CASINOS TIERRA DE ARTISTAS: DÍA MUNDIAL DEL TEATRO • EL DÍA MUNDIAL DEL TEATRO FUE CREADO EN 1961 POR EL INSTITUTO INTERNACIONAL DEL TEATRO (ITI), ORGANISMO DEPENDIENTE DE LA UNESCO

POR SALVADOR MURGUI, CRONISTA OFICIAL DE CASINOS (VALENCIA)

El Día Mundial del Teatro fue creado en 1961 por el Instituto Internacional del Teatro (ITI), organismo dependiente de la Unesco. Pero el teatro ha marcado la vida y las épocas de nuestros pueblos. Recordando conversaciones con personas que vivieron a primeros de siglo, ya nos cuentan anécdotas que surgían en los ensayos y las funciones de teatro que se representaban en Casinos.

«El Campanero de San Pablo: drama en cuatro actos precedido de un prólogo» obra escrita por Joseph Bouchardy ya se representaba en Casinos, en el Cine Moderno, en la década de los años 1930, el director de escena era Eleuterio Usach, y los artistas eran entre otros Melchora Tortajada, María Gálvez, Doloretes Pons, Concha Pons, José María Llorens, Nicasio Asunción (al que le daba huevos batidos para que no se acatarrara), Pilar Hernández, Telesfora Romero y un largo etcétera de hombres y mujeres que lo daban todo sobre las tablas, para divertir al pueblo de Casinos.

Con pocos medios, desde la calle del pozo público que había una rueda, la llevaban al teatro para dar tormento a Melchora Tortajada, que la ataban en cadenas y correas, teniendo en una escena que responder a la pregunta: «¿-Juráis decir la verdad nada más que la verdad? Si lo juro ¡Soltarme por el divino Jesús que murió en el Calvario!» Todo el teatro estaba llorando ante la crueldad del momento.

Otra de las funciones esperadas cada año por Navidad, era el Belén, interpretando «La hora de la redención o la derrota de Satán»: Drama histórico, sacro lírico en cuatro actos y un epílogo. Para representar esta obra, participaban desde la banda de música de la U.M.C., voces solistas, los coros, comparsas, los telones de viuda de Pastor de Benimamet, la tramoya con los mínimos recursos, las luces que eran bombillas de cien vatios, colgadas de aquellas tiras de madera que pendían con cuerdas de pita desde las vigas metálicas de arriba del escenario; el vestuario era el adecuado para cada cuadro, que normalmente se preparaba en casa de cada artista, todo con medios muy rurales pero muy actuales. Es difícil nombrar a todo el elenco, ya que estos belenes empezaron a representarse a primeros de siglo, y estuvieron en marcha hasta mediada la década de los sesenta, cuya representación corría a cargo de las Hijas de María, o Clavariesas.

Aún se recuerdan las actuaciones brillantes de los personajes que escenificaban a Herodes que fue representado por Nicasio Asunción, José Hernández, Salvador Marqués Rodilla, Rafael Usach; San Miguel: Andrea García, o el mismo Satán, José María Llorens, Adelmo Esteban, Pascual Cebriá, Antonio Sagaseta; Manuel Jorge representando a San José y Mª Paz Muñoz a la Virgen María cuantas personas pasaran por el recuerdo de la historia en estos momentos, cuantos nombres que llenan esa lista de artistas.

Hay una anécdota de aquellos belenes que lo refería María Barber, Obrera de la Cruz, que era la apuntadora: «Con la trementina que usaban para la escena del infierno, hacían humo negro; los niños y jóvenes cuando no salían a la escena, estaban por debajo del escenario y hacían fuego para enfadarme. Como yo estaba dentro de la concha del apuntador y no podía moverme, cuando terminaba la función, salía de aquella concha con toda la cara negra. Hoy lo recuerdo con risa, entonces me hacían enfadar, pero la verdad es que aquellos años en Casinos, fueron una bendición del cielo.«.

Los años 1952 y 1953 del pasado siglo, también fueron muy prolíficos en cuanto a representaciones teatrales se refieren, los Clavarios del Santísimo Cristo de la Paz, hicieron teatros en calificados como «Gran acontecimiento artístico», en el que intervenían Amparin Triguero, Milagritos Ferrando, Pepita Walquiria.

