DIARIO DE UNA PANDEMIA: EL CASINOS DE 1820 • EL DÍA 31 DE MARZO, SE BENDICE LA PILA, AL IGUAL QUE SE HACE EL DÍA 20 DE MAYO Y POR CADA BENDICIÓN DE CONSIGNA UNA CANTIDAD DE 35 Y 25,5 LIBRAS, RESPETIVAMENTE

POR JOSÉ SALVADOR MURGUI. CRONISTA OFICIAL DE CASINOS (VALENCIA)

La Torreseca en Casinos. / EPDA

Pocos datos hay escritos en los Archivos Históricos del acontecer de Casinos, aquel pequeño Más, que se encontraba en el cruce de caminos entre ese amplio y fecundo campo de Lliria, y los históricos pueblos que configuraban la Serranía valenciana hasta llegar al Rincón de Ademuz. Hace unos días hablaba de aquella carretera que nunca se hizo para unir Madrid con Valencia y que cruzaba por Casinos. Hoy me ceñiré a describir algunas notas que poseo sobre hechos que ocurrieron en la Villa de Casinos, hace este año doscientos años.

El día 16 de febrero fue el miércoles de ceniza, y el estipendio que se abonó a la Iglesia por la celebración de la fiesta fue de veinticinco libras. El día 26 de marzo se celebró la fiesta del Domingo de Ramos, satisfaciendo un estipendio para la celebración de la misma de 25,10 libras; el día 30 de marzo es jueves santo y el día 31 el viernes, siendo el 1 de abril el domingo de pascua, los estipendios del jueves y viernes fueron 25 libras cada uno, sin embargo el del domingo de pascua fue de 35 libras.

El día 31 de marzo, se Bendice la Pila, al igual que se hace el día 20 de mayo y por cada bendición de consigna una cantidad de 35 y 25,5 libras, respetivamente. El día 3 de mayo se bendicen los términos, aunque Casinos en ese momento no tenía término municipal, era costumbre salir al final de la calle Mayor donde se encuentran ahora las escuelas, o a lo que es la actual pista del Arzobispo, y bendecir los campos, como súplica para obtener una buena cosecha, costumbre que se remonta desde que Mosén Juan, regenta la ermita de Casinos dedicada a Santa Bárbara.

Es importante saber que las fiestas reseñadas con anterioridad como las que se citan ahora, las costeó la Junta de Fábrica, y celebraron nuestros antepasados el día 1 de junio la «Solemnidad del Corpus» y el día 4 de diciembre la fiesta de la Patrona.

Hay un dato importante a tener en cuenta de ese año y es que el día diez y seis de abril, según reza en el Libro de Defunciones de nuestra Parroquia, se lee: «…Se dio sepultura eclesiástica, pasadas las veinticuatro horas, a el cadáver de Bárbara Llavata, viuda de Josef Murgui y Civera, Parroquiana de Casinos, señaló para el bien de su Alma y funeral la cantidad de cien libras, las que se han invertido en la forma siguiente: Entierro con tres paradas; día diez y siete cantada cuerpo presente; derecho de Fábrica, Campanas, Abito, ataúd.

Donativos: Al Convento de San Francisco de Liria; al Convento del Remedio de Liria; Misa cantada religioso, Misa cantada a la Virgen, Misa cantada a la Patrona, Misa Cantada al Santísimo Cristo, religioso, Misa cantada a S. José, religioso.» (Se entiende que además del cura párroco, habia un asistente religioso.)

Bárbara Llavata fue esposa, de José Murgui Civera, que fallece en Casinos el día 9 de enero de 1809, que fue enterrado en el altar de San José, de la vieja iglesia, por ser el mecenas que costea ese altar, según se hace constar en el Acta de La Visita Pastoral de 1807, siendo cura párroco D. Vicente Adsuara. Esta familia en 1789 estaba formada por Joseph Murgui, Bárbara Llavata, Joseph Murgui (menor); Joseph Soriano y Pedro Sebastián que tenían que ser los criados. En 1793, esta familia esta censada en la Casa 53 del Más de Casinos, y tienen dos hijos: Josph y Joana. José Murgui Llavata se casó con Josefa Muñoz Hernández, y de ese matrimonio nació Andrea Murgui Muñoz, que fue la esposa de Juan Rocher y Visiedo, nuestro primer Alcalde que hizo posible de la mano de sus antepasados y de su suegro Julián Muñoz Hernández, el nacimiento de Casinos como pueblo.

En 1815 en la casa 31, vivían: José Murgui, Josefa Muñoz, y los hijos: José, Pascual, Andrea y Margarita Murgui Muñoz, también Francisco, Francisca y Gregorio Ferrer, que seguramente serían los criados y jornaleros, ya que era una de las familias acomodadas del pueblo. Hace doscientos años había en Casinos 170 casas más los habitantes del Más de Agustín y resto de Masías dependientes de la Parroquia.

Existe constancia que la parroquia recibió para su mantenimiento: «Del cepillo 83,04 libras, del juego de la pelota, 63,11 y de varios pollos 33, total 179,15 libras.»

Acabo la crónica referenciando que se hizo una misa cantada al Santísimo Cristo de la Paz el día 18 de junio, y que el día 9 de agosto falleció Blas Casino, posiblemente según tradición verbal popular, uno de los «Personajes», posiblemente el o alguno de sus antepasados, que le día a nuestro pueblo el nombre, el MÁS DE CASINOS.

Fuente: https://www.elperiodicodeaqui.com/

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