EL PALACIO DE LA CONQUISTA ATRAVIESA FRONTERAS

«DEBIÓ CONSTRUIRSE ENTRE LOS AÑOS 1561 Y 1571», RESEÑA PARA ‘THE TIMES’ EL CRONISTA OFICIAL DE TRUJILLO, JOSÉ ANTONIO RAMOS

El palacio de la Conquista, del siglo XVI, preside la plaza Mayor. / JSP

Me encanta ‘el cardillo en el revuelto’». Es uno de los buenos recuerdos que guarda el corresponsal en España del diario inglés ‘The Times’, Isambard Wilkinson, de su visita a la ciudad trujillana justo antes de que se declarase el estado de alarma en el país. No es la única imagen que retiene en su memoria del municipio.

Durante el fin de semana largo que pasó con su mujer, también se quedó prendado de su historia y de sus monumentos, además del jamón. Ya tenía referencias de la belleza tanto de la región como de la ciudad de Francisco Pizarro. Tanto le llamó la atención que hace unos días publicó en el periódico londinense un reportaje sobre la historia del palacio de la Conquista, del siglo XVI. Recuerda que en su paseo por la histórica plaza trujillana, observó esta obra arquitectónica. A partir de ahí, surgió la idea de indagar sobre su pasado, su presente y su futuro. La visión dada en este reportaje no ha pasado desapercibida.

‘The Time’ dedicó el 21 de mayo un reportaje al palacio.

Este palacio fue mandado construir por Hernando Pizarro, hermano del conquistador trujillano. «Debió construirse entre los años 1561 y 1571», reseña el cronista oficial de Trujillo, José Antonio Ramos. Para ‘The Times’, es uno de los mejores ejemplos de la arquitectura del renacimiento español y un edificio emblemático construido por los conquistadores con su botín. Entre las bondades de este inmueble declarado Bien de Interés Cultural, está su balcón de esquina.

El corresponsal inglés, que lleva cinco meses en España tras recorrer lugares como Pakistán o Hong Kong, cita como fuente a María Pérez de Herrasti y Urquijo, la XVIII marquesa de la Conquista, propietaria junto a alguno de sus familiares de este histórico inmueble. En su reportaje pone de manifiesto que se requiere de millones de euros para que este palacio pueda ser restaurado y abierto al público como museo o archivo. «No hay duda de que hay una voluntad en la familia para salvar el edificio, con el objetivo de abrir una parte», explica el periodista inglés a HOY. Asimismo, resalta que cabría la posibilidad de llegar a un acuerdo entre la familia y el Gobierno. «Ella espera alcanzar un acuerdo con el Gobierno», se detalla en ‘The Times’. Nada más comenzar el texto, pone de manifiesto su estado de ruina.

Según este diario inglés, la marquesa de la Conquista señala que este inmueble debía permanecer en posesión de su familia de acuerdo con la voluntad del conquistador. El corresponsal también hace referencia al profesor de la Universidad de Oxford Edwin Williamson, estudioso de la historia de Latinoamérica e interesado también por este palacio.

El copropietario

Junto a la marquesa de la Conquista, uno de los copropietarios es su tío, José María Pérez de Herrasti y Narváez, conocido en la ciudad trujillana, entre otros motivos, por la financiación de numerosas obras en las iglesias, con el fin de recuperar su valor. De fácil conversación, cuenta con una memoria privilegiada aunque considera que a sus 87 años ya le falla.

Poco dado a los medios de comunicación, este mecenas insiste a HOY que se ha ocupado y preocupado durante varias décadas de este edificio, con una gran inversión de dinero. Su deseo siempre ha sido devolver al palacio a su estado original y con esa intención se han llevado a cabo diversos proyectos y actuaciones.

Tiene claro que este palacio no está en estado de ruina. Prueba de ello es que, con la importante reforma que se realizó en la plaza Mayor hace años, se abrieron unas zanjas que podrían haber supuesto un peligro para el inmueble. Ante esta situación, se colocaron testigos y con el paso del tiempo, ninguno se ha movido. Por tanto, «el palacio no tiene ningún peligro», asevera.

Su idea, como la del arquitecto del edificio, entre otros, es que el mejor fin para esta obra arquitectónica es que sea a una vivienda particular, ya que si se da otro destino, «destrozarán» el palacio. José María Pérez de Herrasti insiste una y otra vez en que es importante que se respete el edificio. No obstante, reconoce que necesita una restauración.

Recuerda que, a lo largo de los años, ha habido diversas negociaciones para tener un nuevo fin. Al final, por diferentes circunstancias, esas conversaciones no llegaron a buen puerto. Ahora, este copropietario da gracias que no se ejecutasen esos acuerdos, porque considera que se hubiesen hecho cosas que ahora no se permiten.

Este palacio, en las últimas décadas, ha tenido diferentes fines. José Antonio Ramos recuerda que se utilizó en la Guerra Civil como Cuartel de las columnas Castejón y del Regimiento de Argel. También fue ocupado como un colegio de segunda enseñanza. Ya, más reciente, estuvo abierto al turismo durante cuatro años. Además, se cedió las instalaciones para los organizadores del Día de Extremadura en Trujillo, así como de la Feria del Queso. Suponía un lugar privilegiado, ya que desde su balcón de esquina se puede observar toda la plaza. Ahora está cerrado al público

Más allá de este palacio, El corresponsal Isambard Wilkinson pretende continuar dando a conocer a través de su periódico londinense otros aspectos de la región y de Trujillo.

Fuente: https://www.hoy.es/ – JAVIER SÁNCHEZ

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