, donde el frío es impresionante- si un trabajador, muy de mañana, se desayuna con un buen tazón de chocolate caliente? «Eos, qui hoc faciunt, non inquietandos», respondió Roma. Respuesta que, en lenguaje vulgar viene a decir : «¡Dexai a esa xente en paz y no yos toquéis los perendengues!».

.- ¿Y tomar un tazón de caldo calentín elaborado con «cubitos de pollo Magie»? Respuesta eclesial: No consta científicamente que tales cubitos de pollo se hagan con pollo.

.- ¿Los caracoles, las ancas de rana, los patos… son carne o, si no lo son, pueden comerse en días de abstinencia? Respuesta: Se entiende por carne la parte comestible de aquellos seres animales que nacen y viven en la tierra o sobre la tierra; no la de los que nacen y viven en el agua o sobre el agua.

Bueno, bueno… Pues con estos tres ejemplos tengo «apoyo moral» suficiente para recomendarles en estos días de penitencia (si es que aún quedan gentes que cumplan los preceptos eclesiales) un platín muy «ad hoc» que sea apetitoso, apetecible y no muy caro.

¿De qué se trata? Pues de un ARROCÍN «PROBE» QUE ESTÁ MUY «RICO». En esto de la cocina, el contrasentido siempre tiene sentido.

Miren ustedes. El arroz -si lo compran de «marcas blancas» en un supermercado de garantía- suele tener muy buen precio y ofrecer una calidad media-alta. Calidad que mejora si sus «acompañantes» le regalan aroma y sabor.

De momento, hay marisquinos que aún están a un precio asequible. Tales son, por ejemplo, las NAVAJAS (muergos, llongueirons) de cultivo en el extranjero, que se ofrecen entre 6 y 7 euros/kg; o los mejillones de Galicia, cuyo precio ronda los 2-3 euros/kg. Los langostinos congelados, de tamaño medio (40-60 piezas) se ofrecen en cajas de 800 g a unos 7 euros.

Hagamos números:

– 500 g de arroz: 80 cts. de euro

– 500 g de navajas: 3 euros

– 1 kg de mejillones: 2,50 euros

– 12 langostinos: 2 euros

Total en materia prima para 4 personas: 8,30 euros

¿Cómo hacerlo? En el restaurante virtual CASA PRUDO se preparó así:

.- En agua, con un chorro de vino blanco, se cuecen los mejillones. Una vez que abren las valvas, se retiran del fuego, reposan, se selecciona la carne y se cuela el caldo (que se reserva).

.- Se hace lo mismo con las navajas, pero, en este caso, se elimina aquella parte de la «chicha» que es como una bolsita negra con arenilla.

.- En una sartén con aceite, al fuego, se doran dos dientes de ajo muy picadinos y , ya en su punto, se añaden los mejillones, la navajas y las colas de los langostinos (sin «caparazón»). Rehoga todo muy bien y de inmediato se agrega un majado de perejil fresco desleído en el agua de cocción de los mejillones y navajas.

.- En olla se cuece el arroz con el caldo obtenido al freír las cabezas de los langostinos y, aplastadas, complementado con agua y medio cubito de concentrado de pescado. Se colorea con azafrán. Ha de quedar bien hecho, pero con grano entero, y una textura entre caldoso y meloso.

– Se mezclan arroz y mariscos con su salsa, reposa unos minutos… ¡y a comer!

Para beber, un albariño de Galicia o de Cangas del Narcea (¡que sí, que en Cangas también se laboran vinos blancos riquísimos) o una fresca sidra natural o «achampanada», que decimos los «vieyos».

Ante cualquier duda de presentación, ahí tienen la «semeya» que, sobre este plato, «fizo el mio fíu».

Sin Comentarios.

Responder

Mensaje