En otro de los carteles que anunciaban el evento se lee: «Salón Moderno, Casinos, el más grande acontecimiento teatral de la temporada para el 9 de noviembre a las 9 de la noche. Los Señores Clavarios del Santísimo Cristo de la Paz tienen el honor de presentar con toda solemnidad como broche para cerrar la campaña Benéfico-Teatral, la preciosa comedia en tres actos original de los celebradísimos autores L. Navarro y Torrado: <Dueña y Señora> Magnifica presentación de la primerísima actriz Modestita Calandín, colaborando acertadísimamente: Enrique Genovés y J. Hernández”. Reparto: Doña Mercedes: Carmen Jarrín, Visi. Trini Navarré; Julián: Vicente Severino; Beatriz: Dolores Fernández; Tonecha: Modestita Calandín; Don Ricardo Saturnino Pons; Luis. Enrique Genovés; Don Fernando: Paco Pomer; Rosario: Clotilde Sola; Apuntador: Eusebio Soriano; Traspuntes: M. Murgui y J.J. Murgui; Tramoyista: Vicente Ibáñez; Dirección: Don Ernesto Mondria, Secretario del Ayuntamiento de Casinos.» Tengamos en cuenta que las fiestas eran en diciembre, por eso la campaña se cerró en noviembre.

Aquellos teatros tuvieron tanto éxito, que en una representación, se derrumbó el escenario, por el sobrepeso que tenía que soportar, menos mal que solo hubo que lamentar la rotura de algún que otro brazo.

No podemos olvidar que esos años se representaban en la calle de san Vicente, los recordados Miracles de San Vicent: «El Miracle del mocadoret» y además se interpretaban piezas teatrales como: Deixam la dona, Pepet; La Java; La familia del tío Melero; Sanc Valenciana; El punt de cañamaso; Colombaire de profit; La barraqueta del Nano, y un apoteósico fin de fiesta con la música de Enrique García y las poesías de Enrique Genovés.

Los artistas eran Salvador Marqués García, Salvador Murgui Hilario, Vicente García Llorens, Rafael Usach Muñoz, José Soriano García, Pepita Murgui Genovés, Maruja Pérez, José Asensio, Vicente Faubel, Carmen Llorens, José Fernández, Amalia Marqués… Estos momentos históricos son recuerdos compartidos con el que fue apuntador Custodio Marqués Rodilla, que aún recuerda anécdotas de la época. Recordamos también las veladas culturales que promovía la Unión Musical Casinense, años grabados con notas de humor y cultura.

Los años sesenta, también fueron exitosos con los teatros del Patronato Parroquial, Rafael Sempere, Mari Corbí y Enrique Genovés, pusieron en escena «El baile», obra de teatro escrita por Edgar Neville y estrenada en Bilbao el 22 de junio de 1952. A esta obra sucedieron muchas más como «La Dama del Alba» de Alejandro Casona, en la que intervinieron muchos artistas de Casinos, Pepe Pomer, Carmen Muñoz, Visi Esteban, Rosario Comeche, Rafael Murgui, Carmen Sánchez Genovés que eran los tres niños que salían… lista interminable de artistas.

Llegamos a los años ochenta, recordamos los teatros de la Cruz Roja de la Juventud: «Als bous de Castelló», o los teatros de los Clavarios de 1985, donde se representó la zarzuela de Alberto Martín: «Taronches de Corbera», o la revista de Lina Morgan: «Vaya par de gemelas».

Más de veinte actuaciones en un prodigioso año y haciendo un salto en el tiempo, llegamos al siglo XXI, con ese Auditorio de la U.M.C. donde cada año, nos sorprenden los actores con esos Musicales, dignos de los mejores escenarios de Madrid, Londres o Nueva York.

Por todas, por todos, por aquellos que nos dejaron ese legado, escribo esta crónica en el Día mundial del Teatro. Solo unas pinceladas son suficientes para dejar constancia que Casinos es tierra de artistas, tierra de genios que han sabido con el tiempo aferrarse a la cultura y dejar la huella sentimental de que todos somos artistas del mundo.

Sin micrófonos, con pocos medios y menos recursos Casinos ha sido y es un buen ejemplo del arte y la cultura que ha sabido transmitir para colmar la sed cultural de un pueblo que sabe progresar culturalmente: ¡Mamma Mía!, Hoy no me puedo levantar, Más de cien mentiras, Los Miserables, Grease, La bella y la Bestia o Cabaret, son la mejor tarjeta de presentación que como artistas podemos presentar.

Fuente: https://www.elperiodicodeaqui.com/

Sin Comentarios.

Responder

Mensaje