LA GUERRA CIVIL EN FUENTE-TÓJAR (III): TRINCHERAS, FORTINES Y REFUGIOS O DEPÓSITOS DE MUNICIONES EXISTENTES EN SU TÉRMINO MUNICIPAL

POR FERNANDO LEIVA BRIONES, CRONISTA OFICIAL DE FUENTE-TÓJAR (CÓRDOBA)

A raíz del golpe militar, Fuente-Tójar (ZN) estuvo en primera línea frente a Alcaudete (ZR). La línea divisoria la marcaba el río de Caicena o de Todos Aires (LÁM. 1. En primer lugar, los excombatientes Facundo Barea, Antonio Huertas y Ricardo Lopera indicándonos los frentes y eventos). El territorio estuvo defendido desde posiciones (trincheras -colmatadas actualmente- y fortines) emplazadas en cerros estratégicos: La Mesa, Pedro Calvo (LÁM. 2) y Las Cabezas (LÁM. 3). En el primer lugar, situado a retaguardia, los puestos de vigilancia se levantaron con muretes de piedras trabados con yeso al principio de la contienda (hoy no existen); mientras que en El Cerro de Pedro Calvo (en realidad son dos cerros) y en Las Cabezas, los sistemas defensivos se construyeron una vez que avanzaba la G. C. a partir de 1937 por los soldados del Rgto. Infantería Granada nº 6 Bon. de Trabajadores 4ª Cía. y en mayo del año siguiente por los del Rgto. Infantería Pavía nº 7. Bon. de trabajadores 7, 1ª Cía. (Una canción de entonces decía así: “Ahí te quedas, Fuente-Tójar // con tu pecho Las Cabezas, // que me duelen los cojones // de tanto subir la cuesta. // Ahí te quedas, Fuente-Tójar // con tu fuente de tres caños, // que han venido los de Pavía // a nosotros a relevarnos. // Ahí te quedas, Fuente-Tójar // con tu pecho de La Mesa, // que he roto un par de zapatos // de tanto subir la cuesta).

FORTINES DE LAS CABEZAS

Son estas fábricas, muestra de la Arquitectura e Ingeniería Militar, un legado más de la Historia reciente de España que forma ya parte del Patrimonio Histórico y, como tal, estamos obligados a conservar. Los materiales empleados son los propios de la zona, de tal forma que los fortines levantados en Las Cabezas y el del asentamiento artillero de Los Corralones el mimetismo que gozan con el terreno el circundante es tal que son difíciles de percibir hasta que no se está prácticamente in situ. A todos les falta la techumbre. En la cima del primer cerro existen tres fortines (denominados “parapetos” popularmente). Uno, sin troneras, muy deteriorado, que tendría como funciones albergar a los mandos de las tropas o como depósito de municiones y víveres. Se sitúa al Sur próximo al vértice geodésico (LÁM. 4, 1 y 2). Otro es de planta rectangular y con la misma situación que el anterior, tiene cuatro troneras prismáticas para fusilería. Ya dentro, en un zócalo a manera de rodapié con la anchura y altura de un suave peldaño para facilitar la acomodación del tirador, aparece en cursiva un letrero donde se vislumbra: “Las Cabezas ¿10-2-1939. Año triunfal”? (LÁM. 5). Estas son las dos únicas construcciones que no están comunicadas entre sí. No obstante, sí hay una zanja comunicando esta fortificación con el resto. El tercero (LÁM. 4, 3 y 4), emplazado a Levante, es el peor conservado y difícil de advertir, ya que está medio derruido formando un majano ¿nido de ametralladora? Metros más debajo de este último pasa una línea de trincheras circundando a media altura la falda del cerro, línea que se ramifica, por un lado, llegando al Norte del cerro, y, por otro lado uniendo los fortines que se posicionan más bajos. La segunda línea de fortines la componen tres refugios construidos aprovechando las posiciones y formas de las rocas en donde se asientan. El primero (LÁM. 6) tiene forma mixta, es decir, parte rectangular (que estaría cubierta) con tres troneras orientadas al Este y parte semicircular (a cielo abierto) donde se emplazaría una ametralladora defendiendo el Sur. La entrada, defendida por un muro de mampostería, se efectúa desde el Oeste por una trinchera que lo une con los otros parapetos. Otro (LÁM. 7) ¿estuvo cubierto? con tres troneras y los flancos rectos y retranqueados sin techumbre defendiendo la parte derecha e izquierda. Se accede por una trinchera que le viene por la parte de atrás. El último (LÁM. 8) es semicircular con tres troneras para fusiles ocupando un ángulo de 90º, mientras otros tantos conforman un murete al Sur, probablemente para ametralladora. El acceso es retranqueado por Poniente mediante un foso insertado por la derecha. En el centro existe una construcción diametral (excepto por un vano que da entrada). Hacia la mitad se le une un muro (en “T”) que defiende al fortín por el Norte. Bajo la aspillera de la izquierda aparece inscrito en letra capital “III Año Triunfal”. Un trozo de piedra calcárea con la inscripción “ALBENDÍN” (LÁM. 8, al final. Hoy en el M.H.M.) completa las inscripciones de aquellos momentos en Las Cabezas. Apareció en terreno de labor cerca de las trincheras. Tal vez sea un recuerdo que un soldado de Albendín (Baena) quiso dejar en Las Cabezas de su paso durante la Guerra Civil.

