HACE UN SIGLO UNA GRIPE DEVASTADORA OBLIGÓ A DESINFECTAR CÁCERES

LO CUENTA EL CRONISTA OFICIAL FERNANDO JIMÉNEZ BERROCAL, QUE ACABA DE PROMOVER UNA EXPOSICIÓN EN EL PALACIO DE LA ISLA DONDE SE MUESTRA COMO DOCUMENTO DEL MES DE JUNIO EL ACTA MUNICIPAL DEL 18 DE OCTUBRE DE 1918

Nada es nuevo. Todo se repite. Cáceres sufrió pandemias desvastadoras, como la que atravesó en 1918 a causa de la gripe. Teatros, cafés, urinarios públicos, iglesias, escuelas o tabernas tuvieron que ser desinfectadas por un equipo cedido por el Estado y que había sido instalado en el antiguo polvorín del Paseo Alto. Eran los de Conyser de la época, que también limpiaban y barrían a diario las calles.

Los hechos non son ajenos a la situación actual. Cáceres no permitía la entrada de forasteros sin haber sido desinfectadas sus pertenencias, en unas tiendas o barracones instalados en las principales entradas de la ciudad.

Lo cuenta el cronista oficial Fernando Jiménez Berrocal, que acaba de promover una exposición en el Palacio de la Isla donde se muestra como Documento del Mes de junio el Acta Municipal del 18 de octubre de 1918 en el que varios concejales proponen la desinfección de la ciudad a causa de la epidemia de la gripe

«No hay mejor manera de aproximarnos al día a día de un hecho histórico, que consultar los viejos libros de actas municipales, donde se depositan las reflexiones, proposiciones y acuerdos que toman los ayuntamientos ante los problemas o retos que van surgiendo en la población», explica Berrocal.

En este caso, el documento del mes, es la proposición que diferentes concejales del Ayuntamiento de Cáceres realizaron para frenar la epidemia que tantos estragos estaba causando, tanto en la ciudad como en el resto del mundo. Un hecho que nos aproxima a nuestra realidad cercana. Se trataba de una petición con diez apartados, referentes a los lugares que había que desinfectar

«Al final, como si de un epitafio se tratase, se expone que se realicen pronto estas disposiciones “no sea que por ir con demasiada calma o algo de abandono, se haga tarde para remediar el mal», relata Berrocal. «El documento pretende que no olvidemos nunca las lecciones del pasado, porque nos pueden servir para retos del presente».

La gripe del 18 provocó casi medio centenar de fallecidos en la ciudad, muchos si tenemos en cuenta que Cáceres en ese momento tenía en torno a 20.000 habitantes.

Fuente: https://www.elperiodicoextremadura.com/ – Miguel Ángel Muñoz Rubio

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