COMO MANDA LA TRADICIÓN, SAN BONIFACIO YA TIENE SU PALMA

POR MARI CARMEN RICO NAVARRO, CRONISTA OFICIAL DE PETRER (ALICANTE)

Ayer, jueves 14 de mayo, festividad de San Bonifacio mártir y día grande para Petrer, celebramos la fiesta en honor al santo patrón como manda la tradición. Éstas son unas fiestas distintas por las circunstancias que todos conocemos y por la acertada decisión de la Unión de Festejos San Bonifacio mártir petrerenfestes.com, respaldada por el Ayuntamiento de Petrer, de no celebrarlas este año. Pero no es la primera vez que nos quedamos sin fiesta. Entre 1909 y 1913 no se celebraron por la situación de penuria económica que atravesó Petrer durante esos años. Dos décadas más tarde también se suspendieron, debido a la proclamación de la II República, en abril de 1931, y las nuevas consignas políticas hicieron que el pueblo se quedase sin fiestas de Moros y Cristianos hasta 1934. El estallido de la Guerra Civil en 1936 hizo que éstas no se retomaran hasta 1940.

Este año la fiesta comenzó con la celebración de la eucaristía en la que recibimos la palma que, como es habitual, desde hace muchos años, ofrecen al santo los hermanos José Luis y Pedro Román Payá, herederos de una hermosa tradición que iniciaron sus padres Pedro y Consuelo. La palma que porta el santo se caracteriza por su belleza, obra de los maestros artesanos ilicitanos que recrean su imaginación, superándose, año tras año, y ofreciéndonos verdaderas obras de arte. La palma que luce San Bonifacio se realiza con gran esmero y se equipara a las que destinan a jefes de estado, incluyendo al papa. Si bien, este año, será distinta, una palma sencilla, sin ornamentos, esbelta y cimbreante, símbolo de la sobriedad y la solidaridad de Petrer con todas las personas que están sufriendo las consecuencias de esta incruenta e inesperada pandemia.

Los petrerenses nos disponemos a celebrar con el mejor ánimo posible estos días en que el mundo solía detenerse para disfrutar de unas fiestas en que la alegría, la música, la pólvora, el color, y la hospitalidad eran la norma. Este año nos reinventamos, y, el día del desfile infantil, ya aplaudimos a nuestras rodelas y a los más pequeños, quienes han de perpetuar nuestra tradición festera. El jueves 14 de mayo, tras la bendición de la palma, todos a una voz, desde nuestros balcones y ventanas, cantamos emocionados el pasodoble “Petrel”, ya convertido en himno oficial, llenando nuestras calles del sentimiento de sentirnos un pueblo unido que ama, respeta y engrandece sus tradiciones. Hoy, cuando el santo comience a bajar desde su ermita nos embargará la emoción, visualizando la acelerada entrada de San Bonifacio en la plaza, llevándolo entre todos en volandas a los acordes del himno nacional. En cada entrada, nuestros aplausos y nuestro pensamiento estarán con nuestras abanderadas, capitanes y rodelas y con todos los festeros y festeras. Y así, uno tras otro, celebraremos todos y cada uno de los actos de nuestra fiesta.

Y por fin, cuando llegue la siempre triste subida del Santo, este año se tornará alivio pues comenzará la cuenta atrás para la Fiesta del 2021.

¡Visca Sant Bonifaci i Visca Petrer!

Sin Comentarios.

Responder

Mensaje