ASENTAMIENTO ARTILLERO DE LOS CORRALONES

Al Norte de este cerro (cota 645) se encuentra una fortificación militar artillera (LÁM. 9, 1 y 2) cuya misión fue variada: refugio de campaña, depósito de municiones y de víveres. La construcción es de planta rectangular con la puerta de acceso orientada al Norte, tiene un vano en el muro occidental y, a juzgar por los huecos dejados en las paredes para el encaje de las vigas, estuvo techada. Su estado de conservación es aceptable. Al N-E, camuflada entre las rocas y arboleda del cerro, a decir de Facundo Barea Sánchez (LÁM. 9, 1), que estuvo sirviendo de cabo, se emplazó una pieza antitanque del 7 y ½ destinada a defender la zona de cualquier eventual ataque de tropas y maquinarias republicanas que intentaran penetrar por la carretera de El Positillo o por el camino de Los Barrancos provenientes de Alcaudete. La guarnición pertenecía a la 16 Batería del Regimiento Pesado nº 1 de Córdoba y estaba compuesta por trece números llegados en noviembre de 1938.

ASENTAMIENTO ARTILLERO DE BELLA VISTA (EL CAÑUELO)

Situado junto al camino del cortijo de “Bella Vista” (o Buenavista), al S-O de la aldea de El Cañuelo, entre olivos se encuentra esta construcción militar artillera fabricada a base de hileras de ladrillo con la cubierta completa de hormigón (LÁM. 9, 3 y 4). De planta en “L”, tiene doble acceso de entrada, bien a Oeste, bien al Norte. El estado de conservación es bastante bueno. La misión de este fortín fue como depósito de municiones para cañones y obuses instalados unos metros delante y camuflados bajo los viejos olivos del lugar. Desde aquí bombardeaban a las posiciones leales instaladas en Alcaudete, La Rábita y San José de La Rábita y desde aquí partieron los obuses hacia Castil de Campos el 4 o 5 de febrero de 1937 con el fin de desalojar a los republicanos que se habían hecho fuertes en Las Cabezas. BIBLIOGRAFÍA: LEIVA BRIONES, F. (2006): “Testimonios materiales de la Guerra Civil Española (1936-39) en Fuente-Tójar (Córdoba). En Crónica de Córdoba y sus Pueblos, XII, pp. 289-331. Boletín de la Asociación Provincial de Cronistas Oficiales de Córdoba. Córdoba. ÍDEM (2019): La Guerra Civil (1936-1939) en el municipio cordobés de Fuente-Tójar según los testimonios orales, escritos y materiales. Diputación de Córdoba, 451 pp. 205. NARANJO SÁNCHEZ, A. Mª (2014): “La Guerra Civil en el frente oriental de Córdoba. Las trincheras de Fuente-Tójar y Lopera. Una visión arqueológica comparada”. En Rvta. Anagramas, 1. Pp. 290-343.

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